Comisión de la verdad

Con gran pompa el presidente recibe a la comisión de la verdad para investigar las violaciones de los derechos humanos entre 1970 y el 2007.  Sin embargo resulta por demás misterioso dos hechos que saltan a la vista, dicha comisión está integrada en su totalidad por miembros, todos de ideología de izquierdas y por otro lado convenientemente han dejado el año en curso 2008 fuera de su investigación. 

Como se pueden imaginar nuestro lectores esta pequeña omisión no tiene otro fin que ignorar los sucesos dentro de la actual administración de Correa y los suceso de Dayuna y la prisión de Guadalupe Llori.  Creo que para que haya más imparcialidad en la supuesta investigación sobre violaciones a derechos humanos sus integrantes deberían representar a todo el espectro político e incluir los hechos más recientes.  Adicionalmente en dicha comisión se deberían de excluir a todos aquellos que tuvieron participación en los periodos de gobierno a investigarse, incluido el gobierno actual.  No hacerlo de este modo y permitir a personas involucradas anteriormente (como protagonistas o antagonistas) o reunirse con funcionarios de la actual administración le quita credibilidad a dicho trabajo. 

La investigación debe centrarse en hechos que sean demostrables y que se puedan confrontar con testigos, estadísticas y datos concretos y no solo aceptar a ciegas testimonios previamente escogidos sin ningún tipo de careo.  En ese sentido encuentro sospechoso que previo a la investigación se determine desde un principio que el grueso de las violaciones de derechos humanos se den en un determinado periodo presidencial (84-88). ¿No sería acaso lo correcto entrar a dicha investigación sin preconcepciones? Parecería entonces que dicha comisión tiene agenda y pretende difamar y no buscar la verdad.

Finalmente es de suma importancia que comentarios como el que hiciera ayer Alexis Ponce de la APDH en Ecuador Inmediato o los del mismo presidente Correa se eviten en la medida de lo posible.  Ambos personajes han mencionado que el trabajo de la HRF no es válido dado que son organizaciones financiadas por el Imperio (USA?).  Esto por cierto lo desmiente el Presidente de la HRF pero los personajes de marras ni siquiera se toman la molestia de dar pruebas y además no resuelve el problema de fondo que es responder a las graves denuncias de la HRF.

Libertad de expresión

El presidente Correa insiste en decir que existe total libertad de expresión y sin embargo constantemente está criticando a la prensa y desdeñando cualquier información que le resulte desfavorable como los pedidos de la Human Rights Watch para que aclare la situación de la Prefecta Guadalupe Llori. 

Parecería ser que existe libertad de expresión para el mandatario y todos aquellos que apoyan el gobierno, y sin embargo no tiene empacho alguno al pedir juicios (como los que le pide en contra del director de Diario la Hora) o leyes especiales para castigar a aquellos que lo difaman (o que más bien lo hacen quedar en evidencia).  Su manera de hablar sobre responsabilidad es algo extraña pues la responsabilidad en una sociedad libre implica que si alguien propala rumores, tarde o temprano esas mentiras quedarán en evidencia y quien lo haga sufrirá de un castigo más fuerte que cualquier ley, la pérdida de credibilidad.  Los periodistas serios y o de larga trayectoria lo saben y se cuidan mucho de propalar rumores o inventar historias.  Tarde o temprano los mentirosos quedan al descubierto.

Sin embargo en la concepción de Correa la responsabilidad parecería implicar que algún organismo del estado va a cumplir esa función y va a actuar como especie de fiscal para perseguir a los que no son responsables en el uso de su libertad de expresión.  Y esta concepción resulta peligrosa para una sociedad libre pues la libertad de expresión queda en manos de este fiscal de prensa.  Como todos sabemos por definición estos fiscales no son de alguna manera imparciales y están sujetos a las preferencias políticas o las convicciones que los motivan. Ahi tenemos la trampa de la concepción Correista de libertad de prensa garantizada con responsabilidad (requiere registrarse para leerlo). 

