-
Los que se están postulando a la asamblea.
-
Muy gracioso a ver si le cambiamos el nombre al Blog, Cambiemos el Tahuantinsuyo o a lo mejor Cambiemos el Chinchay Suyu.
Contradicciones cotidianas
Si el progreso y desarrollo se midieran por el número de asambleas y constituciones, los países andinos fueramos potencia mundial (por ejemplo, Venezuela ha tenido cerca de 25 constituciones, Bolivia más de 15 y Ecuador 19), incluso la asamblea llanera le ha dado “plenos poderes” al presidente Chávez. Vale recordar una vez más que los Estados Unidos ha tenido una sola constitución desde 1787 (la más antigüa del mundo en vigencia después de la de San Marino), mientras que Inglaterra no tiene una constitución escrita. En cuestión del cumplimiento de normas, Rudiger Dornbush, quien fuera economista del M.I.T., decía que «los países desarrollados tienen normas flexibles de cumplimiento rígido, mientras nosotros tenemos normas rígidas de cumplimiento flexible». Lo que el país necesita en general es un cambio de actitud y de mentalidad en lugar de un cambio de constitución.
Si bien se critica a Estados Unidos y hasta Inglaterra, allá van a parar nuestros inmigrantes a trabajar donde sea (huyendo de los paraísos socialistas mercantilistas multi-constitucionalistas). Acá se pide que el estado nos de todo y que los políticos (representado por los 3 poderes) nos den haciendo y resolviendo nuestros problemas. Mientras gringolandia, por ejemplo, tuvo a un Kennedy que pronunció una célebre frase: “no preguntes que puede hacer tu país por tí sino que puedes hacer tú por tu país”, acá tenemos presidentes que ofrecen y persuaden a las masas (más emotivas que racionales) a que pidan y exigan al país que haga y dé prácticamente todo, donde los políticos (incluídos los apolíticos que hacen política) les darán administrando sus vidas, es decir que les entragamos nuestra libertad de actuar, decidir y participar en nuestra economía (y nuetras vidas) a los políticos, volviendonos esclavos del sistema y en forma “democrática”.
Actualmente nuestro presidente (Correa en campańa, La Hora) manipula a las masas utilizando el chantaje emocional para la consulta (a traves del decreto 148 que no fue aprobado por el parlamento) dejando entrever que dejará la presidencia si la consulta rechaza la varita mágica de la ANC (Asamblea Nacional Constituyente), ya que causaría un desastre para su proyecto socialista (Ecuador Inmediato). “Así interpretaría el mandatario la desición de los mandantes” y por eso se iría con la conciencia tranquila a su casa. Esos comentarios no le hacen nada bien a la imagen del país. Las desiciones del pueblo no son interpretaciones, sino va ha terminar haciendo una finta cometiendo contradicciones a lo Lucio Gutierrez. Ya el país de por sí vive en cotidianas contradicciones, por ejemplo, enumero las más recientes:
1. Se posesiona Correa como Presidente Constitucional eludiendo jurar la Constitución ante el Presidente del Congreso y demás autoridades (video aquí del juramento entre minuto 00:32 – 00:40).
2. Correa dice ser católico practicante y frente a los medios de comunicación para su posesión simbólica de mando participa de un ritual indígena.
3. En la campańa el presidente habló de sepultar a la partidocracia, sin embargo en el parlamento tiene de aliados al PUM (partidocracia unida moribunda) PRE, MPD, ID y RED.
4. Se criticó las prácticas de las mafias políticas y los medios fueron testigos en Puembo ver a parlamentarios suplentes reunidos con enviados del Gobierno (el diario).
5. Se criticó las prácticas y prepotencia de LFC, sin embargo el Gobierno rodea el congreso con un piquete de policías prohibiendo la entrada de legisladores, que a pesar de no poseer popularidad, fueron democráticamente elegidos en las últimas elecciones.
6. Hay una mayoría que apoya la ANC, pero paradógicamente un gran porcentaje de esa mayoría no sabe que es constituyente e incluso el 98% de los ciudadanos dice no conocer la papeleta ni el estatuto a someterse a consulta popular (Cedatos Gallup).
7. El 65% de la ciudadanía desconoce de que tratará la consulta popular y 6 de cada diez supone que la asamblea generará empleo.
8. Correa da la bienvenida a los que se oponen a la ANC y su campańa por el NO, sin embargo el “TSE” prohíbe la campańa del Movimiento Libertario (a quienes por cierto el presidente llamó en su característica forma despectiva de cuatro pelagatos).
9. Para mantener la dolarización se necesita de una política fiscal mesurada, el Gobierno lo sabe, sin embargo se desbanda en los gastos públicos poniendo en peligro la estabilidad económica, e incluso intenta dorar la píldora hablando de bimonetarismo.
10. Habla de soberanía nacional pero nos quiere imponer una moneda (regional) y hasta propone el nombre de Chávez para la futura moneda.
11. Hace poco el presidente criticó apellidos y llamó pelucones a quienes viven en barrios acomodados, cuando en su propio gabinete tiene a pelucones y anińados.
12. El ciudadano común aspira un socialismo que le arregle la vida sin hacer mucho esfuerzo, sin embargo termina emigrando a países de economía abierta donde su propio esfuerzo es el que los saca adelante y hasta envian remesas.
