La tercerización no debería existir, permite abusos, se presta para movidas, y ha causado el abuso de muchos pillos para evadir pagar IESS y competir en buena lid. El problema es que la ley laboral es peor que la ley de tercerización, permite abusos de los empleados, solapa a mafiosos disfrazados de sindicalistas y defensores de los derechos de los empleados, solapa la vagancia de algunos a costa del trabajo de la mayoría. Parto del precepto que mi experiencia me ha ensenado: la mayoría de seres humanos son buenos y solo quieren trabajar. La ley debe permitir eso, permitir la creación de trabajo con dignidad. Permitir trabajo estacional, temporal, y garantizar a todos afiliación al IESS, temporalmente y la acumulación de aportes para que el trabajador temporal logre algún tipo de pensión, pero no se le puede, por decreto, garantizar el trabajo de por vida.
El Ecuador tuvo un gran crecimiento industrial gracias a las medidas de protección que se dieron a finales de los 60 y principio de los 70. La idea de esta ley era crear empresas que compitieran a nivel mundial. Lo malo es que la ley laboral que acompaño a este programa, permitió los abusos de muchos sindicalistas, muchos abogados pillos se hicieron millonarios y muchos empresarios honestos que no quisieron dejarse chantajear vieron huelgas de años que terminaron por quebrar sus empresas, creando la situación actual donde tenemos un parque industrial obsoleto e ineficiente, que en lugar de crear trabajo, destruye la calidad de vida por sus altos precios. El presidente Correa y sus vasallos de la asamblea, hoy repiten las mismas faltas, protegen a la industria con impuestos, pero les dan una ley laboral que hará otra vez que florezcan los sindicalistas mafiosos, las huelgas de años y la destrucción del aparato industrial. El sentido común brilla por su ausencia en la Asamblea y en lugar de tomar medidas basadas en estudios serios o ejemplos exitosos de otros países, nos guiamos por los resentimientos y por las órdenes incuestionables del presidente.
Debe estar conectado para enviar un comentario.