Gobierno adopta 2 medidas NEOLIBERALES

En 7 meses de gestión y piensa adoptar más.

Sí como le ven. Aunque el mismo presidente y muchísimos de sus funcionarios y candidatos a la asamblea vociferan a voz cantante que la larga noche neoliberal terminó, la cosa es que aunque lo digan, realmente la larga noche neoliberal nunca llegó.

En este país lo que realmente se vivió y seguimos desafortunadamente viviendo, es la corporativización de los medios de producción, ejecución y supervisión del estado que benefician directamente a grupos de poder estatales o privados, mediante la creación de leyes, reglamentos, decretos y acciones ejecutadas directamente, para el no ingreso de competencia y el consiguiente el abuso de usuarios y beneficio de algunos pocos.

Un ejemplo puntal que beneficia a 10 familias ecuatorianas y perjudica al resto, es la prohibición de importar o los altísimos aranceles para el pollo, carne o azúcar. Todos sabemos cuales son los grupos de poder que están detrás de estos negocios, sin embargo estas leyes siguen ahí. Pero si realmente se aplicaría una economía liberal o de libre mercado, se debiera permitir completamente la capacidad creativa de algunos ciudadanos y comenzaríamos a invertir en grandes bodegas, grandes cámaras de frió, mas empleo y comenzaríamos a importar estos bienes con los consiguientes beneficios a las aproximadamente 3,5 millones de familias que vivimos en el Ecuador, porque podríamos tener amplitud para consumir productos talvez de mejor calidad y definitivamente mejor precio, con el consabido beneficio a la economía popular.

Pero cuales son las llamadas medidas neoliberales que el gobierno ha adoptado, y que no son mas que acciones diseñadas para beneficiar a la gran mayoría de los ecuatorianos que solo nacieron del SENTIDO COMUN de el presidente o de algún funcionario de su gobierno para ser implementadas y que no tienen nada de socialista del siglo 21?:

  1. Eliminar el permiso de salida: Esto sí que era una falta de respeto a la dignidad humana: CREER que todo el mundo es culpable hasta que se demuestre lo contrario, cuando es la autoridad o los tribunales quienes deben de demostrar que yo tengo algún delito para privarme de mis libertades y poder salir del país. Por eso celebro esta decisión, que no sé desde cuando se comenzara a aplicar. Seguramente habrá estamentos dentro de algunas dependencias públicas que pujaran porque esta decisión no se lleve a cabo porque dejara sin ingresos extras a algunos funcionarios de entes públicos.
  2. Eliminar el arancel de la harina al 20%:No obstante que la intención final de gobierno es importar harina, el hecho de que cualquier ecuatoriano pueda importarla de otros países sin sobrecostos para financiar a la burocracia controladora, es una medida más que liberal, de absoluto sentido común. En el país mas del 90% de la harina que se utiliza para hacer pan y otros derivados es importada y las condiciones del clima y suelo para hacer una harina adecuada en el país, no existe; es por eso que era ridículo el arancel porque no protegía a nadie y solo se beneficiaban las arcas fiscales en detrimento de toda la población ecuatoriana que consume derivados de trigo.
  3. Fusionar Andinatel, Pacifictel y Allegro:Sin embargo faltaría liberalizar el mercado de telefonía, y permitir que las frecuencias o bandas o rutas de comunicación pueden ser utilizadas por cualquiera mediante una simple solicitud de inscripción en alguno de los más de 3 organismos de control de telecomunicaciones, con el objetivo de poder comercializar sistemas de comunicación entre seres humanos fijos o celulares y romper los oligopolios que existen. Claro, esta fusión para que no siga beneficiando a los grupos de poder, implica que se despida a tanto pipón, que se utilicen economías de escala, y que vuelvo y repito, permita a cualquier empresas ofrecer los mismos servicios que la nueva EMETEL.