En la historia reciente del siglo pasado, las mayores emigraciones (de personas y empresas) han salido de países comunistas y socialistas. El socialismo del siglo XXI no deja de ser la excepción. Una asamblea constituyente de “plenos poderes” es un cheque en blanco que se le entregará a los futuros asambleístas que harán política en el recinto que se les asigne. El país necesita cambios, pero de la forma como se lo está haciendo es muy riesgoso y la medicina puede resultar peor que la enfermendad. Por lo tanto el ciudadano tiene que meditar el voto antes de que se arrepiente o contradiga. Las cartas están hechadas. El pueblo tendrá la última palabra este domingo que viene. Suerte país.
La historia de los Pelagatos
La moral del hombre masa
Por Rómulo López Sabando
Publicado originalmente en Diario Expreso
José Ortega y Gasset, en su monumental obra “La rebelión de las masas” describe la paradoja del hombre en los tiempos actuales. El hombre masa cree que el bienestar que disfruta gran parte de las poblaciones occidentales es debido a la simple evolución, como si no hubieran existido creadores, inventores, sacrificios, tragedia, éxitos, iniciativa, creatividad, competencia y, sobre todo, valores individuales.
Los “hombres masa” tienen una inexplicable mentalidad que concibe su salvación por obra de “la sociedad”, que les otorga todo, según “sus derechos humanos”, apartándose de la naturaleza real del proceso social.
Todo le cae del cielo. Gratis. Les llega por que sí. No requieren esfuerzo alguno.
Carecen de conciencia del devenir de las costumbres. No respetan los valores éticos.
El hombre masa, desasido de todo, vacío, indiferente, ha perdido la moral. Vive, sin querer ninguna atadura, sin responsabilidades. Termina por eliminar la obligación moral y también la comunitaria, sin influirle la moral social. Para él, no hay ninguna obligación de naturaleza solidaria. Ha eliminado la conciencia de actuar para los demás. Ignora cualquier obligación y solo reclama derechos pero no tiene conciencia de sus deberes y responsabilidades. Y como tener moral es “conciencia de servicio e integración” su conducta será inmoral o amoral. El hombre masa no quiere integrarse en una comunidad, porque le obligaría a ser y a estar en relación estrecha con los otros.
Pregona la solidaridad sí, pero con los recursos del Estado. Nunca arriesga los propios. Y tiene la audacia de decirse “social”.
La desmoralización del hombre masa, “parcialmente cualificado”, implica la parte elevada de la masa, que son muchos médicos, ingenieros, abogados, profesores, financieros, etc. Los demás siguen las pautas automáticamente. Las masas actúan inconscientemente, alimentándose a sí mismas de su inconciencia.
Las masas ven al Estado como “productor de seguridad”, existencial. Aumenta el número de los que quieren enriquecerse a costa de los demás y de los que no desean someterse a un sistema de trabajo para conseguir, con su propio esfuerzo, lo necesario para vivir.
Por un lado, se afirma una moral para la justicia, rebajando la gravedad del delito; por otra, la cuestión económica, que demuestra que el hombre no se conforma con lo que tiene, sino que en la sociedad hay un número creciente de individuos a quien satisface cambiar de sitio a las cosas para depositarlas en sus dominios. (Robos, raterías, peculado). La violencia, no se detiene y en el futuro crecerán los conflictos internos, en los que el individuo está al arbitrio de los violadores de la ley.
El Estado, con su gigantesco aparato para garantizar el cumplimiento de la ley, no es capaz de controlar ni de detener la violencia. Tampoco las masas son capaces de actuar contra esta clase de inseguridad. La masa no se activa contra sus atacantes, siendo incapaz de defenderse en comandita cuando algunos de sus componentes están afectados. Es egolatría diminuta.
Ello es porque el hombre masa es indiferente a las desgracias de otros, por haber establecido una relación superficial. En cambio, se moviliza contra los que piensan de distinto modo. Se inhibe con el delito y se adhiere a los delincuentes porque lo toma con una mezcla de humanitarismo y como el continuo peaje que hay que pagar por vivir en el sistema imperante, que es inseguro e injusto.
La inseguridad en que vive le motiva a reclamar al Estado. No ha entendido que el Estado ha eliminado el espíritu comunitario y acabado con sus ideales. Las sociedades se han convertido en una agrupación de individuos cuyo único fin es subsistir individualmente sin el necesario aporte de sacrificio u obligaciones para con los demás y, específicamente, con sí mismo en particular. A Ortega le preocupaba el crecimiento de la Policía como aparato represivo. Hoy el problema mayor proviene de los grupos que viven al margen de la ley y contra los que son casi inoperantes las fuerzas policiales.
En la cresta de la ola del destino, las masas parecen desencantadas, molestas; se quejan continuamente de su situación y al no saber sacar partido a la vida se procuran situaciones irreales, utilizando recursos autodestructivos porque ha crecido la debilidad mental general.
La era del cobre
Estas son las grandes oportunidades que el país debe estar discutiendo, en lugar de tratar de reformar la constitución y ver como se reparten una vez más el país entre uno o dos. Debemos debatir que nos conviene más, explotar el cobre, pagar deuda y mejorar nuestro nivel de vida, con un precio ambiental o no explotarlo y buscar nuevas maneras de salir adelante. Aplastar abajo para leer el artículo la era del Cobre escrito por Maria Teresa Escobar y publicado originalmente en América Economía
Debe estar conectado para enviar un comentario.