Conceptos extraviados

Los ánimos belicistas aparentemente tienden a la calma. Gira política al respecto, mientras la gente se ahoga. La solidaridad espontánea del individuo ante el fenómeno natural supera la gestión estatal. La crisis diplomática evolucionó después de la llamada del camarada en jefe, para que el mandatario luego quede con el rostro tenso mientras Mico Mandante sonreido le daba un abrazo a quien tanto insultó. Aún con interrogantes abiertas y problemas dispersos, la ruta socialista sigue su camino. En casa del ciego el tuerto es el rey. Heinz Dieterich en la Asamblea Constituyente, por invitación del asambleista Jaime Alcívar, hoy en Ciudad Alfaro. Según noticia presentada por Ecuador Inmediato, el padre del “socialismo del siglo XXI” hablará sobre la reciente crisis diplomática colombo-ecuatoriana, y participará en una marcha por la soberanía nacional este jueves (interesante será ver si la protesta va contra las FARC, también). Lo que se siembra se cosecha. Durante ańos se ha venido adoctrinando, estando la educación en manos de izquierdas radicales (MPD, UNE, FEUE). No hay oposición (la información que inculpa al régimen se entragará a la oposición, se mencionó), acaso porque sus bases no estuvieron bien formadas. Relacionado, adjunto un escrito que acabo de recibir. (Breves palabras de Mansueti sobre el neosocialismo y lo políticamente correcto, haciendo click aquí).

El gran vacío ideológico
Por Alberto Mansueti

No se puede combatir algo con nada. Inútil y esterilizador es el mero “anti”, y sobre todo el anti-socialismo. Porque ¿qué es el socialismo? Como le describen sus proponentes, no lo hubo ni hay en parte alguna. Por eso nunca terminan de “edificarlo”, dando mil excusas y pretextos por la tardanza, como p. ej. sus enemigos, en su mayor parte inventados. Lo que hay es un estatismo asfixiante que erosiona y destruye toda economía privada, y que más castiga a los más pobres. Sus partidarios más extremos, los comunistas o revolucionarios, pretenden imponerlo por la violencia, y los más moderados o democráticos, por el engaño. Los primeros asesinan a sus víctimas; los segundos las esclavizan, degradan y parasitan.

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Buen dato

La persona, luego de zurrar a su cónyuge y vástagos, se arrepiente, pide perdón y espera que lo recuerde como buena gente, pues lo hizo para enderezarlos, ya que solamente él sabe lo que es bueno y lo que es malo. Fílosofía adoptada también por los socialistas soviéticos. El poder y derecho del individuo cedido a un grupo para que decida, deshaga y haga por los demás. Lo hacen movidos por un ideal. Todos tenemos un ideal, asi como el Ché Guevara, Bin Laden o Bush. El fetiche de meterle al ser cosas a la fuerza parece seguir en vigencia en pleno siglo veintiuno. Hasta la semana pasada, seguian las controversias. Si la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) veía el caso Dayuma, renunciaba el presidente, la mayoría oficial se abstuvo; luego pidió que se trate los abusos a quienes llamó terroristas. Se negaba la influencia del régimen en la ANC, pero se pudo ver entrar comitivas de asambleistas a Carondelet más de una vez. La oposición lo llama injerencia, el oficialismo coordinación.

La columnista Thalía Flores y Flores hace un recuento de lo expresado en su artículo del jueves anterior, Los sastres de Montecristi, lo cual me recuerda el cuento de hadas del danés Hans Christian Andersen “El traje nuevo del emperador” publicado en 1837, conocida fábula donde el rey era complacido en todo y se paseaba creyendo que vestía lujosas ropas, donde sus súbditos atemorizados no se atrevían a desmentirlo, hasta que una criatura, abrumado por tanta sumisión y miedo comenzó a gritar “el rey está desnudo” y la burla se derrumbó. La moraleja de la fábula: sólo porque todo el mundo crea que algo es verdad, no significa que lo sea. Además: no existen las preguntas estúpidas.

El actual mandatario lo es, por que en la segunda vuelta presidencial perdió su contrario (un comentario se me viene a la memoria: te odio Noboa por hacerme votar por Correa). La consulta y posterior elecciones ganó por que la gente se cansó de lo mismo y quería cambio, el cual parece brillar por su ausencia. Un reconocido periodista, que le dio espacio, estuvo en boca del presidente. Éste a más de hacer un resúmen del actual gobierno, le contesta al mandatario todas las alusiones.