Como ven no se trata de que sea neoliberal o socialista una decisión, se trata de pensar algo que sea beneficioso para la población y que no cause destrozos a las iniciativas personales de todos los individuos que quieren crear riqueza lícitamente o simplemente salir de su casa ( país), sin pedir permiso o avisar nada mas que a sus seres queridos.

He dicho

LA MUERTE DEL CÓNDOR

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

Lo leí en la biblioteca municipal, cuando tenía 15 años. Ha poco, Tomas Rivas, editor de "Colecciones Ariel", me regaló "La muerte del cóndor" (1924) de José María Vargas-Vila (colombiano). El ágil y convulsivo libro, que canta al héroe liberal Eloy Alfaro (1842-1912), electrizó mi espíritu. Fue masacrado por una turba asalariada dirigida por Cevallos, jefe de la cochera presidencial, en acto horrendo que Alfredo Pareja denominó "La Hoguera bárbara". Lo arrastran por las calles de Quito y queman su cadáver en el Ejido. Acusa de autores intelectuales a los ex presidentes Leonidas Plaza, Lizardo García, Emilio Estrada, los encargados Carlos Freire Zaldumbide, Carlos R. Tobar, al clero católico, al arzobispo Federico González Suárez, los dominicos de Quito, al ministro de Gobierno Octavio Díaz, al ministro de Guerra, general Juan Francisco Navarro, al cuñado de Plaza, Juan Manuel Lazo, y a otros que traicionaron a Alfaro.

"La marea zarrapastrosa, se dirige contra el Panóptico. Los soldados simulan resistir. Los pretorianos se fingen vencidos. Ya lo estaban, por el oro clerical y la orden de sus amos. El Gran Anciano, surge erecto en toda su talla. Los brazos, cruzados sobre el pecho, mira los asesinos con aquella mirada terrible, que los hizo temblar tantas veces y los apostrofa ¿Qué queréis?, les dice. Mataros viejo Eloy, le responde un soldado del Marañón y apunta su rifle. Cobardes, dice el héroe. El traidor dispara y el Libertador cae". Abolió la pena de muerte. Estableció la igualdad ante la Ley, la libertad de cultos y de pensamiento, la enseñanza laica, el matrimonio civil y el divorcio como derechos propios. Creó el Registro Civil y de nacimientos. Separó la Iglesia del Estado. Expulsó a misioneros jesuitas. Terminó el poder político de "los curas".

Sus bienes fueron transferidos a la beneficencia pública, para casas de menores, hospitales y asilos de ancianos. Confiscó los "Bienes de Manos Muertas" (herencias, legados y capellanías, obras pías testamentarias, donaciones de capital o tierras, que moribundos millonarios hacían para celebrar misas por el descanso del alma). Para evitar el infierno, los confesores ofrecían el cielo a los donantes. La Iglesia, terrateniente y dueña de financieras, heredaba dinero por misas (indulgencias) por la salvación del alma y asegurar el bienestar en el "más allá", y el de su familia y amigos en el "más acá". Redujo las rentas eclesiásticas. Suprimió impuestos que sustituyeron al diezmo. Los cementerios, antes en poder de la Iglesia, pasan al Estado pues no se podía sepultar a los de otra religión o a los extranjeros en "suelo sagrado". Empresario exitoso. Exportó sombreros de paja toquilla (Panamá Hat). Su fortuna personal y familiar financió la revolución liberal.

Criticó a empresarios mercantilistas. "Los hombres indiferentes a la desventura de la nación, aunque sean privadamente laboriosos, son los auxiliares inconscientes de las desgracias y corrupción de los pueblos", dijo. Padre ejemplar, magnánimo en su accionar y generoso con los desvalidos. Autodidacta, estudioso, contador, militar, visionario, valeroso, indomable y rebelde. Negó la renegociación de la deuda externa. Modernizó al Ejército. Mejoró la recaudación fiscal. Eliminó impuestos contra los indígenas. Incorporó a la mujer a la vida pública. Derrotado mil veces, rompió con el pasado e impuso el liberalismo. Cambió el país.

