Tenemos miedo

El siglo XX se caracterizó por tener las más feroces dictaduras que degeneraron las peores guerras que la humanidad ha visto.  Dichas guerras no solo espantaron por la crueldad de sus verdugos, si no que sorprendieron por el retorno a la barbarie que se creía desterrada en el siglo XX. 

La revolución francesa y sus horrores que se creían olvidados junto con las brutalidades de Napoléon vieron su regreso.  Su característica principal es que eran dictaduras simple y llanamente.  Hoy estamos ante un nuevo fenómeno.  Tenemos dictaduras que no parecen dictaduras.  Tenemos democracias donde el sufragio y la mayoría parecerían que gobiernan y sin embargo el poder se lo han tomado enanos mentales.  Con el perdon de las personas discapacitadas o de corta estatura, enanos mentales que no tienen la amplitud mental de permitir las opiniones contrarias y civilizadas, donde la justicia y la ley han dejado de ser justicia y ley y se han convertido en herramientas de opresión.  Todo eso por supuesto bajo el aparente ropaje democrático y la gente va a las urnas y se ganan elecciones. 

Si así es estamos entrando a la era de la dictaduras democráticas, donde la mayoría, solo por ser mayoría se cree con derecho de aplastar cual cucaracha a quien no piense igual. Donde un artículo de prensa es considerado una serie amenaza a la estabilidad democrática.  Donde hay que pensar diez veces lo que se va a decir so pena de herir los sentimientos de la majestad de la autoridad.  Donde ya no se sabe quienes son los amigos y quienes son los enemigos.  Donde los asesores no tienen los pantalones para decirle a sus jefes que están equivocados y el jefe no tiene la claridad mental y los pantalones para aceptar con humildad sus errores. 

Asi es tenemos miedo, miedo por nuestras familias, nuestras vidas, nuestras cosas y nuestra patria.  Pero el miedo no es cobardía.  Cobardía es actuar como un matón de barrio y usar todas las herramientas legales y no legales para aplastar a quien contradiga a la majestad.  El miedo es una actitud muy humana y natural y la gallardía está en a pesar de sentirla, decir lo que se tiene que decir, no quedarse callado porque los cobardes lo quieren a uno hacer callar. 

Y porque somos gallardos aunque tengamos miedo no nos callarán.  Ya no nos escucharán tan fuerte, ya no seremos tan fastidiosos pero no nos callaremos.  No se quien estará detrás de este sitio web:

http://www.tenemosmiedo.com/

Pero refleja muy bien como me siento y creo yo muchos de los que leen este blog o de los que escriben este blog se sienten.  Sigamos la conversacion de manera civilizada, con miedo si, pero con gallardía tambien,  y que no nos callen.