Las promesas siguen en el aire, las esperanzas en 130 personas, o mejor dicho, en 80 + 1. Caridad en lugar de empleo. Malas notas en crecimiento económico en la región asi como en el último lustro nacional. Se elude contestar el argumento con afrenta, niega perpetuarse en el poder y pide se lo recuerdo como buena gente. Leyes y mandatos en lugar de Carta Magna. El tiempo se acorta, talvez por eso esta semana se preparan articulados que se dice serán debatidos en el pleno. En las manos de los asambleístas (o de su mayoría y/o su líder) esta encomendado el futuro de la nación. Carlos de la Torre, en su artículo El gran motivador, en alusión al mandatario, menciona algo que podría quedar para la posteridad: “La ceguera del poder no le permite ver que, a diferencia de Dios, él no será eterno, que algún día caerá del trono y que, si la Constitución es de él, caerá junto a él.”

Aserrín, aserrán, los Restrepo, ¿dónde están?: una breve reflexión política a 20 años de lo ocurrido


Ese corillo podía escucharse desde finales de los 1980’s y durante los
90’s en los estadios y teatros, siempre que la presencia policial
resultara amenazante. Como en ese infame dia en que a jóvenes rockeros
del Sur de Quito se les subió a golpes a buses y se les cortó el pelo
largo, a gusto de "mi capitán" y lo que considera una imagen apropiada
para los jóvenes "bien varones" en su criterio.

A veces ni eso era necesario. Los hermanos Carlos Santiago y Pedro
Andrés Restrepo Arismendi desaparecieron este viernes hace 20 años, y
para muchos de nosotros fue algo más que un relato de la infamia que
pudo leerse en la prensa. Dos hermanos de nacionalidad colombiana, se
despidieron de sus padres que se iban de viaje ese viernes a las 5 pm y su hermana menor, quienes nunca más los verían.

En mi caso particular, el grupo scout al que entré a los 11 años de
edad, era el grupo scout del que los hermanos Restrepo eran miembros.
Su desaparición fue un golpe impresionante para gente con la que crecí
y formó parte de mi adolescencia. Los dirigentes de mi grupo scout como
los hermanos Escobar quienes eran mejores amigos de los Restrepo, tanto
como autoridades del escultismo a nivel local como Enrique Galarza (ex
decano de Administración de Empresas de la PUCE) o Francisco Punina
(presidente de Fundación Operación Sonrisa), nunca dejaron de recordar
ese episodio como uno de los más oscuros ocurridos en nuestro país. El
clan de rovers -jóvenes de los 16 a los 21 años de edad- de mi grupo
inicial, el #7 "Spellman", se llamó desde entonces "Hermanos Restrepo"
y fue un nombre que durante los 8 años siguientes, fue coreado cada
semana para agruparse y cuando habia que presentarse frente al resto de
grupos scouts del Ecuador y otros países, cuando asistimos a eventos
internacionales. Don Pedro Restrepo fue un personaje invitado una y
otra vez a ceremonias y actos públicos de la Asociación Scout del
Ecuador, y declarado Scout Honorario por grupos como el #25
"Interamericano" del que fui luego dirigente rover.

La política oficial de gobierno durante los años de la desaparición
había sido una apenas conservadora en lo económico y finalmente
antiliberal, traicionándose la voluntad de sumarse de personajes como
Blasco Peñaherrera Padilla y Rómulo López Sabando, que hubieran querido
mucho más como pueden contarnos ahora y como se desprende además de sus
credenciales intelectuales a favor de la economía de mercado.

Pero mucho más importante que eso, la "mano dura" ejecutada por una
entidad policial como el Servicio de Investigación Criminal (S.I.C.)
llevó a situaciones como las de los hermanos Restrepo y de periodistas
amenazados, estudiantes e intelectuales amedrentados y similares. Y es
que existe una diferencia fundamental entre identificar amenazas contra
la seguridad pública, y el perseguir sistemáticamente a quienes piensan
distinto que el poder, sólo por el hecho de pensar distinto y no callar
sus opiniones. En realidad, el caso de "Alfaro Vive Carajo" y similares
demandan ese tipo de uso de la fuerza para responder al inicio de ella
que esos grupos habían iniciado. Eso es aplicar el principio de
justicia, y es tarea propia de los gobernantes, y ciertamente algo
positivo. Pero donde son las ideas que uno considera incorrectas las
que priman y no acciones que violen ningún derecho individual, es vital
trazar la línea divisoria y tolerar la diversidad de criterios. Si a
eso le sumamos el bajo nivel de capacitación y/o capacidad de los
oficiales de policía que tradicionalmente tenemos en el país, el
resultado no puede ser sino el desastre.

