Yo también quiero ser Ministro o Presidente.

Se va el año y como regalo del año viejo vemos que este gobierno ha cambiado su gabinete una vez más. Parecería que más allá de la caricaturesca insistencia en la asamblea constitucional, constituyente, fundacional o como se le quiere llamar, la única otra característica de este gobierno es el ánimo compulsivo por cambiar de gabinete y funcionarios públicos ante los gritos de la prensa, los derechos humanos, y cualesquiera otra ONG que diga representar a la sociedad civil. A pesar de tanto cambio y tanto discurso vemos que las cosas no cambian en el país. La estructura legal y estatal del país sigue siendo la misma invariablemente.

Hemos tenido desde ministros abiertamente favorables al eje Castro – Chávez hasta ministros y representantes que no son tan cercanos a dichas ideas. Hemos visto gente muy respetable en cargos públicos hasta gente no tan respetable. Gente muy joven hasta gente muy mayor. Revolucionarios hasta los no tan revolucionarios. También hemos tenido Presidentes locos (el loco que ama), hasta Presidentes considerados bobos porque su frase celebre es que sus adversarios son “bobos de la yuca”. Parecería que el gobierno se ha convertido en una gran rueda moscovita en la cual por 2 o 3 minutos podemos estar en la cumbre y poder ver el panorama sin realmente tener poder para cambiar las cosas. La siguiente vuelta le pertenece al siguiente y no importa cuales son sus creencias o credenciales, lo importante es subirse rápido para que la rueda siga girando.

Por eso es que para el año nuevo yo también quiero ser ministro o Presidente, yo también me quiero subir a la rueda y tener mis 2 o 3 minutos de gloria. Si fuera ministro de economía por 2 o 3 minutos (meses) trataría de hacer lo que los demás no han hecho. Total que es lo que puede perder el país. Para empezar reduciría el número de trabajos disponibles. Firmaría un decreto donde despido al 75% de los empleados de mi ministerio. Les pagaría el sueldo por 2 o 3 meses para que se busquen con esa plata otro trabajo pero que en el ínterin no vengan. Total menos empleados ni se notarían, estoy seguro que muchos cobran sueldo y no van a trabajar o si van lo hacen para tomar café y leer el periódico. Podrían hacer lo mismo desde su casa. En el camino como no hay empleados que atiendan al público pues eliminaría los trámites que el público no puede realizar por falta de personal. Así todos felices y contentos. Menos tiempo gastado en trámites, más productividad. Siguiente paso como ministro de economía sería hacer una reforma fiscal. Dicha reforma consistiría cobrar un solo impuesto a la renta y eliminar todas las posibles deducciones. Como no hay deducciones bajaría la tasa impositiva. Como pagar impuestos sería muy fácil pues tampoco necesitaríamos tanto auditor, contador, y cobrador de impuestos. Vayan al banco todos los años y paguen el impuesto. Haría como los municipios, el que paga en enero los impuestos del año tiene un 30% de descuento, y así iríamos disminuyendo hasta pagar el 100% por pagar el 1 de enero del año siguiente. Si se pasa de la fecha, pues cada mes aumentaría el impuesto hasta llegar a un tope máximo a fines del otro año. Tras lo cual pues mandaríamos a los alguaciles fiscales a cobrar. Como el descuento es grande si se paga a tiempo, la penalidad es alta si se atrasan y calcular y pagar el impuesto es sencillo entonces habría una tendencia a recaudar todo temprano y a cobrar con alguacil solo a aquellos evasores que no han tomado todas las ventajas del pago. Eso si todo se pagaría en ventanilla de banco con el número de la cédula.

Si fuera Presidente pondría los aranceles en 0 de un solo plumazo al segundo día de ser ministro (no necesita aprobación del congreso, así que si no se ha hecho antes es porque ningún Presidente ha tenido los pantalones para hacerlo). Promovería con el congreso que la capacidad de recaudar impuestos sea trasladada a los municipios en caso de que alguien quiera ir a una oficina de gobierno. Así mismo eliminaría las asignaciones del gobierno central a los municipios, pero al mismo tiempo dejaría en libertad al municipio para que cada uno de ellos determine la tasa de impuesto predial que quiera cobrar. Trataría así mismo de llevar un presupuesto balanceado y decreciente. Como ministro de finanzas trataría de regresar a los niveles presupuestarios post dolarización (2 o 3 billones de dólares como mucho).