Ahora el caos ya es de todos

Escrito* por el Dr. Miguel Palacios Frugone

Sería una ingenuidad creer que el cambio prometido se dará solo por la asamblea. El pueblo ecuatoriano votó por una transformación que se debió llevar a cabo desde el primer día del mandato. Los cambios no tienen plazos ni tiempos y mucho menos son logrados con lo impredecible de una constituyente. Son revoluciones que se inician desde el mismo momento que se las plantea. Sin embargo con el caos que se vive en el país, cabe preguntarse si acaso estábamos mejor con el gobierno anterior. Políticamente jamás hemos estado en un clima de tanta intranquilidad, violencia y zozobra. El actual gobernante ha hecho peores cosas de las que criticó en la clase política que odia. Tiene como cómplices a los culpables de nuestro fracaso educativo.

Ha elevado la ilegalidad y el espionaje a política de estado al ordenar la filmación de videos clandestinos. Ha solapado a acosadores sexuales, a miembros de la junta bancaria, a ministros enjuiciados y censurados. A violado la constitución cada vez que le ha dado la gana y con la prepotencia que otorga el poder totalitario, destituyó a los diputados y al tribunal constitucional mediante el abusivo apoyo a un tribunal electoral sumiso y complaciente. Usó al ejército y la policía para irrespetar a la institucionalidad de los poderes del estado, impidiendo que las distintas instituciones mantengan su independencia al obligar mediante la toma de una lista, la calificación o descalificación del funcionario.

El emperador también posesionó a los dignos diputados, a quienes protegió dándoles buses y el apoyo de la fuerza pública. También en un acto supremo de centralismo creó un nuevo ente separatista y confrontativo que raya en lo absurdo de su función, que es el «Gobierno del litoral», puesto exclusivamente para enfrentar al alcalde de la ciudad de Guayaquil y con ello centralizar para obstaculizar la administración pública de la provincia. Inició una absurda y demagógica confrontación por el control de un puente, mientras soterradamente pretendía captar el dominio político de la plaza de Guayaquil al pretender ganar una pugna contra el alcalde, pero que perdió.También creó el caos en la provincia al proponer mediante la firma de un decreto con el que no estaba de acuerdo, la división del Guayas ocasionando la zozobra nacional y el zafarrancho en el congreso, donde también perdió.

Económicamente el presidente ha ahuyentado la inversión extranjera y la ha ayudado para que se vaya a otros países. Su supuesto plan de reactivación productiva se reduce a la creación de nuevos subsidios y más impuestos. Todo el dinero guardado para contingencias, se usa para regalar dádivas y con eso comprar votos. Las mismas declaraciones del ministro de Economía son lapidarias cuando afirma que el país no ha crecido sino decrecido económicamente en los seis meses del desgobierno que soportamos. Somos el único país en el mundo dolarizado, donde la inflación es más alta que el país de donde es originaria la moneda y que se refleja diariamente por el aumento del precio de la canasta básica en forma incontrolable.

En el aspecto social, el mandatario ha cosechado paros, movilizaciones, rechazo, críticas, descontento y baja de su supuesta popularidad en un montón de arrepentidos. Generó un rechazo nacional y mundial por el demagógico decreto para acabar con los tiburones del país. Formó su propio brazo armado para la toma de ministerios, fiscalías, congreso, palacio de justicia, tribunal supremo electoral, tribunal constitucional y cada lugar donde se le ocurría que los que trabajaban deberían irse por que no le eran sumisos. Acuérdense del pretendido linchamiento a los diputados en Rocafuerte o los golpes a los legisladores en los parqueaderos del congreso o la metida en la cárcel a quien le hizo una seña cuando pasaba. Es imposible ocultar la agresión diaria hacia las «bestias salvajes» o el insulto a la feminidad contra la gordita Horrorosa o el descrédito al periodista que escribe pornografía periodística o la sacada de la rueda de prensa del reportero radial en Manabí o la votada del palacio de Emilio Palacio.

