Hace casi año y medio publiqué esto y de nuevo Correa comienza a hablar del bimonetarismo. Como analicé aquella vez en abril del 2007, esta medida es el Caballo de Troya para abandonar la dolarización. Ir al enlace para leer.
http://www.cambiemosecuador.com/2007/04/bravo_dr_correa.html
Categoría: Economía
El gato hambriento
La “obra pública” que promueve el barón ingles Lord Keynes (1883-1946)
es aquella que, para reactivar la economía imprime (falsifica)
billetes, y pone a cien hombres a hacer zanjas o huecos y a otros cien
a taparlas para que, con lo que el gobierno les pague, aumenten su
consumo y generen “demanda agregada”.
La obra pública que reconstruye y mantiene ciudades y se realiza con
menor inversión en burocracia (80/20) no es la sugerida por Keynes.
Quienes no han leído a Keynes y los neokeynesianos aúpan a los
políticos devaluadores. Las recetas temporales de Keynes, distorsionan
los precios relativos.
Keynes es el inventor del “consumismo”. Cuando los ciudadanos consumen
con su propio dinero son criticados. Pero si quien gasta (consume) es
el Gobierno, con el dinero (ajeno) de los contribuyentes, es válido. La
receta keynesiana y el “curso forzoso” generan inflación e “ilusión
monetaria”. Induce a gastar más de lo que se gana. Degradan la moneda y
causan obesidad estatal. La quiebra económica y el deterioro moral
invaden a la sociedad. Si el gobierno reduce sus ingresos, sea del
petróleo o tributario, no debe gastar (inflar el gasto público, es
decir inflación) más de lo que recauda. Esto genera déficit fiscal que
se oculta con mayor inflación. Es el más terrible tormento de los
pobres y desempleados.
El “curso forzoso” del sucre y las dispendiosas políticas públicas,
financiadas por el petróleo, la demagogia y el peculado resultante,
reventaron la economía en el siglo XX. “Los gobiernos siempre
financiaron sus déficits emitiendo dinero (esto no fue un invento de
Keynes)”, dijo Juan Carlos Cachanosky (Phd en Economía). La moneda
argentina, asfixiada por la híper inflación del gasto público compraba
un dólar con 170.000.000.000.000.000.000.000 de pesos.
Alemania y Austria eliminaron el “curso forzoso”. La convertibilidad
las convirtió en las monedas más estables de Europa. Si el gobierno
“impone” su manera de pensar vivimos una sociedad compulsiva.
En una sociedad libre “nadie” puede hacer a través del Estado lo que no
puede hacer en forma personal. Si no se respeta la libertad del
ciudadano de elegir la moneda con que quiere realizar los intercambios,
las agresiones a través del Estado se institucionalizan.
Al imponer por la fuerza su voluntad, revierte la razón de ser del
Estado, que es impedir la violencia entre grupos.
El curso forzoso (imposición) obliga a las personas a usar un dinero
que se desvaloriza y privilegia intereses creados, públicos y privados.
Por eso la gente elige comprar dólares para protegerse de la pérdida de
valor de la moneda nacional. La compra de dólares no es la “causa” de
la devaluación de la moneda nacional sino la “consecuencia”. El dólar
más estable es un refugio para protegerse de la inflación.
“Confiarle el dinero al gobierno es como confiarle nuestro canario a un gato hambriento.” dijo Hans F. Sennholz (1922-2007).
Los privilegios del monopolio
«El conceder el monopolio del mercado nacional a la producción nacional, en cualquier arte o industria, equivale en alguna medida a dictar a los ciudadanos particulares la manera en que deberían emplear sus capitales, y en todos los casos resulta una intervención inútil o perjudicial. … Los comerciantes y los industriales son las personas que obtienen el mayor beneficio del monopolio del mercado nacional… Ellos fueron los inventores originales de esas restricciones a la importación de bienes extranjeros que les garantiza el monopolio del mercado nacional. …»
Adam Smith, en La Riqueza de las Naciones, 1776, pág. 555-7 (Alianza Editorial, primera edición en ´El libro de bolsillo´: 1994. Cuarta reimpresión. Traducción de Carlos Rodríguez Braun)
«Este monopolio ha ampliado de tal forma el número de algunas de sus tribus que se han vuelto, igual que un ejército excesivamente numeroso, algo temible para el gobierno, y en muchas ocasiones intimidan a los legisladores. El miembro del Parlamento que apoya las propuestas para fortalecer dicho monopolio puede estar seguro de adquirir no sólo la reputación de ser un experto en economía política sino también popularidad e influencia entre una clase de personas cuyo número y riqueza les proporcionan una enorme importancia. Por el contrario, si se les opone y aún más si tiene suficiente poder como para desbaratar sus planes, entonces ni la honradez más acrisolada, ni el rango más prominente, ni los más grandes servicios a la comunidad podrán protegerlo de las agresiones y los ataques infames, los insultos a su persona y en ocasiones hasta los verdaderos peligros derivados de la ira insolente de monopolistas furiosos y frustrados.»
