Los abusadores de DDHH le tienen miedo a los ratones

Nos llega la noticia que las autoridades en Guatemala quieren darle 5 a 10 años de prisión para el twittero Guatemalteco por escribir un mensaje de 17 palabras tal como lo mencionó Gabriela Calderón en su más reciente editorial.

“Primera
acción real ‘sacar el pisto de Banrural’ quebrar al banco de los
corruptos”

Por eso es que están tan furiosos todos los abusadores de los DDHH, le tienen miedo a los ratones.  El poder de un simple ratón es lo que está llevando a estos dictócratas a tratar de callar en el caso particular de Ecuador a mi padre, a Carlos Vera y a Teleamazonas. 

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Advertising Agency: Ogilvy, Frankfurt, Germany

Genial la campaña de Ogilvy comisionada por International Society for Human Rights. Tenemos miedo, pero no nos callarán y aunque con miedo no somos cobardes.

Jeanfer, Rómulo, Globovisión, etc.

Reproduzco a continuación la columna semanal de Gabriela Calderón en el Universo (hace mucho tiempo Gabriela colaboraba directo en este Blog) de hoy miércoles.  En dicha columna analiza los paralelos entre Jeanfer, Rómulo, Globovisión y otros.  Que nos falta para darnos cuenta de que ya no estamos en democracia, y para que los ilusos que todavía creen en el gobierno de la robolución ciudadana abran los ojos?

Jeanfer, Rómulo, Globovisión, etc.

Gabriela Calderón

La
semana pasada fue mala para la libertad de expresión en este lado del
hemisferio. Mientras que en Guatemala se arrestó por primera vez a una
persona (Jean Anleu Fernández alias Jeanfer) a causa de un mensaje en
Twitter; en Venezuela el presidente Hugo Chávez amenazaba nuevamente
con quitarle la concesión a Globovisión –la única estación de
televisión independiente y crítica de su gobierno que permanece al
aire–. Súmele a eso que en Ecuador el Conartel inició un proceso legal
en contra de Teleamazonas por haberse atrevido a reportar lo que a
simple vista parecía ser un centro clandestino de cómputo del Consejo
Nacional Electoral. Esto sucede meses después de que a Rómulo López se
le haya emitido una orden de arresto por atreverse a decir algo de lo
que él estaba (y está) convencido. Además, Álvaro Uribe se quejó de que
funcionarios “fueron calumniados” por medios locales, particularmente
RCN, y Evo Morales inició un proceso en contra del diario La Prensa por
calumnia y desacato.

Empecemos por Jeanfer, el joven
guatemalteco que indignado por la corrupción persistente alrededor de
Banrural e instigado por las revelaciones en la grabación del ahora
difunto, Rodrigo Rosenberg, publicó un mensaje vía Twitter: “Primera
acción real ‘sacar el pisto de Banrural’ quebrar al banco de los
corruptos”. Esto le ganó una detención por “delito de pánico
financiero” (elaborar o divulgar por cualquier medio de comunicación
información “falsa o inexacta que menoscabe la confianza de clientes”)
cuando en realidad lo que  Jeanfer  estaba haciendo era expresar su
opinión frente a un escándalo nacional.

Rómulo López, al igual
que Jeanfer,  fue acusado en marzo de 2009 de propagar noticias o
rumores falsos. Cabe recordarles a los fiscalizadores de la prensa,
antes de que continúen amedrentando a voces y medios independientes, un
sabio consejo de John Stuart Mill: “Jamás podremos estar seguros de que
la opinión que intentamos ahogar sea falsa, y estándolo, el ahogarla no
dejaría de ser un mal”. ¿Por qué? Porque si el pueblo –y de manera más
propiamente dicha, cada individuo– es soberano, pues cada uno debería
tener la libertad de juzgar por sí solo qué opinión creer. No debería
estar en el poder del presidente del Conartel en Ecuador o del Juzgado
Séptimo de lo Penal en Guatemala decidir si creer en Rómulo López o 
Jeanfer.

