Los mismos resultados desalentadores
El país en su historia republicana se ha tropezado con la misma piedra y esta vez parece no ser la excepeción. Argumentos de consulta los hay para escoger, desde que el modelo está agotado, o que las mafias políticas y/o mediáticas nos tienen secuestrados; hasta los de cantina con tufo a chuchaqui, como que soy pobre por que el rico me explota y/o satanizando los apellidos de anińados (complejo ridículo). Sin embargo he leído que el seńor presidente quiere acabar con los monopolios; veremos dijo el ciego, si es coherente con lo que dice y empieza por acabar con los monopolios estatales (verdaderos botínes de mafias políticas) empezaré a creer. Entre tanto, la consulta para la asamblea constituyente, en un país constituido y de “plenos poderes” a más de que se está dando en un ambiente enrarecido (concebido en forma tumultuaria siguiendo el consejo de Chávez – quien recomendó en Zumbahua la asamblea socialista para sortear el otro camino para hacer transformaciones: la violencia y/o el camino de los fusiles –aquí reflexionar entre min. 00:35-00:46) es una gastadera de tiempo y dinero. Porqué?
1. Según la reseńa histórica de la Constitución del Ecuador hemos tenido 19 constituciones. Si tomamos en cuenta que el país nació jurídicamente con la Asamblea de 1830 al presente ańo 2007, el país en 177 ańos de vida ha tenido en promedio 1 constitución cada 9 ańos y tres meses. (Sin contar que hemos tenido 80 presidentes, que da como promedio 1 presidente cada 2 ańos y la última década se agudizó el problema, teniendo como promedio un presidente por ańo). El cambiar constantemente de constituciones (de presidentes y congresistas) no ha solucionado problema alguno, todo lo contrario, le resta credibilidad al país convirtiendolo en espanta-inversiones (nacionales y foráneos).
2. Sin mayores sorpresas, los últimos 25 ańos hemos tenido 10 consultas, que da como promedio una consulta cada dos ańos y medio en el país.
3. La consulta popular cuesta alrededor de 20 millones de dólares que bien se podrían destinar a construir más de 5500 casas. Si pasa la consulta, otra gran suma de dinero se gastaría en las siguientes elecciones. Y si los sueldos de los 130 asambleístas sean como mínimo igual al de los congresistas (3800 dólares) por 6 meses (si no se alarga la cosa), más los costos en la construcción de la sede en Montecristi, el gasto fiscal se incrementa. Sin contar lo que se pierde al no recibir inversiones debido a la incertidumbre que causa un ańo electoral en el mercado nacional.
4. La forma tumultuaria como ha sido concebida la consulta le resta legitimidad. El estatuto enviado por el Gobierno y ratificado por el TSE para la consulta no respeta el texto aprobado por el Legislativo (el decreto No 148 emitido por el Ejecutivo es un documento “modificado” que no fue aprobado por el Parlamento -como sucedió con el decreto 002 y 054). Luego se dieron el resto de inconstitucionalidades que todos sabemos (cronología de la consulta).
5. Cortina de humo: fijarse en las fechas. El 13 de febrero el Parlamento aprueba la consulta haciendo ajustes al estatuto (decreto 054). El 24 de febrero el Ejecutivo confronta y anuncia “cumplir oferta de campańa” acerca de la provincialización de Santa Elena (aunque afirma que no es la solución). El 28 de febrero el Gobierno presenta nuevo estatuto (decreto 148). El dia D: 1ero. de marzo; por un lado el TSE convoca la consulta sin enviar al Parlamento el decreto 148 para su revisión; por otro lado el Gobierno firma proyecto de provincialización dividendo al Guayas (provincia donde Correa perdió en las elecciones pasadas).
6. Para reducir opositores en la futura asamblea, se menciona, que al Guayas (donde la mayoría rechaza el socialismo) le están dando solo 18 de los 32 asambleístas que le correspondería según el padrón electoral; e inclusive (para curarse en sano), pretende dividir a la provincia y ganar el “voto cautivo” de los peninsulares a través de la provincialización de la península de Santa Elena.
7. El Gobierno hace campańa obteniendo más “voto cautivo” a raíz del incremento del bono solidario, (de 15 a 30 dólares para más de 1´300.000 personas). En vez de ofrecer mejores condiciones para obtener dinero de forma digna y altiva a través del trabajo, regala dinero (no de su bolsillo, sino de terceros), ganando popularidad. Además mantiene los subsidios a los combustibles (“eliminarlos sin analizarlo es suicidio” a dicho el mandatario y pretende hacer otra consulta al respecto). Con esto solo se está allanando el camino para un sistema socialista radical de extrema izquireda (espanta-inversiones). Al respecto y a quien interese, recomiendo un buen libro “The Political Economy of Dictatorship” por Ronald Wintrobe.
8. El tamańo del Estado influye (análogo al voto cautivo) en los proveedores de las empresas públicas, nadie se quiere quedar fuera de participar en las proformas y cotizaciones, más que nada, en ganarlas, así es que es mejor amarrar de una la balsa (dirán unos), lo cual se da en el país llanero (según Andres Oppenheimer en Cuentos Chinos, pag. 241/2).
9. Por último, no hay quien fiscalize al Ejecutivo, como por ejemplo la especulación creada por el gobierno que benefició a tenedores de deuda, en donde bancos (venezolanos) ganaron 48 millones en 20 días (grave acusación). Es más, si se descabezó a la oposición y no tiene quien fiscalize al gobierno y cuenta con el apoyo del PUM (PRE, MPD, ID y RED), la asamblea se vuelve un gasto innecesario, debido al poder acumulado del régimen. La derecha tradicional, sin embargo, le sigue la corriente a la consulta (¿se evita el desgaste político, o hay algo más?).
10. Para terminar, el modelo socialista del siglo XXI., es una máquina para distribuir pobreza. Solo el modelo chavista desde que asumió el poder en 1998 (y pretende quedarse más allá del 2020) ha distribuido miseria, paradógicamente con precios del petróleo más altos en la historia. (Cuentos Chinos, pag. 236).
La consulta para la asamblea al final de cuentas ha sido una salida política, se argumenta que para evitar una situación de violencia que se estaba saliendo de control (el impacto del discurso de Chávez en Zumbahua influyó -volver a reflexionar aquí, en especial entre min. 00:35-00:46). Sin embargo, la asamblea a muchos va a decepcionar. La historia así lo ha estado reflejando, aunque muchos se dejan hipnotizar por los cantos de sirenas.
Un NO a la consulta (manipulado desde el inicio) demostraría el rechazo al socialismo radical (sistema que solo ha conocido hambre, pobreza y emigración –paradójicamente- hacia países desarrollados que tanto se critica), quedando como una alternativa la concertación nacional (parecido al pacto de Moncloa en la convulsionada Espańa de 1977), para aplicar los cambios que están utilizando los países que han elegido el libre mercado.
Es decir, para despertar la confianza en los mercados y atraer inversiones (nacionales y foráneas) se necesita menos regulación del Estado, eliminación de oligopolios y monopolios (privados y “públicos”) para poder participar y elegir libremente en el mercado nacional, menos intervencionismo gubernamental a través de la descentralización y autonomías, mejorar la calidad de la educación, eliminación de pasos para constituir un negocio, impuestos flats, reglas claras y respeto a la ley y a la propiedad privada es lo que está creando empleo y ayuda a sacar en forma digna y altiva a mucha gente de la pobreza, creando riquezas y bienestar.

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