Impresión del correazo en el WSJ

La actitud que manifiesta el presidente Rafael Correa parece la del muchachito (de Chávez) malcriado, imagen que ya ha pasado las fronteras. A hecho [mala] noticia en reconocidos medios de opinión locales y extranjeros. Interesante análisis de Guillermo Arosemena en su editorial ‘Cambio de época’ aparece hoy en Diario Expreso de Guayaquil, asi como la opinión de Vicente Albornoz en su artículo ‘Inflación y gasto’, hoy en El Comercio de Quito. Ahora que está por expirar el tratado de preferencias arancelarias con los gringos, están cabildeando en la yoni para extender el tratado, mientras están saltando en una pata por sacar la base de Manta, principal motivo de la firma del tratado. Un corto artículo del WSJ (vía HoyOnLine) trae a colación los denunciados vínculos del gobierno con las Farc, confirmado por los documentos encontrados por uniformados colombianos en la base del terror. La mayor conjetura de Correa y sus seguidores era que aquel bombardeo era para eliminar a Betancourt. Los esfuerzos de Uribe lograron rescatarla mientras Bentacourt justifica el bombardeo, y en el interín el gobierno de Correa deja escapar testigos: las tres aprendices guerrilleras (y luego pide confianza). La traducción del artículo del WSJ que está a continuación es mía. La versión original haciendo click aquí.

THE WALL STREET JOURNAL
RESÚMEN & PERSPECTIVAS
Comportamiento Banana Republic, Cont.
Agosto 18 de 2008; Página A14

La última vez comprobamos que el Ecuador, país Sudamericano, se estaba haciendo notar por una multimillonaria extorsión legal a Chevron por unos falsos cargos de contaminación. Ahora su Presidente (y Hugo Chávez wannabe) Rafael Correa está presionando a los EE.UU. para renovar el tratado de preferencias arancelarias, que está por expirar al final de este año. ¿Cuál es el equivalente de chutzpah [¿insolencia, audacia?] en quichua?

Se apoya la renovación de esas preferencias, otorgadas por medio de la Ley de Promoción del Comercio y Erradicación de Drogas para los Andes [ATPDA en inglés] en el 2002. Ecuador no es (todavía) Venezuela, y en la medida en que las preferencias comerciales promueven fuerzas políticas de libre mercado, tanto mejor. Por otra parte, la propia conducta de Correa es la mayor amenaza política a esas preferencias. Desde su llegada al poder el año pasado, Correa ha amenazado con incumplir la deuda ecuatoriana, acosado a la prensa, expulsado numerosos dirigentes de la oposición del Congreso, y reescribe la constitución para concentrar poder en sus manos.

Correa también se ha negado a renovar el acuerdo para la base militar con los EE.UU. – no importa que los soldados estadounidenses estan ahí participando en el asunto de la erradicación de drogas que motivó a los EE.UU. el tratado de preferencias arancelarias. En marzo, los militares colombianos incursionaron en una base dirigida por las FARC en el Ecuador y se apoderaron de documentos que indica estrechos vínculos entre el grupo terrorista y el gobierno del Sr. Correa, entre ellos donaciones de las FARC a su campaña presidencial. Correa desestimó la información, aunque la Interpol ha confirmado a los documentos como auténticos.

Habida en cuenta su conducta, no es de extrañar que el país tiene la segunda tasa más baja en inversión extranjera directa en América Latina como porcentaje del PIB, según el Latín Business Chronicle. Correa parece que piensa que una campaña de relaciones públicas en los EE.UU. facilitará su problemas aquí. Impresionaria a más estadounidenses si obedeciera la ley en casa y en el extranjero.

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