PELUCON NO, PELUCON SI Por Francisco Febres- Cordero

Este es un articulo del Pajaro Febres Cordero,publicado en El Universo de hoy, como siempre en pocas satiras describe la realidad y la paradoja del gobierno que vivimos hoy y de lo que seguira pasando.

ARTICULO:

Con la revolución ciudadana el término pelucón se impuso en el
léxico ecuatoriano. Si bien hasta el momento ningún lingüista lo ha
definido con exactitud, todos sabemos que  califica a quienes, antes
del siglo XXI, eran conocidos como aniñados, es decir, esos que se
preocupan por ir vestidos a la moda, se movilizan en autos de lujo,
hacen ostentación de su poder, buscan amistades solo entre sus pares,
viven en urbanizaciones exclusivas, mandan a sus hijos a colegios y
universidades privadas y tienen sus ojos puestos en Miami. En resumen,
son horribles.

Tan horribles  que el Correa no deja de referirse a ellos y endilgar
a todo opositor que se le cruza por delante ese sambenito: pelucón.
Claro que entre los numerarios y supernumerarios de Alianza PAIS hay
varios, pero como ellos están adscritos a la revolución ciudadana, no
cuentan: son pelucones de forma, pero no de fondo.

Por eso, si
ustedes se encuentran con un señor que va en un auto de lujo escoltado
por una enorme, desafiante caravana, no crean que es un pelucón: es un
funcionario del Gobierno nomás. Y si ese funcionario hace, de pronto,
parar a toda su numerosísima comitiva para ordenar que metan preso a
quien, parado en la esquina, hizo un gesto lesivo a su majestad, no lo
confundan con un pelucón: es el Presidente de la República nomás.

Tampoco
crean que es un pelucón todo aquel que se viste con ropa diseñada
especialmente para él: es el Presidente de la República nomás. Sus
camisas son tan exclusivas que se las hizo sacar al mismísimo ministro
de Educación que, creyendo que ese era el uniforme de los maestros de
la revolución ciudadana, las comenzó a usar.

El Presidente
dispuso que esas camisas solo podía llevarlas él y nadie más que él.
¡Pobre ministro! Quedó para vestir guayaberas, máximo. ¡Y tan contento
que estaba!

Y pelucón tampoco es todo aquel que tiene a sus
hijos en establecimientos privados. ¡No! Alguien no pelucón, como el
Correa, tiene derecho a dar a sus hijos la mejor educación posible, esa
que no se alcanza en los establecimientos públicos.

Y pelucón
tampoco es quien va a comprar un jet y un helicóptero para su
movilización personal: es el Presidente de la República nomás que,
después de pasar muchas penurias, revolucionará su flota para ponerla a
tono con el siglo XXI que, entre otras cosas, ha reinventado la
majestad aeronáutica del poder.

Y pelucón tampoco es el que despide al cocinero criollo que le
cocinaba y que daba al pescado, al pollo y a la carne de res una
similar sazón; por eso, en su lugar contrató un chef belga que hace que
el pescado parezca pollo y que el pollo sepa a carne de res. ¡Ese no es
un pelucón!: es el Presidente de la República nomás, cuyo paladar tiene
derecho a reclamar los exquisitos efluvios que demanda la majestad de
su rango.

O sea, pelucón es todo aquel que, ostentando privilegios, está por el No.

En
cambio quienes ostentan sus privilegios y, además, insultan a todos los
que piensan distinto y, con un desdén altanero, demuestran a cada paso
su prepotencia, pero están por el Sí, jamás pueden ser calificados como
pelucones.

Porque pelucón solo rima con oposición. Y punto.

Hacia la sociedad de propietarios y no de proletarios, parte I

José Carlos Rodriguez, desde Madrid, nos cuenta sobre la medida (auténticamente progresista, es decir, libertaria) de Lula da Silva en Brasil para incorporar de súbito a cientos de miles de habitantes de las favelas a la sociedad con pleno derecho. Con derecho de propiedad reconocido, sobre lo que es suyo por derecho. Ciertamente muchos de los asentamientos fueron invasiones -ojalá contra propiedad estatal- y por eso la clase política tarda en reconocer lo que el derecho hace con el paso del tiempo: la propiedad de facto debe convertirse en propiedad reconocida de jure.

