PARA QUE CARAJO PAGAMOS IMPUESTOS

El día de hoy estuve en el SRI haciendo trámites con relación
al impuesto a la renta. Me atendieron relativamente bien, sin embargo no podíamos
subir a los pisos superiores dado que no había luz y estaba inoperativo el
ascensor.

Claro el SRI no perdió nada de ventas ese día, porque
su función no es vender sino cobrar. En cambio los miles de negocios que operan
en Guayaquil, no podrán en las horas de corte de luz: Vender, cobrar, recibir
llamadas, entre otras cosas.

Por 3 años que parecen 10, el gobierno ha estado a
cargo de la política energética y de las acciones encaminadas a evitar estos
apagones, sin embargo no han hecho nada mas que: crear la tarifa da dignidad (la
luz mas cara del mundo es la que no se tiene), comprar con nuestro dinero focos
ahorradores que nunca me los dieron, y comenzar los estudios para Coca Codo
Sinclair.

Según el gobierno todo le hecho anteriormente no valía,
sin embargo no recuerdo otra campaña de apagones desde el gobierno de Sixto.

De nuevo el sesgo ideológico del
neosocialintervencionismo que vuelve en el año 2010 a crear un organismo
similar al INECEL que centraliza todo y controla todo;  copiando el modelo
venezolano. Esto nos va a  que antes de que este construidas Toachi Pilaton y
Coca Codo ( siguientes 7 a
8 años) a tener crisis energéticas en época de sequía, como no se veían en los últimos
15 años.

Como algunos críticos constructivos del blog nos
pidieron soluciones para darle a este gobierno, sordo, ciego y mudo (por la ideología,
poder y dinero), aquí van algunas:

CONCESION, CONCESION, CONCESION, concesione la construcción,
operación y cobro de la energía.

 No sea necio, los ciudadanos no tenemos dinero ni
vamos a asumir riesgos que empresas multinacionales y empresas ecuatorianas están
dispuestas a asumir por 30 años para distribuir energía barata.

 Ya basta de cobrarnos tantos impuestos, y no tener
servicios de calidad a cambio. Pagos impuestos europeos, y tenemos servicios
africanos y venezolanos.

 Por eso hay que echar baygon a la cucaracha socialista.

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