Adam Smith, idem, pág. 561. (Las negrillas son mías)
Elogios de un camarada
Un vídeo que está dando vuelta llegó a mi correo electrónico, disponible en Ecuador sin Censura.
CUBANIZANDO AL ECUADOR
http://www.youtube.com/watch?v=0m1T3kFaGg8&eurl
No hay que extrañarse, pues alguna vez el gran líder eludió contestar que Cuba era una dictadura y prefirió decir y afirmar que “Cuba tiene su forma de democracia”, elogia a un criminal como el che Guevara y ensalsa al dictador cubano Castro, una de las dictaduras más larga de la historia latinoamericana, siendo además otras de sus perlas el llegar a decir que su prioridad no es dejar un país “más” rico y peor en la opulencia (¿? ¡!).
En el reporte anual del Fraser Institute el Ecuador ocupa el puesto 113 de 141 países en el raking de Libertad Económica, con el precio del crudo en bajada la estrategia del ente central es restringir nuestras compras, posicionados en el lugar 136 de 181 países (retrocedido 3 puestos) en el raking para Hacer Negocios del 2009, tasa de desempleo del 7,5% y subempleo del 48,4% en el 2008 según el INEC (sin camello 60% de la población). En plena crisis económica mundial, seguirnos encerrando solo para que unos cuantos se den lija, y encima haya un 70% de aceptación… Los dejo mejor con el siguiente vídeo: El Optimista
BUSCO TRABAJO
El cálculo económico
Al cumplirse 9 años de que Ecuador eliminó la emisión (falsificación)
de dinero por parte del Estado, implantando al dólar como moneda de
curso legal, cabe preguntar al ciudadano pobre, al ahorrista, al ama de
casa, al empleado público o privado si están dispuestos a cambiar “sus
dólares” por la nueva moneda, cualquiera que fuese su denominación.
De imponerse una moneda paralela al dólar, aunque sólo fuese para el
comercio internacional del área andina o entre países del Tercer Mundo,
la especulación y el tipo de cambio (imaginado por los técnicos del
gobierno) causarán escasez y mercado negro. Se impondrá el trueque y
desaparecerá la estabilidad monetaria.
Los precios, la producción y el comercio quedarán al arbitrio de
políticos para disfrute de grupos monopólicos. La
inflación-devaluación, que estimula el gasto público improductivo, será
ascendente e incontrolable. Destruirá el ahorro y convertirá al
financiamiento en un lastre de la productividad. Los costos de
producción quedarán a las “virtudes cívicas” y “buena fe” de los
políticos y tecnócratas. La codicia será virtud y el peculado su
expresión.
La calidad del trabajo no será producto del esfuerzo personal ni de la
excelencia, sino de la rutina y del sueldo.
La renta nacional dependerá de que se trabaje con desgano y sin ahínco.
No será posible lograr la productividad en el trabajo, pues las
iniciativas del trabajador se supeditarán a lo que determine el
Gobierno, que establecerá la cuota de la producción total que
corresponda a cada uno. Será imposible realizar el “cálculo económico”
La cuenta de pérdidas y ganancias tampoco será viable. La
administración y detección de si se consume la menor cantidad posible
de factores de producción (económico) no advertirá si un negocio arroja
pérdidas.
Las materias primas, los semielaborados y los distintos tipos de
trabajo no producirán mercancías distintas, que los consumidores
valoran y demandan sino lo que se les ocurra a los planificadores.
Habrá menor inversión de capital sin trabajo productivo.
Al no ser viable el “cálculo económico” no será posible calcular la
rentabilidad. Será imposible ordenar la producción, racionalmente. El
cálculo económico averigua el resultado positivo o negativo de la
actividad económica y la utilidad social de las transacciones.
El cálculo económico, que hace cada persona y se basa en cifras
monetarias como el valor de los bienes y servicios, que se expresan en
“dinero”, permite precios reales y evita especulación, carestía y
escasez, siempre que el Gobierno no imponga el valor del signo
monetario.
Al no haber el cálculo económico ni sistema de precios el desempleo y
la pobreza aumentará la emigración (fuga de cerebros y brazos).
La fantasía retórica de ser “propietarios de todo” convierte al Estado
burocrático centralizado en el dueño de todo. La patria será de todos,
los que gobiernan.
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