El Parlamento europeo

Diario Expreso

Arrogancia, e ignorancia de la historia, causan la burda decisión del
Parlamento europeo contra los inmigrantes de Latinoamérica y del Tercer
Mundo. Pero la emigración “forzada” y la inmigración “no-autorizada” se
originan por los “intereses creados” en ambos países.
Europa,
América y el mundo son resultado de la inmigración. Es propio del ser
humano emigrar, que significa salir, e inmigrar entrar. El ser humano
es, por naturaleza, nómada, esto es, errante. Busca satisfacer sus
necesidades y lograr el mejor entorno de habitabilidad para él y su
familia. Los alemanes, portugueses, ingleses, españoles, italianos,
franceses, irlandeses, holandeses, árabes, rusos, (descendientes todos
de inmigrantes), invadieron América, África, Europa, Asia. Hace 40 años
yugoeslavos y españoles invadían Europa en busca de trabajo.
                   
Los inmigrantes han aportado y aportan trabajo, cerebro, riqueza,
ciencia, tecnología, cultura, educación, producción, comercio,
agricultura. El desarrollo industrial de Europa y su mercado es debido
al enorme “consumo” generado por los inmigrantes. Su mano de obra y
talentos dinamizan la producción.
                   
Levantar un muro de 3.200 kilómetros en la frontera con México y
tipificar como delito a la “permanencia ilegal en su territorio” y
atropellar su libertad son un contrasentido grotesco en la historia y
desarrollo de EE.UU. y Europa.
                   
“The Wall Street” (La Calle del Muro), era un camino de tierra sobre el
que los inmigrantes holandeses (no autorizados) construyeron, (1609) un
muro que mantenía a las vacas y a los cerdos adentro y a los dueños de
las tierras, los indios, afuera, para proteger su asentamiento en Nueva
York. La Compañía Holandesa de Indias Occidentales, compró a los indios
la isla Manhattan por 24 dólares en telas y bisutería.
                   
Inmigrantes (no autorizados) compraban y vendían pieles, melaza,
tabaco, monedas extranjeras y especulaban con tierra ajena. La Bolsa de
Valores de New York nace en este “mercado” de productos, negocios,
acciones y bonos.
                   
“Wall Street” es el centro de finanzas y mercado de valores más
dinámico del mundo. Kennedy, Bush, Clinton, McCain y Obama son
descendientes de inmigrantes. ¿Habrá algún parlamentario europeo que no
descienda de “inmigrantes no autorizados”?
Europa es, como Estados Unidos un crisol de todas las nacionalidades y
razas. El “sueño americano” es sólo superado por el “pasaporte
europeo”.
                   
Con el “Muro de la vergüenza” (1961) la URSS asesinaba a los emigrantes
que escapaban del socialismo y la Cortina de Hierro, derrumbados el 9
de noviembre de 1989.
                   
La “Muralla China”, construida por esclavos inmigrantes, impedía la
inmigración de los “bárbaros Hunos” (“no autorizados”) procedentes de
Mongolia.
                   
Los muros mentales, físicos, arancelarios, aduaneros, fiscales y
policiales, que destruyen el esfuerzo y el trabajo honrado, benefician
a pocos y dinamizan la corrupción.
Con la reciente eliminación de las visas por el Gobierno de Ecuador,
tendremos una avalancha de asiáticos, árabes, iraníes y de África que
harán de nuestro país tránsito fugaz hacia los Estados Unidos, en busca
de trabajo.
                   
¿Por qué millones, arriesgando su vida, “emigran” a Estados Unidos, a
España y a toda Europa, para ser “inmigrantes” parias y despreciados?
¿Por qué los pobres del mundo no emigran a Cuba, Venezuela, Bolivia,
Nicaragua, Ecuador, Medio Oriente, Paraguay, Uruguay y sí a Estados
Unidos, Europa y Asia? Porque, pese a las leyes perversas del
Parlamento europeo y muros antiinmigrantes de Estados Unidos,
encuentran trabajo, educación, bienestar y se pueden realizar como
seres humanos.
                   
¿Por qué los gobiernos de los países del Tercer Mundo no generan ese
bienestar, trabajo y libertad que buscan nuestros emigrantes en el
Primer Mundo?

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Un comentario sobre “El Parlamento europeo

  1. El parlamento Europeo, mi estimado Rómulo, es el mismo que aprobó a instancias de Francia, que haya sesiones en las sedes de Estrasburgo y Bruselas en la misma semana, institucionalizando los viajes en un tren especial de alta velocidad construido exclusivamente para los MPEs, con todos los lujos, restaurante gourmet, oficinas y demás, a expensas de los gravados europeos y a un costo de 150 millones de euros anuales.
    La Europa que aún miramos como modelo está desapareciendo a pasos agigantados, y los gestos como el de Irlanda serán cada vez menores, a menos que el péndulo esté por tornarse y los representantes de la sensatez al interior del PE se pronuncien de manera consistente.

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