Pero los regímenes autoritarios suelen temerle a
cualquier organización independiente. En democracia, según Susan
Rose-Ackerman, “Los medios de comunicación pueden facilitar el debate
público si están en manos privadas y libres de criticar al gobierno sin
miedo a represalias”. Pero a Chávez no le gusta la independencia de
Globovisión y al Gobierno ecuatoriano parece molestarle que
Teleamazonas haya enseñado imágenes de lo que parecía ser un centro de
cómputo oculto.

Si los funcionarios que acusan a la prensa de
corrupta y mentirosa están tan seguros de su inocencia y tan seguros de
la corrupción y/o calumnia de los medios; pues por qué no dejar que el
público los juzgue. Dicen que el que nada debe nada teme y que los
mentirosos caen por sí solos. O tal vez creen que los ciudadanos
comunes y corrientes somos tontos y no nos podemos dar cuenta de lo que
pasa.

Fascismo totalitario

Diario Expreso

El presidente Correa convirtió un tema conceptual de políticas públicas
en agresión personal. El 25 de marzo de 2009 rechazó, con violencia, mi
artículo del día anterior “Confiscación de dólares”. Me amenazó. Y el
Comisario Sexto de Policía, subordinado del Gobierno, me enjuició
penalmente.

Sin citarme, antes,
después, ni aún, ordenó me arresten “para que responda por mis
actos”. Violó el “debido proceso”, atropelló mis derechos
constitucionales. Curiosamente, pese al “non bis ídem”, la Fiscalía
también me “investiga”, por lo mismo.

Por decir la verdad fui amenazado de muerte. Los sicarios fallaron.
Recibí insultos procaces. Cerca de 20 pesquisas (sin uniforme),
policías, motos y patrulleros rondan mi domicilio para capturarme.

Mi artículo (24/de marzo/2009) acertó. Hizo abortar (¿posponer?) su
inminente “desdolarización”. La exhibición del Banco Central para
probar “lo que no hay” no sirvió para desvirtuar “lo que sí hay”.

Pese a su ira, dos días después Correa respaldó lo que yo dije.
Paladinamente reiteró que iríamos al bimonetarismo y al “curso forzoso”
del “sucre regional”.

El “curso forzoso” del sucre fue, por años, la más perversa causa del
robo y la pobreza. Al eliminarse el sucre, la dolarización rescató al
Ecuador. Pero los que fijaron el tipo de cambio en 25.000 sucres por
dólar lucraron del cambio perjudicando a millones. Superada la noticia
del cambio de moneda, el valor del dólar, no debió ser mayor a 5.000
sucres.

Técnicamente, cuando hay “curso forzoso” y bimonetarismo la moneda mala
desplaza a la buena. La gente esconderá sus dólares. (Ley de Gresham).

En lógica económica, es falso (sofisma) que el dólar se sostenga por
las “remesas”. Una moneda vale sólo si es aceptada por los usuarios, no
porque el Gobierno arbitrariamente lo diga o lo decida. El Gobierno no
es la nación.
La circulación de la moneda regional causará especulación. Dada la
crisis fiscal, el sistema bimonetario fracasará, como el “corralito” y
los “patacones” (Argentina).

El macro déficit fiscal y el dispendio (inflación, carestía, escasez y
desempleo) de este Gobierno originan la crisis. Y la quieren resolver
imprimiendo (falsificando) billetes, para seguir gastando.

El presidente Correa, enemigo del dólar, de la dolarización y de los
Estados Unidos, es el único propalador de rumores contra el dólar.

Pese a que los necios y timoratos repiten que es un rumor, el tiempo y
los hechos sobrevinientes, más temprano que tarde, lamentablemente, me
darán la razón.

Por decir la verdad (sin temor ni favor) el fascismo totalitario me persigue.

Para defender, en múltiples escenarios mi atropellada libertad de
expresión, ahora con inmunidad, acepté a mi antiguo amigo, Dr. Fausto
Lupera, que me inscriba el viernes en la lista de su partido (Lista
3-PSP) para Parlamentario Andino. Mientras dure el proceso electoral
suspendo mi columna. Por ello, hasta pronto.