Que decir del despido de su trabajo al hermano del periodista Jorge Ortiz por el pecado genético de ser hermano de quién no lo aplaude. Que decir de la amenaza pública de cerrar los canales de televisión por menores cosas que lo sucedido en Venezuela. Que decir del desprecio, odio y el insulto a Guayaquil al no concurrir al acto de celebración del aniversario de la ciudad en su día más importante. Que decir del desaire a la sesión del Congreso, que demuestra la soberbia y prepotencia de quién se cree omnímodo e infalible. Que decir de la mentira dicha al aceptar la concesión del puerto de la ciudad para después negarla. Que decir de la falsedad oficial al echarle la culpa a fuente ovejuna cuando desmiente que no haya hecho sacar de las páginas del Telégrafo una entrevista del alcalde para poner una foto suya con una leyenda que no la merece por ser enemigo de la ciudad donde nació. Que decir de cómo fomenta la división de clases entre los pobres contra los habitantes de Samborondón al manipular su resentimiento para confrontarlo con quienes por su trabajo lograron lo que tienen.

Tenemos un presidente dedicado a insultar, amenazar y dividir a la sociedad. Estamos desgobernados por un mandatario que fomenta la lucha entre hermanos. Vivimos ofendidos por un gobernante que está creando un caos que obedece a un plan fríamente calculado y ejecutado para llegar al totalitarismo y la tiranía como sistema de gobierno. Correa es un ególatra prepotente y vanidoso, que se ve a si mismo como un Narciso supremo que cree encarnar al nuevo Mesías que la patria necesita. Correa es un aspirante a dictador que trata de superar a Chávez en su intentona de tiranizar a la patria. Toda esta zozobra en la que vivimos tiene un final tiránico preconcebido que solo los ciegos no quieren ver, pero para que los Correistas estén felices puesto que no hay porqué preocuparse; ahora por fin el caos ya es de todos.

* (Recibido por correo electrónico. Decidí publicar el escrito en siete párrafos.)

Reformas para desatar el crecimiento

Si el Ecuador crece al 7-8% anual con las reformas adecuadas, puede reducir drásticamente su pobreza (ver Chile, con un avance del 40% a 17% de pobres, o El Salvador, con 55% pasó a 22% de pobres en pocos años) y duplicar el ingreso por habitante cada 8 años.  Estas reformas además multiplican el empleo (pasar de un 12% actual a un 4-5% que es desempleo friccional simplemente es decir gente cambiando de trabajo, estudiando o iniciando actividades propias), atraen inversión extranjera, repatrian capitales y recuperan la fé en la economía ecuatoriana. 

No hay mejor programa social que una economía vigorosa y de crecientes oportunidades.

1.- Masificación de la tenencia de títulos de propiedad

El Instituto Libertad y Democracia, de Perú, calcula que el 83% de la economía ecuatoriana está sumergida. Esto significa que no sólo hay subempleo e informalidad, si no que incluso las empresas legalmente constituidas no reportan todo lo que hacen por los fuertes castigos que existen desde el Estado a la actividad productiva.  Una de las razones de que una buena parte de los emprendedores estén fuera del sistema formal, es que carecen de títulos de propiedad sobre sus terrenos, viviendas y otros recursos. Una masificación del acceso a títulos de propiedad, permitirá que más micro, pequeñas y medianas empresas puedan financiar sus proyectos con garantías tangibles.  Eso es un paso importante hacia la reducción de las tasas de interés para pequeños emprendimientos, y del spread (diferencia entre la tasa que cobran y la que pagan los bancos y entidades financieras) debido a que dotará de más certidumbre a quien tenga que cobrar un crédito, y eso se reflejará en un interés menos elevado. 

