El socialismo, es decir, la filosofía totalitaria, autoritaria e igualitaria, practicada en el siglo XX por la URSS, la Alemania Nazi, Cuba, Camboya, Etiopia, Corea del Norte y tal vez próximamente Venezuela, genera horrores cuando se aplica consistentemente. El socialismo "moderno" o "light" es, como dice el genial Alberto Mansueti, lo mismo que un católico no-practicante. El socialismo tolerable (pensemos en Chile, Dinamarca, Suecia o Brasil) en realidad es un socialismo no-practicante. Cuando se lleva a cabo realmente el plan de socializar al hombre (uniformizarle, igualarle hacia abajo) y sus medios de subsistencia y creación (propiedad, empresas culturales y materiales) sólo puede hacerse por la fuerza y con espionaje, persecuciones y otra clase de atrocidades. Siempre requirieron de policias secretas, control de información, censura, propaganda gubernamental ubicua y un sistema basado en el terror. Si son tan justos, tan humanos y es tan buena idea su sistema, ¿para qué necesitan todo eso? Un poco sospechoso, por decir lo menos.
Veamos las similitudes entre los totalitarismos:
Pinturas del Gulag (campo de concentración) soviético, por un sobreviviente:
http://www.jamestown.org/getman_paintings.php?painting_id=23
Pinturas de Auschwitz, el campo de concentración nazi, por un sobreviviente:
http://www.remember.org/komski/komski-paintings1-010.html
Usen
las flechas para ver más sobre los horrores causados por el
colectivismo, la filosofía enemiga de los derechos individuales.
Una imagen dice más que mil palabras, aunque siempre es bueno leer "Contra toda esperanza" de Armando Valladares.
"Este libro es mi testimonio de veintidós años pasados
en las cárceles políticas cubanas, únicamente por
manifestar mis criterios distintos al régimen de Fidel
Castro."
…
"Jesús Carreras era uno de los jefes de las guerrillas
contra la dictadura de Batista. Operaba en el Escambray,
cordillera montañosa de la zona central de la isla. Su valor
personal en los combates lo había convertido en un héroe
legendario por aquellos lugares. Pero el comandante
Carreras tampoco había combatido para la instauración
de una dictadura más feroz mil veces que la que ayudó a
derrocar. Y Castro lo envió a la cárcel, como a tantos
otros oficiales; pero hacia los de alta graduación había
un odio especial, como un ensañamiento.
…
Por los constantes fusilamientos, la prisión de La
Cabaña se había convertido en la más terrible de todas
las cárceles. Y para mantenernos bajo el terror,
comenzaron las requisas de madrugada. Los pelotones,<!–
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armados con barras de madera, cadenas, bayonetas y
cuanto sirviera para golpear, irrumpían en las galeras
\ngritando y pegando sin contemplaciones.
La orden que teníamos los presos era la de salir como
estuviéramos. Se abrían las rejas y aquella turba
enardecida de soldados entraba como una tromba,
repartiendo golpes a ciegas. Los presos, también como\n
una tromba, trataban de salir al patio. Pero afuera, en el
patio, una doble hilera de guardias armados de fusiles
con bayoneta calada se encargaba de que nadie dejara de
recibir su ración de golpes."
\n…
"El capitán Hernán F. Marks, un norteamericano, había sido
nombrado por Fidel Castro jefe de la guarnición de La
Cabaña y verdugo oficial. Era este hombre el que
disparaba los tiros de gracia y el que dirigía las requisas.\n
Cuando se emborrachaba, cosa que hacía muy
frecuentemente, Hernán mandaba formar a la guarnición
y en zafarrancho de combate se lanzaba contra los presos.
El mismo llamaba a la prisión su «coto de caza». Otro de\n
sus entretenimientos era pasear por las galeras y llamar a
la reja a aquellos para quienes se pedía la pena de muerte,
y preguntarles detrás de qué oreja quería que les disparara."Haganle click derecho a \neste link para descargar el libro entero, y leerlo o imprimirlo, sobre la desgarradora historia de Valladares, en la maravillosa democracia socialista cubana, por atreverse a pretender tener un proyecto de vida independiente del poder central.\n
—
Juan Fernando Carpio
http://www.jfcarpio.com
………………………."Do not let your fire go out, spark by irreplaceable spark, in the
hopeless swamps of the approximate, the not-quite, the not-yet, the\n
not-at-all. Do not let the hero in your soul perish, in lonely frustration»,1]
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armados con barras de madera, cadenas, bayonetas y
cuanto sirviera para golpear, irrumpían en las galeras
gritando y pegando sin contemplaciones.
La orden que teníamos los presos era la de salir como
estuviéramos. Se abrían las rejas y aquella turba
enardecida de soldados entraba como una tromba,
repartiendo golpes a ciegas. Los presos, también como
una tromba, trataban de salir al patio. Pero afuera, en el
patio, una doble hilera de guardias armados de fusiles
con bayoneta calada se encargaba de que nadie dejara de
recibir su ración de golpes."
…
"El capitán Hernán F. Marks, un norteamericano, había sido
nombrado por Fidel Castro jefe de la guarnición de La
Cabaña y verdugo oficial. Era este hombre el que
disparaba los tiros de gracia y el que dirigía las requisas.
Cuando se emborrachaba, cosa que hacía muy
frecuentemente, Hernán mandaba formar a la guarnición
y en zafarrancho de combate se lanzaba contra los presos.
El mismo llamaba a la prisión su «coto de caza». Otro de
sus entretenimientos era pasear por las galeras y llamar a
la reja a aquellos para quienes se pedía la pena de muerte,
y preguntarles detrás de qué oreja quería que les disparara."
Haganle click derecho a
este link
para descargar el libro entero, y leerlo o imprimirlo, sobre la
desgarradora historia de Valladares, en la maravillosa democracia
socialista cubana, por atreverse a pretender tener un proyecto de vida
independiente del poder central.
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