Ministerio quita función de la Bolsa de Productos

(EL UNIVERSO 11 ABRIL 2010) POR QUE?????

La Bolsa de Productos, una corporación privada en la que se concretan transacciones de productos agrícolas, deberá dejar de ofrecer ese servicio por disposición del Ministerio de Agricultura (Magap).

En un documento (Acuerdo Ministerial Nº 116) firmado el pasado jueves por el ministro Ramón Espinel, se establece que esa función recaerá en una unidad especializada de la Subsecretaría de Direccionamiento Estratégico del Magap.

El titular de esa Subsecretaría, Donald Castillo, dijo ayer que la nueva unidad tendrá su sede en Guayaquil, debido a su ubicación geográfica estratégica para la comercialización de productos agrícolas como el arroz, maíz, soya, entre otros.

“Nosotros, como Estado, vamos a controlar las transacciones… ya no dependeremos de la Bolsa, y tendremos estadísticas reales de lo que se compra y se vende”, señaló Castillo.

El funcionario aseguró que el Estado sí está en capacidad de asumir lo que era facultad de la Bolsa de Productos; incluso mencionó que para transparentar los movimientos de compra y venta se levantará información en una página web y habrá auditorías externas.

De su lado, el director ejecutivo de la Bolsa, Patricio Viteri, señaló que mañana convocará a una reunión de directorio para analizar las medidas que tomarán, pero adelantó que solicitarán audiencia para dialogar con el presidente Rafael Correa.

De ser necesario, aseguró Viteri, se movilizarán a la Asamblea Nacional para evitar que la Bolsa deje de operar.

“El Ministro quiere con esta medida tapar la enorme incapacidad de él y su equipo de trabajo en el manejo del sector”, sostuvo Viteri.

Señaló que la Bolsa de Productos es una entidad sin fines de lucro que fue creada hace más de 20 años para facilitar las transacciones, lo que a su criterio, no será capaz de realizar la nueva unidad del Ministerio de Agricultura.

“No somos intermediarios, apenas se cobra 24 centavos por tonelada y eso solo sirve para los gastos operativos”, dijo.

Apuntes: El acuerdo
Motivo
El financiamiento de una entidad privada no puede ser cubierto por tasas y contribuciones generadas por leyes, acuerdos, normas o reglamentos, según el art. 287 de la Constitución. Además, es necesario organizar un sistema nacional de comercialización interna y externa de la producción.

Estados Unidos versus la democracia hondureña

Por: Mary Anastasia O'Grady-WSJ, el lunes, 29 de marzo de 2010 (WALL STREET JOURNAL NEW YORK)

El año pasado, EE.UU. trató de forzar la restitución del depuesto presidente, Manuel Zelaya. Cuando el intento falló y el equipo de Barack Obama parecía como un grupo totalmente incompetente, envió una delegación a Tegucigalpa para negociar un acuerdo.

Los participantes de esas negociaciones dicen que Dan Restrepo, director senior para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSC), dejó entrever que el interés de ese país tenía más que ver con la política interna.

Los republicanos, afirmó, estaban usando el respaldo del gobierno de EE.UU. a Zelaya, un aliado del presidente venezolano Hugo Chávez, contra los demócratas. No va a funcionar, les habría informado Restrepo a los otros negociadores, porque "nosotros tenemos el poder" y lo mantendrían por mucho tiempo.

No pudo haber sido reconfortante para los hondureños enterarse de que mientras su país atravesaba una crisis monumental, alimentada por la política estadounidense, la preocupación de Restrepo era el poder de su partido. Un vocero del NSC señaló que "Restrepo no dijo eso". Mis fuentes, sin embargo, son más creíbles teniendo en cuenta lo que ha sucedido desde entonces.

Cuatro meses después de la elección presidencial, informes provenientes de Honduras sugieren que el gobierno de Obama sigue obsesionado con reparar su imagen en política exterior volviendo a tomar la iniciativa. La muestra de cruda arrogancia colonialista es tan pronunciada que los locales se refieren al embajador estadounidense, Hugo Llorens, como "el procónsul".

La intimidación de Washington es a dos frentes. En primer lugar, existe una determinación maníaca de castigar a los que estuvieron involucrados en la destitución de Zelaya. El segundo es un intento de forzar a Honduras para que permita a Zelaya, quien ahora reside en República Dominicana, regresar sin que enfrente repercusiones las medidas ilegales que provocaron su salida.

Ambos objetivos están dañando la relación bilateral, al polarizar a Honduras y aumentar el riesgo de un resurgimiento de la violencia política.