Si fuera Presidente o ministro promovería la consolidación de una serie de entidades estatales que no tienen razón de ser en un solo ministerio o entidad. Banco Nacional de Fomento, Banco Central del Ecuador, AGD, CFN, Banco del Estado serían fusionados en un solo banco. El Ministerio de finanzas, se uniría a los ministerios de la producción, ministerio de energía y minas, ministerio de trabajo, Ministerio de Comercio Exterior, Industrialización, Pesca y Competitividad, Consejo nacional de Competitividad, Ministerio de Turismo. Así mismo se unirían al súper ministerio, el Servicio de Rentas Internas, y las aduanas serían vendidas al mejor postor. Como no hay impuestos que cobrar tampoco hay actividad que el sector privado no pueda cumplir en las aduanas. El único organismo de gobierno que tendría presencia sería la policía encargada de revisar que sustancias psicotrópicas, radiactivas u armas que están controladas a traficar por convenios internacionales no pasen por las aduanas del Ecuador.

Todo esto suena a sueño pero la realidad es que intentar no cuesta nada. Hasta ahora hemos tenido toda clase de personas en los ministerios y en la Presidencia. Todos ofrecen lo mismo. Todos cambian y nada mejora. El gobierno ha crecido exponencialmente y de tener 3 ministerio en los comienzos de la república (Gobierno fue el primero, luego siguió el de hacienda y luego el de relaciones exteriores) tenemos hoy en día 15. Por qué no intentamos algo distinto por 2, 3 o 6 meses. Lo peor que puede pasar es que me cambien en ese periodo o que el congreso me quiera declarar loco. Al menos intente algo distinto.

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3 comentarios sobre “Yo también quiero ser Ministro o Presidente.

  1. Sonar no cuesta nada, en nuestro pais todo es posible, es el pais de las maravillas, donde todo es posible, hoy eres pobre manana millonario diputado, hoy somos de izquierda manana de derecha. Ojala alguien escuche tu mensaje y lo haga realidad o te hagan ministro por un mes para lograrlo.
    Todo esto son los sintomas de una enfermedad llamada: inmadurez politic (tambien conocida como cojudismo ciudadano), el caso ecuatoriano es grave de no realizarse los tratamientos pronto caeremos en un coma estupido del cual es dificil salir.

  2. Que se cambien ministros, que lleguen que salgan, realmente eso no es novedad, eso ocurre en nuestro Ecuador hace ya varios períodos presidenciales, eso es cosa de todos los días, yo me sigo preguntado que hacemos cada uno de nosotros a más de criticar las posiciones políticas?????? para cambiar las circunstancias economico – politicas en las que vivimos!!! Pero no hablo de una maza llamada forajida que una vez mas quito otro presidente…. y se quedo en pura reunioncita de barrio y no se llega a nada, como siempre el puro bla bla bla

  3. Lo q dice Romulo acerca de que las diferentes tendencias politicas o experiencia detras de los q han ocupado cargos importantes en el pais,no han provocado cambios fundamentales o radicales despues de la dolarizacion; es una muestra de cuan fuerte son los grupos de presion o el status quo en Ecuador. politicos y empresaurios detras.
    El corto periodo que en promedio estos funcionarios publicos permanecen en sus puestos, incrementa la tasa de descuento de las personas que piensan o son encargados de dichas funciones. Debido a la percepcion de mayor riesgo que implica tal tarea. Por lo que aquellas personas que no estan dispuestas a asumir ese riesgo o cuyas tasas de descuento son menores en otras actividades (ej. negocio propio, buen trabajo, o una combinacion) no tienden a aceptar esos cargos. Eso nos deja con la respuesta de que quienes asumen estos cargos son personas que en promedio tratan de sacar el mayor provecho en el menor tiempo posible o en su lugar hasta cuando puedan. En resumen, es lo que se conoce en economia como seleccion adversa.
    Lo que quiero decir es que todas las personas que describio Romulo aunque tengan diferentes backgrounds empresariales, familiares y politicos tenderan a comportarse de la misma manera mientras el equilibro del status quo no se rompa.
    La verdad no se como tal cambio se puede dar porque ni siquiera en asambleas constituyentes veo la salida, pero quizas por medio de cambios como los q menciona Romulo, ie eliminar los aranceles; o que los jueces funcionen bajo empresas mixtas.
    Lo que quiero decir la salida podria estar en cambios graduales pero de gran impacto estructural como la dolarizacion.

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