2.- Eliminación del reparto obligatorio del 15% de utilidades

El reparto de utilidades, en primer lugar casi no se cumple. Sólo las empresas más grandes, para las cuales evitar ese reparto ya no vale la pena pues no pueden deducir via gastos un monto significativo, pagan ese porcentaje.  En segundo lugar, es un impuesto que no va al Estado, si no a los afortunados que trabajan en empresas grandes. Esto ocurre a costa de los desafortunados que trabajan en medianas y pequeñas empresas, pero sobre todo de quienes quedan desempleados por culpa de ese incentivo perverso.  Es un incentivo perverso pues al castigar la generación de ganancias y riqueza, impide la expansión de la economía y la creación vigorosa de empleos. En tercer lugar, no existe en ninguna otra parte de Latinoamérica, y es un residuo de eras en que se veia al empresario como un "explotador" en vez de un creador de oportunidades.

3.- Eliminación del ICE (Impuesto a los Consumos Especiales) de las Telecomunicaciones

El uso de teléfono celular en el Ecuador está castigado con un ICE del 15%. Si le sumamos a eso el 12% de IVA (como podemos ver en una planilla cualquiera), tenemos que un 27% de la cuenta (o el prepago) de telefonía celular de las familias ecuatorianas, son impuestos. Ese 15% son llamadas que nunca llegan a realizarse y dado que el teléfono celular se ha vuelto una herramienta muy importante en la disminución de pobreza en el Ecuador (por su uso de trabajo y para el bienestar familiar), resulta indignante.  Un ICE, es un impuesto arbitrario y abusivo que pretende decirnos a los ecuatorianos lo que es y lo que no es un lujo. Como indicó el gran economista Ludwig von Mises, los lujos de hoy son los productos estándares del mañana por lo tanto es bueno que haya competencia por masificar ese lujo a las grandes mayorías, y para empezar  por lo tanto, que existan lujos. Si aceptaramos que un ICE tiene alguna razón de ser (no la tiene) en todo caso la telefonía movil no es un lujo. Debido al injusto monopolio de Pacifictel, Andinatel y Etapa en distintas zonas del país, impidiendo a otras empresas hacerles la competencia, el teléfono celular se ha vuelto –a pesar de ser más caro- una herramienta básica para el bienestar y la productividad de las grandes mayorías.

4.- Apertura de todos sectores a la competencia

En telefonía celular sólo se ha subastado tres frecuencias. Durante años hubo dos empresas de telefonía celular, y ahora el mercado no se ha abierto: peor aún, entró el Estado a hacer competencia (y lo hace de forma mediocre, como podemos ver) a empresas privadas.  En otros países es el mercado (es decir el público, cada uno de nosotros al comprar o abstenernos de comprar) el que decide cuántas empresas y de que tamaño hay en las telecomunicaciones. Igual ocurre con la telefonía fija, el agua potable, la electricidad y otros servicios públicos en países como Chile y El Salvador.  Ningún sector debe ser monopolizado por el Estado. Por otro lado, en el sector bancario existe una Ley de Bancos que asfixia a los participantes (cosa que puede gustarle mucho a algunos banqueros pues desalienta la competencia interna y externa). Con una Ley de Bancos más moderna y de estándares mundiales, atraeremos al país decenas de bancos internacionales para que se asocien, compitan y complementen a los bancos locales. El efecto sobre las tasas de interés y las condiciones de crédito serán enormes.

Entonces, para la apertura de cada vez más sectores a la competencia, se requiere sobre todo eliminar las trabas actuales para el ingreso de nuevos participantes. Las trabas son jurídicas en casi todos los casos.  En otras palabras, más que castigar a las empresas privadas que obtengan mayoría del mercado por gestión exitosa llamándoles (de forma antitécnica e injusta) "monopolios", hay que enforcarse en los verdaderos casos de monopolio.  Estos son siempre de factura estatal.