EE.UU., tal y como lo ha estado representando Llorens, ha estado en el centro de la crisis de Zelaya desde el inicio. Fuentes familiarizadas con los acontecimientos que condujeron al arresto de Zelaya el 28 de junio, dicen que si el embajador estadounidense no hubiera actuado tras bambalinas para bloquear una votación en el Congreso para destituir al presidente unos días antes, la dramática deportación nunca habría tenido lugar.

El Departamento de Estado de EE.UU. niega la acusación, pero varias fuentes sostienen que la interferencia de Llorens permitió que Zelaya siguiera adelante con un referendo inconstitucional. Temiendo que Zelaya recurriría a la violencia para pisotear el estado de derecho —como ya lo había hecho— la Corte Suprema tomó cartas en el asunto. Zelaya fue arrestado, despachado a San José y depuesto del cargo por una votación en el Congreso el mismo día.

Honduras había desafiado al Tío Sam y EE.UU., liderado por Llorens, decidió que debía aprender una lección. Se puso la manopla y trató de deponer al presidente interino, Roberto Micheletti, y restituir a Zelaya en el poder.

Honduras no dio su brazo a torcer y ahí es cuando Restrepo viajó a Tegucigalpa con una delegación estadounidense. El acuerdo alcanzado incluyó el reconocimiento de EE.UU. de la elección de noviembre. Por un momento, pareció que las cosas podrían volver a la normalidad.

Los estadounidenses, sin embargo, tenían cuentas pendientes. Washington ya había cancelado decenas de visas a funcionarios y empresarios como castigo por incumplimiento de su política pro Zelaya.

Luego, unos días antes de la toma de poder del presidente Porfirio Lobo en enero, los hondureños calculan que les retiró las visas a por lo menos otros 50 partidarios de Micheletti. Las visas no han sido devueltas y los hondureños dicen que Llorens continúa fomentando un clima de intimidación con su poder de quitar visas.

No se ha limitado a las visas. A principios de marzo, organizó una reunión con partidarios de Zelaya del Partido Liberal y su ex candidato presidencial, Elvin Santos, en la Embajada de EE.UU.

Unas 48 años más tarde, los zelayistas del partido y la facción de Santos, votaron para destituir a Micheletti como jefe de la agrupación política. Rigoberto Espinal Irías, asesor legal del Ministerio Público, que es independiente, se quejó de que "esa reunión ha generado mucho malestar en la sociedad civil
hondureña" porque "se percibe que tiene propósitos de intervenir en la política nacional hondureña".

Ahora se están gestando más problemas. El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, ha dicho, según informes de la prensa, que Lobo hizo una promesa, frente a la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y Funes de que Zelaya podría volver "sin temor a ser perseguido políticamente". Lobo posteriormente anunció que Zelaya es libre de ingresar al país. A cambio, se espera que se reanude el flujo de ayuda externa a Honduras. El ministro de Seguridad, sin embargo, sostiene que si Zelaya vuelve, será arrestado.

Cuesta imaginar lo que EE.UU. piensa que puede lograr con una política que divide a los hondureños mientras fortalece la mano de un chavista. Venganza y poder me vienen a la mente. Sea lo que sea, no puede ser bueno para los intereses de seguridad nacional de EE.UU.

Escriba a O'Grady@wsj.com


Brasil sorprende a la Unasur por pacto con EE.UU. (El Comercio 8 Abril 2010)

Correa saca a los gringos, los gringos empacan y se van para Colombia y Panama a invertir cientos de millones en nuevas construcciones.  Ahora Lula habla y pacta con los gringos y hasta parece que van a tener una base en Brasil. Los Brasileros (como deben ser las naciones serias) busca su beneficio (no complacer a amigotes) y ve que en una alianza con Estados Unidos, puede recibir equipo militar, tecnologia, asesoria, etc, aparte de millonarias inversiones.

El acuerdo al que llegó Brasil con Estados Unidos preocupa a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). El próximo lunes,  los dos países  suscribirán un convenio  de cooperación bilateral para la lucha contra el  narcotráfico. Así lo informó el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim.

Para Unasur, esta cooperación puede ser contraproducente para los países de la región. La primera polémica con Estados Unidos surgió el año pasado, cuando se anunció la instalación de siete bases militares   en Colombia. 

Los presidentes de los países del  bloque regional pidieron a Washington aclarar el alcance que tendría el acuerdo con Bogotá.
Incluso, el presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva,  propuso que se creara un mecanismo de intercambio de información sobre los acuerdos militares y de cooperación bilateral que suscriban los países de Unasur con el resto de naciones del mundo. Para ello, se aprobó el Proyecto Transparencia, que aún no ha entrado en vigencia.

Hoy y mañana está previsto que se reúnan los delegados del Consejo Sudamericano de Defensa (CSD) para avanzar en  las medidas de confianza e intercambio de información  entre los países miembros de la  Unasur.  