¿Quiénes protestaron vigorosamente el caso Restrepo? Don Pedro Restrepo
podrá decirnos que han sido sobre todo las organizaciones "de
izquierda" las que más se solidarizaron con su caso, al tratarse de
algo ocurrido durante el gobierno de alguien tan poderoso y "del otro
bando". Quienes compartían en cambio el discurso proempresa del
régimen, prefirieron no complicarse la vida públicamente o anotar una
pérdida lamentable como un "costo hundido". ¿Quienes luchaban por su
visión de los derechos, y quienes lo hacían por temas ciertamente
secundarios?

Por asuntos de ese tipo, para muchos de nosotros durante la adolescencia quedaba aparentemente claro que "la derecha" buscaba el orden -aunque fuera a golpes- y la productividad, mientras que "la izquierda" elegía las causas con un criterio -errado demasiadas de las veces, ahora lo sabemos- de justicia.
Aunque haya sido el alcalde que rescató a Guayaquil de la basura y el
desgobierno locales, el Ing. León Febres Cordero también representa los
controles de precios, los aranceles, la sucretización de la deuda
(¿qué, pensaba ud. que mayormente la hizo el Dr. Hurtado?) y antes que
nada, la indiferencia que equivale a complicidad cuando los errores o
exageraciones de una política antisubversiva ameritan mucho más que el
silencio oficial. Eso, simplemente no tiene justificación o nuestra
omisión será una vez más, complicidad.

Luego de la caída del Muro de Berlín, en la República Checa V. Havel y
V. Klaus combatieron al totalitarismo no sólo de espíritu sino también
evitando siquiera parecerse a su modus operandi, y haciendo una
verdadera contrarrevolución económica hacia la libertad y el
capitalismo popular. Pero sobre todo, estos líderes libertarios checos
jamás han pedido a sus conciudadanos que les justifiquen los medios por
el fin. Al contacto con el pensamiento libertario muchos de nosotros
hemos entendido que la economía de mercado no equivale al autoritarismo
político (Pinochet, China y Singapur siendo notables excepciones) ni
que la justicia sólo la buscan los socialistas, si no que por el
contrario, en el concepto de derechos individuales como norte
lejano en nuestro país, ambos temas van enteramente de la mano. En
otras palabras, hasta que la derecha no busque las libertades por
encima de la "eficiencia", seguirá siendo antiliberal en el fondo. Sólo
cuando se entienda que el principio rector de las sociedades abiertas
es la justicia es que pueden florecer, como consecuencia recién, la
economía, la cultura y las ciencias.

El reciente caso Dayuma nos muestra lamentablemente que otra vez existe
irresponsabilidad -en el mejor de los casos- desde el poder; que cuando
las arbitrariedades vienen de gente cuya ideología es más o menos afin
es usual el silencio, pero sobre todo que en la sociedad civil algunos
protestan por injusticias reales o percibidas con mucha intensidad,
mientras que otros siguen pendientes solamente del impuesto a la
herencia o la tasa de interés como si la libertad no fuera, antes que
nada, poder llegar por la noche a la casa sin problemas de omisión o
peores por parte de los gobernantes de turno.

Cambalache

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil

En una muy importante asamblea del máximo organismo de cierta actividad, señera en la vida nacional, un millonario n.n., autor convicto de gigantescas estafas a cientos de jóvenes ciudadanos, junto con uno de sus múltiples abogados que gestionan para que la impunidad prevalezca y perdone las sanciones penales, (que no caminan), tuvo la audacia de presentarse para sufragar, en el seno del indicado organismo, suplantando al votante legítimo.

Al descubrirse que el acto electoral podría ser viciado de nulidad, el Pleno de sus miembros, por unanimidad, tomó la sabia decisión de interrumpirlo y reiniciar los comicios, pues se corría el riesgo de que ello seria más tarde alegado por el infractor como una “prueba” de que, pese a su espuria condición y calidad, al estar su fraudulento voto en las urnas, se lo habría reconocido como miembro de la comunidad, sin tener los requisitos legales, profesionales y académicos requeridos.

Afortunadamente el acto comicial fue rescatado y su valor jurídico y ético es incuestionable. Los nuevos personeros designados gozan del respaldo legítimo y total de la comunidad a la que se deben. Y los infractores, furtivamente, desaparecieron.
Tan grave fue la situación creada por los intrusos que, de haberse permitido su votación ilegal y audaz, ello hubiese también podido consolidar los delitos y neutralizado los justos reclamos de cientos de perjudicados.