5.- Ciudadanización de empresas públicas

Andinatel, Pacifictel, las empresas de la DINE (militares), Empresas Eléctricas, Alegro, etc supuestamente pertenecen a "todos los ecuatorianos". En realidad son una fuente permanente de privilegios, contratos "a dedo" y  monopolio de la propiedad. Para generar un capitalismo popular, es decir un sistema de libre empresa incluyente y masivo, es preciso ciudadanizar las empresas públicas. Eso implica entregar la mayor parte de su propiedad en acciones, a grandes números de ciudadanos.  Pueden ser los afiliados al IESS, los perjudicados por la crisis bancaria de 1999, o cualquier otro grupo grande que haya sido perjudicado por la acción estatal. Lo importante es que pasen a manos de los ciudadanos.  De ese modo los incentivos cambiarán radicalmente: en vez de ser una burocracia manejada por políticos de turno, serán verdaderas empresas que tendrán que rendir cuentas (literalmente) sobre sus costos y sus utilidades. El beneficio para la calidad de vida de los no-propietarios de esas acciones (títulos de propiedad) es igual o mayor que los beneficios que reciben los nuevos propietarios, simplemente porque mejora la calidad de los servicios para la comunidad.

6.- Reducción del Impuesto a la Renta

Actualmente las empresas tienen un impuesto progresivo (¡quien más riqueza crea, más es castigado!) que llega hasta el 25% de las utilidades netas de la empresa. Eso es bastante desalentador si consideramos que el gran despegue de paises como Suecia, Italia o Estados Unidos se dio cuando carecían de ese tipo de impuesto.  En otras palabras, luego de descontar los costos de operar, el Estado espera al final del año quedarse en principio con una cuarta parte de lo generado por la empresa. Aquí puede pagarse el 15% siempre y cuando se haga reinversión en la empresa según parametros dispuestos por el Estado.  Si nos fijamos en los impuestos a las empresas en Europa del Este, encontramos que Estonia tiene un 0% y que en general esos paises tienen un promedio del 15% en ese rubro.

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8 países de Europa del Este ya tienen sistemas de impuestos pro-crecimiento y pro-empleo

La propuesta para el Ecuador sería un impuesto de 10%, no progresivo si no de tasa fija.  Esa reducción no implicaría menos recaudación para el Estado (tema que en realidad es el menos preocupante dada su actual obesidad) si no inclusive más, debido a que la base tributaria se ampliaría grandemente.  La gran mayoría de empresas que actualmente hacen doble contabilidad o simplemente utilizan todos los mecanismos legales posibles para no confrontar una consfiscación de la cuarta parte de sus resultados, se verian fuertemente motivadas a dejar de hacerlo.  La experiencia de todos los países en que se ha hecho reformas así (incluyendo las rebajas de impuestos de J.F. Kennedy y Ronald Reagan) es que la recaudación ha sido igual o casi siempre mayor que el año anterior. Pero por sobre consideraciones fiscalistas que privilegien la salud del Estado, debemos considerar que una reducción de ese tipo permitirá a las pequeñas y medianas empresas crecer más rápidamente.  Los beneficios en creación de empleo (Estonia tiene un desempleo del 3% y subempleo casi inexistente), crecimiento económico (esos 8 paises crecen al 7% anual en promedio) y reducción de la pobreza, generarán una sociedad donde vale la pena mucho más el ser empresario y sobre todo, el ser ciudadano en primer lugar.

Gabriel García Moreno

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

Nunca robó ni dejó robar. Se disfrazaba de viajero para capturar asaltantes de caminos y ordenar los fusilen inmediatamente.” Libertad para todo y para todos. Menos, para el mal y los malhechores. Cuando un pueblo despierta, cada palabra es una esperanza, cada paso una victoria. El capítulo (rendición) del malvado es la garantía del hombre de bien”, decía. Combatió la corrupción con la muerte. Ahorró la riqueza pública. No gastó en paseos, banquetes o ayudas a partidarios o parientes. Gabriel García Moreno (1821-1875) de talento excepcional, férrea voluntad, prodigiosa memoria y personalidad dominante, fue extraño a su época. Doctor en Jurisprudencia (1844), estudió en París: Matemáticas, Física, Química, Ciencias Políticas y Apologética.