La secretaria general del Consejo y viceministra de Defensa,  Rosa  Pérez, señaló que una vez que se hayan discutido esos mecanismos, los ministros de Defensa de cada país deberán aprobarlos en la próxima reunión, prevista para el 4 de mayo. “En principio, los acuerdos bilaterales que suscriben los países no   han sido incluidos para el análisis  de la Unasur ni constan como parte del  plan de acción del CSD”, dijo.

Es por ello que no se descarta pedir a Brasil que incluya el convenio  con EE.UU. para analizarlo.

Para el ministro de Seguridad de Ecuador, Miguel Carvajal, “estas situaciones, más allá de las relaciones bilaterales que competen un acuerdo de Colombia o 
Brasil con EE.UU., son de preocupación de la región en el sentido de que no signifiquen algún nivel de vulnerabilidad a otros países”.

No obstante,  el internacionalista Luis Narváez cree que  los países de Unasur tienen la posibilidad de mantener acuerdos bilaterales  no solo entre sí, sino también con otros países, “siempre que se justen al escenario y no lesionen a los países de  Unasur”.

Pero esta no es la única preocupación del organismo regional. El lunes pasado, el secretario adjunto del Departamento de Estado de EE.UU. para el Hemisferio Occidental, Arturo  Valenzuela,  anunció que en el marco del acuerdo con Brasil,  se  gestiona   la instalación de una base militar.  “EE.UU. está tramitando como siempre lo hace, porque cuando uno tiene una relación fluida con otros países  lo que busca es establecer acuerdos marcos”. 

Pero   Marco  García, asesor de política exterior de  Lula, lo desmintió.    “No, no es cierto; no hay ninguna posibilidad de que haya una base militar estadounidense en Brasil”, dijo a la agencia Telam. 

Más datos de Unasur

La agenda de Defensa  ha tenido un interés particular en el bloque sudamericano. Venezuela, Bolivia y Ecuador cuestionaron los acuerdos entre EE.UU. y 
Colombia para el uso de bases militares.   

El viernes, en Quito,  está  previsto que los ministros de Gobierno de  Unasur  creen el Consejo Sudamericano contra el Narcotráfico.

En la próxima  reunión de presidentes de los países miembros  se elegirá al  nuevo Secretario General. Néstor Kirchner es un  candidato.

Correa Crea Empresa Publica de Hidrocarburos en lugar de Petroecuador

Sin Comentarios…….

Por: Agencia EFE 
Fecha: 07/04/2010

El objetivo de la nueva entidad es potenciar la gestión del sector estratégico de los recursos naturales no renovables para su aprovechamiento sustentable.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, creó hoy la Empresa Pública de Hidrocarburos, que sustituirá a la estatal Petroecuador y que contará con autonomía financiera, administrativa, presupuestaria y de gestión, informó la Secretaría de Comunicación de la Presidencia.

Mediante un decreto ejecutivo, Correa creó la Empresa Pública de Hidrocarburos del Ecuador (EP-Petroecuador) como una institución de "derecho público, con personalidad jurídica, patrimonio propio".

El objetivo es potenciar "la gestión del sector estratégico de los recursos naturales no renovables para su aprovechamiento sustentable", por lo que la nueva empresa intervendrá en "todas las fases de la actividad hidrocarburífera, bajo condiciones de preservación ambiental y de respeto de los derechos de los pueblos".

EP-Petroecuador "podrá desarrollar sus actividades en el ámbito local, provincial, regional nacional e internacional", precisa el comunicado de la Secretaría de Comunicación.

Además, el directorio de la nueva empresa estará integrada por los titulares o delegados del Ministerio de Recursos Naturales No Renovables, de la Secretaría Nacional de Planificación y un miembro designado por el Presidente de la República.

El patrimonio de la compañía estará constituido por "los bienes muebles e inmuebles, activos y derechos que actualmente son de propiedad de la Empresa Estatal Petróleos del Ecuador (Petroecuador)".

Asimismo, el personal que trabaja en Petroecuador, sus filiales y empresas de economía mixta continuarán prestando sus servicios en la nueva institución.

La creación de esta firma busca potenciar "la gestión de sectores estratégicos, la prestación de servicios públicos, el aprovechamientos sustentable de recursos naturales o de bienes públicos y el desarrollo de otras actividades", precisa el comunicado.

El decreto emitido por Correa señala que la Empresa Pública de Hidrocarburos es de "vital importancia para el desarrollo económico y social del país, por cuanto este sector genera mayor porcentaje de ingresos al presupuesto general del Estado".

El petróleo es el principal producto de exportación del país y sus ventas financian casi un 25 por ciento del presupuesto del Estado.