Frente a esta disyuntiva creo que le hace más daño al país este novel concepto de libertad de prensa sujeta a la autoridad que una prensa que se basa en la reputación y en la libertad irrestricta para ejercer su profesión.  Incluso en esta concepción de la libertad de prensa irrestricta la ciudadanía tiene derecho a defenderse de los abusos a través de los mismos medios y organizaciones independientes.  Por el contrario al haber algun fiscal o super autoridad que decida que se puede decir o no tenemos el problema de que la ciudadanía quedaría en manos de un todopoderoso que decidiría si puedo o no puedo decir lo que quiero decir.  (¿Habrá que mandar estos artículos al censor para que los apruebe?)

Lo único que veo detrás de los esfuerzos de Correa al hablar del tema de la libertad de expresión es buscar una justificación para imponer la censura de manera solapada.  Aparentemente la conciencia lo traiciona y aún no puede articular en palabras lo que sus acciones rebelan, un país controlado, sin ni siquiera libertad de expresión y manejado a su manera para imponernos a la fuerza el socialismo del siglo XXI y llevarnos a experimentar el infierno castrista y la payasada chavista?

Entre la ley y el derecho

Diario Expreso

Para que se respete la Ley ella debe ser respetable. Ninguna sociedad
puede existir, en ambiente de paz, si no hay respeto a las leyes. Pero
cuando la moral y la Ley están en contradicción, hasta el más sencillo
de los ciudadanos escogerá entre perder la noción de lo moral o perder
el respeto a la ley. Estamos entonces ante alternativas nefastas.
                   
Para que la ley sea acatada deberá ser justa o inducir a encontrar la
justicia. Por esto “lo justo” no se deriva de “la norma” sino que la
norma (la Ley) debe nacer de lo que creemos justo. Hay dos clases de
leyes. Las que el hombre (o científico) “descubre” (que son propias de
la naturaleza) y las que el “legislador” inventa para “regular la vida
social”. Las primeras no deben ser violadas, so pena de sufrir graves
consecuencias. La ley de gravedad, por ejemplo. Las segundas se imponen
por la fuerza. Y así lo dice el artículo 1 del Código Civil. “La ley es
la declaración de la voluntad soberana que, manifestada en la forma
prescrita por la Constitución, manda, prohíbe o permite”.
                   
A las primeras se las califica como las leyes naturales (derecho
natural) y a las segundas derivan del arbitrio del poder. Es decir son
arbitrarias. Este enfoque determina las dos grandes corrientes del
pensamiento jurídico, El “derecho natural” versus el “derecho formal”.
                   
El “legislador” debe tener claro que no todo lo que a él se le ocurra o
le sugieran debe ser convertido en “ley”. Un viejo proverbio alemán
dice que “cuantas más leyes, menos justicia”. Y Cornelio Tácito (a/C.
55 -120), historiador, senador, cónsul y gobernador del imperio romano
afirmó que “Cuanto más numerosas son sus leyes, más corrupto es el
Estado”.
                   
El gran dilema político consiste en: a) legislar para establecer normas
generales, abstractas de conducta social e individual; o b) “leyes”
(mandatos) para conseguir resultados específicos de bienestar material
y/o satisfacer intereses particulares o de grupos, sean de mayoría o de
minoría. El concepto de “soberanía” da soporte al arbitrio legislativo.
La “voluntad soberana” (particular) del legislador se ha convertido en
el artificio para que la “norma suprema”, esto es, la Constitución, no
cumpla su objetivo fundamental que es proteger los derechos del hombre
versus los poderes gubernamentales.
                   
La monarquía absoluta y la omnipotencia del poder dieron, por
oposición, paso a la democracia y a la República. De allí que el
“constitucionalismo” es la vigencia del Estado de derecho.
                   
Pero el “arbitrio legislativo” y la voluntad soberana dieron al
autoritarismo dictatorial del nacionalsocialismo (Hitler) un concepto
de “Estado de derecho” diferente que “justificó” las barbaries juzgadas
en Núremberg y la violación de los derechos a la vida, la libertad y la
propiedad.
                   
Es el imperio del autoritarismo legalizado. Es el “Estado Legal”
contrario al “Estado de derecho”, que no es todo lo que se le ocurra al
legislador, sino el respeto a los derechos fundamentales, contra el
poder de los funcionarios y gobernantes (mandatarios) del Estado.
                   