Han transcurrido más de 3 años desde que el organismo pertinente sancionó al infractor clausurando al principal de sus “negocios” con el cual se cometieron los delitos, pero no hay los enjuiciamientos penales que la ley ordena.

El autor de los delitos, que llevó su estafa a uno de los tribunales constitucionales desaparecidos, no logró “lavar” sus estafas, pese a estar amparado por jueces cuestionados por diversas causas y favorecidos en sus procesos, al igual que el infractor que sigue campante como aquella antigua propaganda de un embriagante producto.

Las violaciones a la ley son múltiples. La oferta ilegítima y las estafas, están en la impunidad. No hay firmeza en la sanción para perseguir se cumplan los artículos 11, 13, 44, 46, 103, 104 de la Ley pertinente , y 31 y 47 de su Reglamento general, así como Resoluciones técnicas “RCP-S01-032-05-A” y “RCP-S01-032-05-B”, vulnerados y escritos en el papel.

La usurpación de dignidades e instituciones carece de sanción. La impunidad hace tabla rasa de los valores y derechos constitucionales, mientras organismos internacionales ubican a Ecuador como país de mayor corrupción en América.
La vida social sufre los estertores de la bondad, la verdad, el honor, la honestidad ante los embates de la maldad, la mentira, el deshonor y el pillaje. La desvergüenza es la “norma”. Quien actúa bajo principios de integridad y honradez es considerado el “tonto del grupo”.

Don   Enrique Santos Discépolo hace más de 70 años, en hermosa y popular melodía dijo: “Es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, choro, generoso o estafador… ¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! Lo mismo un burro que un gran profesor. Los ignorantes nos han igualado. Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición, da lo mismo que sea cura, colchonero, Rey de Bastos, caradura o polizón. ¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón! Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón. El que no llora no mama y el que no afana es un gil. No pienses más; siéntate a un lado, que a nadie importa si naciste honrado… Es lo mismo el que labora noche y día como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura, o está fuera de la ley”.

El sapo y la luciérnaga

Un sapo con abultado vientre croaba en su pantano cuando de pronto vió resplandecer en lo más alto de las toscas del fango a una luciérnaga. Pensó que ningún ser tenía derecho de lucir cualidades que él mismo no poseería jamás. Mortificado por su propia impotencia, saltó hasta ella y la cubrió con su vientre helado. La inocente luciérnaga osó preguntarle: ¿Por qué me tapas? Y el sapo, congestionado por la envidia, sólo acertó a interrogar a su vez: ¿Por qué brillas?

Esta fábula trae a la memoria Olivier Dumani, director de la Corporación Municipal del Registro Civil de la ciudad de Guayaquil por los ataques del centralismo de que son sujeto las instituciones autónomas de la urbe porteńa, como lo fueron en su momento la Junta de Beneficencia, aeropuerto, Terminal Terrestre, Corporación de Seguridad Ciudadana y ahora el Registro Civil de la Corporación Municipal.

Al inicio de esta semana se hizo público un estudio de Transparencia Internacional-Ecuador, indicando algo que esta hecho cayo, la institucionalización del soborno en el país. Luego de una “encuesta nacional de corrupción y buen gobierno” aparece el Registro Civil Nacional entre las instituciones donde más se produce el soborno (otros son la Policía Nacional, obtención para una línea de fábrica u obtener un permiso para trabajar, etc.). El director del Registro Civil Nacional, César Frixone, reconoce que existen sobornos (titular de La Hora, sección País, febrero 1 de 2008). Paralelamente, aparecen declaraciones del director nacional mencionando que los documentos emitidos por la entidad local no son válidos en otras ciudades, apreciación de alguna ley que aparece en un momento insólito.

Ante esto el vice-presidente Lenin Moreno dice que las cédulas guayaquileńas si valen; el presidente Correa, que deben de arreglarse los malos entendidos; el alcalde Nebot, pide denunciar a las instituciones que rechazen el documento para enjuiciarlos. En lo que se coincide es que el convenio entre la institución nacional y local está vigente. Que se arregle rápido el impase, la gente no aguanta más amagues. Esto podría interpretarse también como un desvío de atención a lo que sucede en Montecristi. Ya estamos febrero y todavía no se escribe, ni discute y aprueba un solo artículo de la nueva constitución, y ya se habla de una campańa por el sí y de reelección presidencial, siendo lo más curioso. Hasta ahora parece sucursal del congreso, con hombre del maletín incluido, emiten leyes y hasta mal hechas. Si se dedicaran por allá a trabajar estrictamente para lo que fueron elegidos ya hubieron avanzado.