El período precidencial de don Rafa será una continua campańa electoral, la cual empezó con el elegido elevando el cinturón y amenazando con latigear a la partidocracia -parctidocracia que sigue habiendo, solo ha cambiado la etiqueta, el empaque es el mismo- (amenaza que caló en un puńado de salvajes, solo que con patada, puńete, palo, piedras y bala). ¿Donde está el economista con masterado y doctorado? Cuando se está en campańa electoral hay incertidumbre, las inversiones se alejan (2006, 2007, 2008 a las urnas y el gasto fiscal se infla ¿quién pierde?). Ya van ocho meses y la economía nacional en el primer trimestre a crecido un 0.08 por ciento, casi estancada, y una proyección de un 3.4 por ciento para fin de ańo, mientras el Perú (con un abogado de presidente) crecerá al 7.3 por ciento, y Chile (con una mujer médica de presidente) crecerá en el 6 por ciento. Sin embargo se quiere imitar al gobierno venezolano, y al paralizado estado boliviano.
En la recta final de la “madre de todas las batallas” (infantilmente patético el calificativo correísta para la elecciones de asambleístas) sigue amenazando, ahora con chantaje emocional, como un Boy Scouts resentido, en dejar la presidencia si pierde la campańa por la asamblea (aunque dice que no esta en campańa y luego dice que si, como al inicio ¿en que quedamos?) y/o que si no votan por su lista (y en plancha ¿no que estaba en contra de las practicas de la partidocracia?), es decir por el nacional socialismo -que lidera el mesías y acólitos-, quedarían los Gutierrez, Febres-Cordero o Noboa. Osea, tira al pueblo contra las cuerdas (entre la espada y la pared) a elegir entre el socialismo de Heinz Dieterich Steffan o los mismos mercantilistas de siempre. Viendo el vaso medio lleno, en vez de medio vacio, hay más de tres mil candidatos para elegir. Con un poco de paciencia, se puede escoger a los mejorcitos, en medio de los sociolistos, los mismos de siempre y tanto improvisado.
Hay que tener presente que está en juego nuestras libertades, que no hay que confundir con libertinaje (“no hay libertad sin responsabilidad” escribió Rómulo López). Un punto que causa entre pena, asombro y preocupación es la educación. Un reality show en el país galo (cuna de la social-democracia) puso al descubierto el revés de la educación pública francesa -en un set de televisión el 56 por ciento afirma que el sol gira alrededor de la tierra. Sin caer en comparaciones, ¿como anda nuestra educación “pública”? (por cierto que los hijos de los sociolistos estudian en institutos privados ¿porqué?). Oppenheimer relata en su libro “Cuentos Chinos” (pág. 303-340) como anda la educación “pública” latinoamericana, ni que decir de la politización de nuestra educación, bien descrito por Osvaldo Hurtado en su libro “El poder político en el Ecuador” (15ta. Ed., pág. 282-295). El dinero de los contribuyentes no solo que se mal gasta y se lo farrean los sociolistos, sino que en lugar de educar, adoctrinan (léase “lavado de cerebro”). Para lo cual, la revista The Economist, muestra los éxitos que está teniendo la sugerencia de Milton Friedman, los vouchers educacionales, donde el Estado paga (con dinero de los contribuyentes), los padres escogen, las escuelas compiten, el nivel sube, y todos ganan, incluido quienes estan en escuelas públicas.
A pesar de la mala calidad de la educación estatal, con horrorosas evidencias, el Estado venezolano impulsa un proyecto de Ley que pretende otorgarle la Patria Potestad de los nińos desde los 3 ańos de edad hasta los 20, tiempo en el cual pasarían a formar los “Círculos Infantiles”. Y Correa defiende a capa y espada el “socialismo del siglo XXI”, doctrina del alemán nacional socialista Dieterich, aunque dice el mesías que acá será diferente, claro, allá los afectados serán venezolanos y acá ecuatorianos. Gracias al ya adoctrinamiento estatal (y a los mercantilista y keynesianos) y con una buena dósis del fetichismo asambleítis constitucionalitis, da como resultado un buen coctel nacional socialista narcisista comunista marxista leninista.
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