Las normas de la Constitución no son reglas de conducta. Son reglas
para organizar al Gobierno y, fundamentalmente, proteger los derechos
humanos contra los abusos del poder.
                   
Error garrafal es creer que todo lo que emana del legislador debe
acatarse como “Ley”, incluso los arbitrios y abusos legislativos. Es lo
que los gestores del constitucionalismo denominaron “gobierno
arbitrario”. Una “Constitución” implica y explica la “libertad” del
individuo y no una licencia para que la mayoría actúe arbitrariamente
como le plazca. Por esa línea, nada raro que al legislador se le ocurra
que el Estado reparta, por ley o mandato, los atributos de los
campeones mundiales o las virtudes de Beethoven.

Derechos humanos solo para la izquierda?

El presidente Correa irritado porque finalmente se le está cayendo la máscara de noble, democrático, y respetuoso de los derechos humanos critica a la Human Rights Foundation en su habitual soliloquio de los sábados.  Su principal crítica es que la Human Rights foundation solo defiende a los ricos y que está integrada por escritores idenficados con la derecha. 

Mas allá de que es errada la crítica pues como muy bien apunta la HRF no existe en su directorio ningún escritor como Montaner o Vargas Llosa, vamos a asumir por un momento que es verdad lo que dice el presidente Correa y vemos que es terriblemente peligroso.  Por un lado da a entender que solo hay derechos humanos para los que están con el gobierno.  No existen derechos humanos para los que tienen dinero y no existen derechos humanos para los que piensan distinto de la izquierda. 

Según su lógica de lucha de clases y de revolución entonces tenemos que hacer como hizo Hitler con los nazis eliminar a los judios.  Y esto lo vemos cada día el uso del lenguaje diario, en el cual trata de minimizar y ridiculizar a sus opositores, llamandolos pelucones, gorditas horrorosas, hienas.  En la Alemania Nazi el holocausto no se dio de la noche a la mañana, empezó con una sistemática campaña de acusación de todos los males que sufrio Alemania en la primera guerra, para luego pasar a descalificar a los judios diciendoles que eran cucarachas e insultarlos asignandoles categorías infrahumanas o no humanas.  Finalmente cuando el pueblo alemán se había insensibilizado a los insultos y una mayoría se hacían eco de los comentarios antisemitas de Hitler la conclusión lógica (lógica en su ilógico racismo) fue en encerrarlos en ghettos y finalmente la gran solución final nazi que fue incinerarlos. 

Estamos en ese camino si no nos libramos de Correa y sus acólitos?  Lo que parecería una majadería del presidente y falta de respeto lo que busca es reducir los méritos que tienen cierto sectores sociales o grupos de oposición para desaparecerlo.  Sus ataques a Guayaquil, a los pelucones a las gorditas horrorosas no tienen otro objetivo más que despersonalizar a quienes caen dentro de ese grupo humano para proceder luego a perseguir y destruirlos.  Signo evidente de esto es precisamente el negar que tanto gozan de derechos humanos los pobres y desprotegidos como los ricos y pelucones, los derechos humanos son universales sin distinción de raza, religión o sexo.  Si estuvieramos ante un hombre responsable respondería a las acusaciones de la Human Rights foundation con pruebas y no con insultos.  Además precisamente porque sabe que hay prisioneros políticos y detenidos ilegales es que no es capaz de responder inteligentemente a estas serias acusaciones.

Yo me pregunto donde están los otros grupos de derechos humanos ecuatorianos, o es que los grupos de derechos humanos tambien son parte de la farsa correista de creer que los derechos humanos solo pertenecen a la izquierda.

 

Link: eluniverso.com – Fundación Human Rights rechaza críticas del presidente Correa – Jun. 30, 2008 10h57 – POLÍTICA.