Poeta y escritor polémico. Políglota. Rector de la Universidad de Quito y profesor de ciencias físicas. Inició la instrucción pública gratuita y la primaria obligatoria. Trajo a los “Hermanos Cristianos”, a los “Padres lazaristas” y a las Madres de los “Sagrados Corazones”, de “la Caridad” y de “la Providencia”. Abrió escuelas en Quito, Guayaquil, Latacunga, Cuenca, Guaranda, Loja e Ibarra. Desarrolló la enseñanza secundaria con los padres Jesuitas y Lazaristas (franceses y alemanes). Fundó el “Colegio San Gabriel” y el “Seminario San Luis”. De 13.485 matriculados, en 8 años subieron a 32.000. Para la educación universitaria, trajo físicos, químicos, naturalistas, matemáticos (alemanes).

Importó laboratorios y gabinetes de Química, Física e Historia Natural. Fundó la Escuela Politécnica Nacional y el Colegio Central Técnico, con las mejores facultades de ciencia. Creó el Observatorio Astronómico de Quito. (En la Alameda). Creó la Facultad de Medicina y obstetricia. Trajo de Francia profesores de cirugía y anatomía. (Los doctores Domec y Gairand). Fundó la Escuela de Artes y Oficios, el Banco de Crédito Hipotecario, las Cajas de Ahorros de Quito, Guayaquil y Cuenca. Creó el Conservatorio Nacional de Música. Instaló telégrafos por las carreteras. Impulsó la agricultura. Fundó el primer Ingenio Azucarero, en Mindo (1840). Introdujo las semillas del eucalipto, que combate la erosión andina.

Trajo la primera trilladora y ensayó cultivos de la vid (uvas) y la morena. Fomentó la industria y las artesanías. Organizó fábricas en los Chillos, Cuenca y Otavalo. Organizó el petróleo descubierto en Santa Elena. Inició la vida fiscal. En 6 años los ingresos fiscales subieron millones y, sin crear impuestos, aumentó sueldos a la burocracia. Y a los maestros de 9 pesos a 20 y 30 mensuales. Modernizó la hacienda pública, la contabilidad fiscal y control de cuentas. Creó sistemas para el fallo de cuentas, litigios contables y judiciales. Sustituyó la “contaduría general” por un Tribunal de Cuentas. Elaboró la nueva Ley de Hacienda (1863). Inició el ferrocarril Guayaquil-Quito. Construyó la ruta Durán – Sibambe.

Y las carreteras Quito-Guamote, Otavalo-Esmeraldas, Quito-Manabí, Quito-Cuenca, Cuenca-Naranjal, Loja- Guaranda. Mejoró los hospitales, moralizó las cárceles y construyó el penal García Moreno. (Panóptico). Construyó edificios públicos. Reconstruyó Ibarra, destruida por el terremoto (1868). Ejerció el periodismo. Fundó los periódicos: Zurriago, la Nación, El Vengador y El Diablo. Fundó el civilismo político y el Partido Conservador. Impuso “la paz” con la persecución, el patíbulo y la “Carta Negra”. Rechazó el Tratado de Mapasingue y ratificó el Tratado de Guayaquil. Suspendió el pago de la deuda externa. Institucionalizó al Ejército. Creó la Escuela de la Marina, para formar oficiales, igual que en Francia y España. Sus enemigos lo odian y sus admiradores lo idolatran. Junto a Rocafuerte, Olmedo y Alfaro se lo conceptúa como constructor de la nacionalidad.