Ladrones en el Gobierno

Diario Expreso

Arrogante, prepotente, locuaz, dicharachero, sabido, decía ser
“amigazo” de los reporteros. Como Ministro de Deportes del Ecuador,
ente autónomo creado por Rafael Correa, Raúl Carrión Fiallos, se
autoconsideró el más íntimo de los cercanos al Presidente.
                   
El 29 de junio de 2008 afirmó ¿Qué pasa si Raúl Carrión deja de ser
ministro del Deporte? ¿Quién pierde? “Yo no: Correa hace lo que yo he
ordenado”. “Cometieron la estupidez de pelearse con el dueño del
circo”.
                   
Pese a poner en duda la autoridad del Presidente, continuó “mandando”
hasta que José Luis Cortázar de la Unidad de Seguridad Interna de la
Presidencia, lo investigó secretamente. Alfredo Vera, jefe de
“Anticorrupción”, dijo que recibió la denuncia, pero sin precisiones,
por lo que solicitó detalles que nunca llegaron de vuelta. Lo que le
impidió investigar.
                   
La Policía arrestó a los íntimos de Carrión. Fernando Moreno,
colombo-ecuatoriano, Mario Montevideo Monroy y Fausto Ramiro Padilla.
Gustavo Varas fugó. Acusados de lavado de activos, manejo de dinero
corrupto, en sociedad con contratistas pedían porcentajes de los
contratos. Tenían una gigante red de corrupción. Todo fue conocido por
Carrión.
                   
Para Cortázar y la Fiscalía los movimientos financieros son inusuales e
injustificados. Las adjudicaciones que hizo Carrión, tienen ropaje de
ilegalidad, actos dolosos, lavado de activos, enriquecimiento ilícito,
asociación ilícita para delinquir y defraudación tributaria. La Policía
precisó que los detenidos registran aumentos injustificados de dinero
en sus cuentas bancarias tras cruzar datos con bancos, SRI, RUC e IVA.
                   
Detenido, Moreno portaba $50.000 en efectivo y tres cheques de $9.763
cada uno, que intentó comerse al ser arrestado. Al no poder tragárselos
ofreció los dólares a los policías a cambio de que desaparezcan los
documentos. Al allanar su domicilio en Quito, encontraron una funda
llena de billetes en el clóset de su cuarto; $240.000 en efectivo
camuflado en el forro de un mueble y $973.000 en más cheques al
portador por extorsiones exigidas.
                   
Arrestado en Quito, Montevideo tenía depósitos bancarios por $584.989
en 2007, y $619.645 en el 2008. En 2004 sólo llegaron a $ 6.700. Varias
pólizas bancarias por $300.000, cada una, celulares, cheques al
portador por más de un millón de dólares, facturas de contratos con
empresas inexistentes.
                   
Después de una bronca el Presidente lo obligó a Carrión a renunciar. Se
prohibió su salida del país, pero fugó.
                   
El ministro de Seguridad, Gustavo Larrea, dijo “No se ha presentado en
público. Pero, no creo que haya desaparecido, exactamente. Esa (lo de
la desaparición) es una interpretación suya, dijo a un reportero.
                   
“No justificaron el origen del dinero. Se han hecho de un patrimonio
espurio que tiene un origen ilícito”, dijo la Policía. Son ladrones en
el Gobierno.

Bribones de cuello y corbata

Diario Expreso

Al derrumbarse el mercado bursátil, que arrastra industrias, banca y a
las fuentes de empleo, un puñado de poderosos financistas y
“empresaurios” llenó sus bolsillos con millonarias “indemnizaciones”.
                   
El “mercantilismo capitalista”, que observamos, que no es el
liberalismo, es igual al “capitalismo de Estado” en sus múltiples
variables.
Hace 50 años, Milovan Djilas líder comunista serbio y Michael
Voslensky, denunciaron a “La nueva clase”, “La Nomenklatura, “ Los
privilegiados en la URSS”, por la corrupción elitista y el control
total sobre el Estado, que sin ser “propietaria” de los medios de
producción, como en los sistemas liberales, gozaba de privilegios
materiales, alimentación, vivienda, bienes suntuarios, vedados al resto
de la población.
                   
Al derrumbarse la URSS, los grandes capos del socialismo gobernante se
llevaron miles de millones y toneladas de oro y objetos de enorme
valor. Unos se quedaron para disfrutar en el nuevo régimen y otros
integran poderosas mafias, dueñas de los mercados.
                   
Igual sucedió cuando el nazismo y el fascismo se derrumbaron. Botines
de guerra como joyas, oro y objetos de gran valor, trasladados en
submarinos, escondieron en América. Incluso los jerarcas nazis hicieron
botines de guerra con miles de objetos robados a sus víctimas.
                   
Y hasta en nuestro país y en América toda, cuando se derrumba un
gobierno, no son pocos los políticos y hasta algunos Presidentes que
han llenado sus bolsillos y los de sus íntimos amigos. Son oligarquías
corruptas.
                   
Alberto Lleras Camargo (1906-1990), fundador de la OEA, al referirse a
la burocracia decía que es la mayor plaga de nuestro tiempo”. (VISION
46, No. 5, 1976).
Con toda clase de prestaciones sociales, garantías, ventajas en los
gastos públicos para ellos y sus familias, y ningún estímulo para
trabajar más que los demás o por los intereses ajenos que les están
confiados, al caer el sistema o cambiar el gobierno se llevan lo que
más pueden.
                   
Su propósito es vivir lo mejor posible con el dinero ajeno. Vacaciones
en las playas, becas para perfeccionar conocimientos, auxilios de
viajes a cualquier país, lotes en cementerios, entierros de primera,
incorporación de seres extraños a la familia, como las concubinas,
dentro de los servicios del seguro social. El Estado, cuyos costos de
personal son imparables, aumenta los impuestos, que los burócratas de
muy alto nivel devoran inmediatamente”.
                   
“La burocracia civil, militar, los expertos y los simples funcionarios,
sin título ni especialización, son cada día más costosos. Esa
implacable maquinaria se come los esfuerzos que podría realizar el
Estado, que apenas se puede mover bajo ese peso”, dice Lleras.
                   
“Empresaurios” y oligarquías hay en la izquierda, en el centro y en la
derecha. En todos los niveles económicos, políticos y sociales. Son
bribones de cuello y corbata con dinero robado y poder derivado.