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El por qué del fracaso del modelo ecuatoriano y por qué Rafico no lo va a ha poder arreglar

Hace poco recibi un comentario de Juan Carlos sobre un escrito anterior en el que me acusaba de ser un amante del sistema "neoliberal" y por ende culpable o complice de los problemas actuales del Ecuador.  Así mismo comentaba que Rafael Correa, tenia la solución al problema del Ecuador con su nuevo modelo.  Quiero aclarar en este articulo que en Ecuador no se vive un modelo neo liberal.  Palabra que creo que ni el mismo Rafael Correa sabe exactamente que significa.  Para dejar un poco clara las cosas, aclaremos que el modelo de gobierno ecuatoriano se parece mas al del socialismo Nórdico que a lo que se denomina Neo Liberal (que en América Latina se resume como un modelo económico basada en la libertad de mercados, apertura, privatización,etc). El Neo liberalismo como lo ve Correa y muchos ecuatorianos es la corrupción, la dominación del pais por élites, un sistema donde solo unos cuantos se benefician, etc.  Esto ultimo es politiquería barata.  Los problemas del Ecuador no son causados por las leyes "neo liberales" ni por los gringos, son causados por el modelo que tenemos y que Rafael Correa no quiere cambiar.

El Ecuador ha vivido un sistema de gobierno centralista, burocrático y corrupto.  Esto es lo que causa los problemas, con o sin leyes neo liberales estamos mal por el modelo que se usa.  Explico:

1-Centralista, por que la repartición del dinero del petroleo e impuestos (propiedad de todos los ecuatorianos) se hace desde Quito, en detrimento de Cuenca, Manta, Esmeraldas, Santo Domingo, Guayaquil, etc. No digo que los quiteños de adrede nos hagan mal, pero como el dinero pasa por los ministerios, secretarias, super ministerios, etc.  Gran parte del dinero se queda en los super sueldos de los burócratas dorados (que gracias a Correa hoy serán mas altos).  Mucho de este dinero se usa para negociados, campanas políticas y para las famosas negociaciones sindicales, donde entre la UNE, PETROECUADOR, ELÉCTRICAS y TELEFÓNICAS nos han chupado la sangre.  Esto bajo el modelo de Correa, no va ha cambiar, el quiere una burocracia mas grande, mas tramites, mas ministerios, mas controles. 

2-Burocrático, es un sistema que no es dominado por las élites económicas (tienen poder, pero no son los entes controladores), es dominado por los empleados y vagos sindicalizados de Petroecuador, Andinatel, Pacifictel, Empresas eléctricas, etc.  Esto se demuestra fácilmente, vemos que pasan ministros, pasan gobiernos, y hay grupos dentro de cada ministerio, o entidad que se mantienen.  Son estos burócratas medios, que tienen los verdaderos controles. Para muestra un botón: se despidió al ultimo jefe del IESS, pero el no fue el que invirtió en Mutualista Benalcazar, fueron los mandos medios que tienen 30 años en la institución, están el sindicato, no se los puede botar.  Ellos siguen.  Así es en Petroecuador, donde el mismo grupo sigue en compras, contratación, etc. Correa no quiere eliminar esto, ha puesto a sus amigos y compinches en los puesto, pero los negociados siguen, se le ha dado al Ministerio de Obras publicas y cuerpo de Ingenieros del Ejercito 700 millones y no se han realizado ni 20% de los trabajos.   

3-Corrupto, como consecuencia de lo anterior, vivimos un sistema que fomenta la corrupción.  Esto beneficia a muchos corruptos, los que somos honestos y trabajamos de sol a sol no vemos futuro, tenemos que afiliarnos a un partido político o ser amigos de alguien en el ministerio para poder tener contratos, si no queremos pagar coimas no nos dan los contratos.   

Esta es la verdadera descripción del sistema ecuatoriano, no me hablen de neo liberalismo.  Correa los ha engañado culpando al modelo de privatización de todos los males, si esto fuera así como explica el caso de el agua y basura de Guayaquil, que han sido concesionados y son los mas eficientes del país. El problema de las desigualdad no lo eliminara Correa, el hará el país mas corrupto y mas burocrático y mas centralista.  Algunos allegados al gobierno se harán muy ricos, para ellos si, ha llegado el cambio.  Para el resto de ustedes, seguirá la vida dura e igual de jodida.  Si esperan que Rafico les solucione los problemas, tengan paciencia, mucha paciencia.