Ghersi y su Instituto Libertad y Democracia de Perú calculan que un porcentaje mayoritario de nuestra vida económica se hace informalmente, si bien sin la mirada vigilante, tramitadora, tributadora, entorpecedora del Estado, también al margen de protección contra estafas, robos o simplemente generándose riqueza de forma muy tosca. Lo que caracteriza a una economía avanzada, es el grado de sofisticación de sus instrumentos de propiedad. Una bolsa de valores en la cual participen activamente cientos y miles de empresas locales, títulos de propiedad, deuda, financiamiento, etc. que permitan un mejor flujo de recursos hacia donde son requeridos (en lugar y tiempo) para crear valor (ergo riqueza socialmente disponible), cuya señal es la ganancia. Las áreas de la economía donde más rentabilidad hay frente a un riesgo similar, son aquellas donde más valor agregado hace falta (diferencia entre costos y precios, es decir, entre lo creado y los elementos para crearlo). Sin el rol elemental de un gobierno que es la protección de persona y propiedad (los frutos de su esfuerzo) permitiendo esa seguridad jurídica y sofisticación de la economía, no hay posibilidad de mejorar la división del trabajo, del conocimiento (por eso fugan los profesionales, falta de inversiones locales y foráneas que requieran…profesionalización de las actividades) y que así finalmente, grandes capas de la sociedad avancen. La propiedad es la clave de la civilización, pues permite ascender satisfaciendo necesidades la escala de Maslow, desde las biológicas (alimento, cobijo, seguridad) hacia las más propiamente humanas: lo que Aristóteles llamaba los bienes de orden superior: arte, ciencia, espiritualidad y recreación.

Postdata: A los miembros del combativo Foro de Sao Paulo, alguien debería contarles lo que José Carlos dice tan claramente: hay otro camino, otro sendero. Es cierto, otro mundo es posible, pero uno distinto al del estatismo privilegiante que destruye un establishment sólo para crear otro: el del capitalismo popular, la economía competitiva e incluyente y ante todo nuestra inserción sin peros ni pares en la globalización.

Censo Social,

¿Mecanismo de Recolección de Votos mediante el chantaje?

En una medida desesperada por el gobierno frente a las ultimas encuestas en las el Si por el nuevo mamotreto de constitución, esta en picada, el gobierno intenta, mediante el censo social, tener cautiva
o controlada a la población mas pobre como su Masa de Votantes.

Es simple, utilizas recursos del Estado para contratar encuestadores, (el censo pasado fue hecho por estudiantes de colegio), estos encuestadores recogen datos principales sobre la realidad socio económica de
esa familia, entregan estos datos a la Secretaría de Pueblos, Movimientos Sociales y Participación Ciudadana,
comandados por la revolucionaria Manuela Gallegos, y luego con los datos exactos de esta familia, se inicia el chantaje, de la siguiente manera:

  • "si votas por el no”, tu familia no podrá recibir ni el bono solidario, ni el bono de la vivienda, ni ningún programa social
  • “si votas por el no”, tus hijos no podrán ingresar el colegio estatal de la comunidad.

Los argumentos para arrancar este programa de Censo Social, dados por el gobierno suenan bien, pero son absurdos, por ejemplo: queremos conocer las necesidades básicas de los pobres, dice la ministra.

Señora ministra, lo pobres quieren trabajar, ya dejen trabajar, bajen los impuestos, respeten los contratos, respeten y hagan respetar las leyes y dejen que los individuos decidan, no ustedes.

HE DICHO

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De América Economía

Mientras nuestro gobierno habla del escudo, de poner a un cuy en lugar del condor, del imperialismo y de la larga noche neoliberal, otros paises se ponen las pilas.  Cerca nuestro Perú y en el barrio latinoamericano, los paises del istmo centroamericano, incluso Nicaragua, dan la bienvenida a los yankees imperialistas que estan dando trabajo y han mejorado la situación de la región.  Ojalá nos sepamos sacudir rápido de la larga noche del socialismo del siglo XXI para poder hablar en serio de lo que necesita nuestro país para salir adelante.

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