El Gobierno ecuatoriano ha emprendido una reorganización total de su compañía petrolera para sacarla, según Correa, de la "postración" que sufrió durante los últimos años, debido, entre otros factores, a la falta de inversiones para desarrollarla. EFE

Carlos Montaner responde a Silvio Rodríguez

Por: Carlos Alberto Montaner*, el miércoles, 31 de marzo de 2010

El cantautor Silvio Rodríguez me ha hecho una pregunta públicamente. Se la voy a responder. Es un magnífico y admirado compositor al que debe tomársele en cuenta. Dice Silvio: “Si los miles de cubanos que perdimos familia en atentados de la CIA hiciéramos una carta denuncia ¿la firmaría Carlos Alberto Montaner?”.

La pregunta forma parte de lo que parece ser un poema o la letra de una canción inédita. El texto se titula "Preguntas de un trovador que sueña" y está disponible en un website llamadokaosenlared.net, vertedero ideológico en el que es posible leer elogios a los narcoterroristas de las FARC o a los asesinos de ETA, pero donde, de vez en cuando, aparecen críticas lúcidas a la dictadura cubana.

Por supuesto, Silvio: yo firmaría esa denuncia. La CIA, como todos los servicios de inteligencia, ha hecho cosas deplorables que merecen ser censuradas. Y las ha hecho el ejército norteamericano cuando maltrató cruelmente a los prisioneros. Y las sigue haciendo el Departamento de Justicia de Estados Unidos, y hasta la Corte Suprema, cuando priva a ciertos detenidos del amparo de la ley. Todo eso, incluida la pena de muerte, me parece abominable y contrario a un verdadero Estado de Derecho en el que se respeten las libertades individuales.

Ahora, Silvio, me toca preguntarte a ti: ¿firmarías una carta en la que se denunciaran los atropellos a los presos políticos cubanos y el acoso a las Damas de Blanco?

Una carta en la que mostraríamos nuestro respeto por Orlando Zapata Tamayo, Guillermo Fariñas y todo aquel dispuesto a morir defendiendo su dignidad de ser humano. Una carta en la que solicitaríamos la condena a los policías responsables de la muerte de 41 infelices, la mayor parte niños y mujeres, que huían de Cuba en un barco en la madrugada del 13 de julio de 1994.

Una carta en la que los cubanos les pediríamos perdón a los somalíes por la matanza de miles de personas llevada a cabo en 1977 y 78 por el ejército cubano en la Guerra de Ogadén, cuando Cuba se alió a la dictadura etíope.

Una carta en la que se condenara la censura, el dogmatismo, el partido único, la persecución a las personas por tratar de defender sus ideas políticas, sus creencias religiosas, sus preferencias sexuales.

Una carta en la que les dijéramos a los hermanos Castro que 51 años es un periodo demasiado prolongado para continuar imponiéndoles a los cubanos un sistema fallido y cruel en el que ya casi nadie cree, comenzando por ti, Silvio, y por tu talentoso hijo “Silvito”, músico, como tú, a quien apodan “el Libre” para diferenciarlos, porque Silvito ha decidido cantar y decir lo que piensa.

Voy a contestar por ti, Silvio: yo creo que la firmarías. Y creo que la firmaría el 90% de los cubanos, hartos ya de esa vieja dictadura de difuntos y flores. Y te diría más: es importante que todos los cubanos interesados en salvar el futuro (porque el pasado lo hemos hecho añicos irremediablemente), los de la oposición democrática y los reformistas del régimen, como es tu caso, se encuentren en un punto medio para buscar una salida a la trampa que nos van a legar los hermanos Castro cuando decidan morirse y nos dejen como herencia un manicomio empobrecido y sin ilusiones patrullado por una legión de policías corruptos.

Hace pocas fechas dijiste que a la palabra “revolución” hay que quitarle la “r” para comenzar a evolucionar. De acuerdo. ¿Cómo se hace ese prodigio? Se hace vaciando las cárceles de presos políticos, permitiendo la libre expresión de las ideas y la asociación espontánea y sin coacciones de las personas. No se trata de determinar ahora hacia dónde debe ir el país.

Lo que se impone en este momento es abrir los cauces de participación para que los propios cubanos cambien todo lo que haya que cambiar y decidan democráticamente el rumbo que debe seguirse. Después, poco a poco, sin violencia, sin revanchas, pacíficamente, elección tras elección, las piezas irán cayendo en su lugar hasta que salgamos de la etapa actual y la sociedad, si así lo decide libremente, redefina el Estado y el perfil de la convivencia.

¿Hacemos esa carta juntos? Atrévete.

* Escritor, periodista y analista político cubano.