PENSAMIENTOS

Adjunto 2 opiniones vertidas, una en El Comercio, otra en El Universo.  Estoy de acuerdo con ambas, por un lado el gobierno nos invita a pagar mas impuestos, cumplir las leyes, so pena de que nos quiten todo y por otro lado el gobierno viola las leyes todos los dias.  En el otro caso, vemos como la recuperacion económica, ahora que la gran crisis esta pasando, es cuestion de confianza, Peru esta creciendo al 4% este año y el siguiente se espera un crecimiento del 7%.  Mucho por la inversion ecuatoriana en Peru.  Además de la inversión ecuatoriana, se esperan cerca de 7 mil millones en inversiones en minería.

Mientras eso pasa, el Ecuador recibira 0,00, tal vez alguna migaja de Venezuela (que hoy no tiene ni electricidad) y tal vez algo de China (que no es inversion sino prestamos). 

El Sr. Presidente tiene la obligación de hacer crecer al país y por supuesto redistribuir el ingreso.  Redistribuir no quiere decir regalar o eliminar la propiedad de los bienes.  Eso solo traerá un circulo vicioso de pobreza y miseria.  Nadie conoce el plan del presidente, en nada ayuda sus discursos de los Sábados donde crea mas incertidumbre, un día habla mal de la dolarización, luego dice que es buena, un día dice que quiere el dialogo con la empresa privada, al día siguiente abrazado de Chavez, dice que la revolución no ha acabado…….. Hasta cuando???  

¿Será la Constitución para todos?
Por Vicente Albornoz Guarderas
 Constitución de Montecristi dice que ningún banco o sus accionistas o sus directores o sus representantes legales pueden ser dueños de un medio de comunicación. El artículo 312 prohíbe totalmente que cualquier persona que esté ligada a la propiedad o control de un banco, tenga algún tipo de participación en la propiedad de un medio de comunicación.

Es clarísimo que esa norma se la puso con dedicatoria a dos canales de televisión,  cuyos principales accionistas están ligados a instituciones financieras. El problema es que cuando se legisla con dedicatoria, las cosas suelen salir de manera muy distinta a la deseada por quienes redactan esas normas.

Y les salió mal, porque esta norma, aplicada para todos por igual, significaría que el Estado tiene que separarse de todos los medios de comunicación que posee. La clave del asunto está en que el Estado es dueño de instituciones financieras y de medios de comunicación. Y la Constitución dice, sin lugar a dudas, que eso no puede pasar. Nuevamente, la conclusión es que el Estado (si quiere cumplir la Constitución) tiene que separarse de sus instituciones financieras o de sus medios de comunicación.

Todo este razonamiento proviene de un artículo que Andrés Ycaza acaba de publicar en Carta Económica de Cordes, y que empieza con el sabio dicho: “No escupas al cielo, te caerá en la cara”.

En su artículo, Ycaza analiza la propiedad del Banco del Pacífico y el efecto que eso debería tener en los medios de comunicación estatales. En un estudio detallado de la Constitución y de varias leyes y resoluciones tanto de la AGD como del Procurador del Estado, él concluye que es innegable que el propietario de dicho banco es el Estado ecuatoriano. Supongo que cosas similares se podrían decir del Banco Nacional de Fomento, de la Corporación Financiera, del Banco Ecuatoriano de la Vivienda o del Banco Central.

Por otro lado, Andrés Ycaza también estudia cómo varios medios de comunicación (Gama TV, TC y alguna radio) están controlados por el Estado. Igualmente, supongo que esa lista se podría completar con otros medios que también están en manos del Estado como diario El Telégrafo o CN3.

La conclusión de todo esto es que es incompatible que el Estado tenga, al mismo tiempo, bancos y medios. Y la Constitución de Montecristi es tan tajante, que no hay espacio para interpretar esa prohibición.

¿Qué hará ahora el Gobierno? Supongo que buscará alguna interpretación legal, aduciendo que el dueño de los bancos no es la misma institución que el dueño de los medios o que los canales embargados no son “propiedad” de la AGD.  Si lo hacen, estarían buscando una interpretación rebuscada de la Constitución, pero no la estarían aplicando. En ese caso, la Constitución no sería para todos.

Reactivación

Walter Spurrier Baquerizo

El Gobierno finalmente toma distancia de su posición de que “aquí no ha pasado nada”, que se toreó la crisis internacional, que no hay recesión, solo se desaceleró la economía, y que el año próximo crecerá 3,4%.

Lo que hace aterrizar al régimen son las cifras de empleo para el tercer trimestre, en el que el Gobierno confía que la economía creció: en relación al mismo trimestre del año anterior se han destruido 218 mil puestos de trabajo formal. De cada 100 empleos formales que había un año atrás, han desaparecido 11,7. Difícilmente volverán.

En un año la población urbana de edad para trabajar debió aumentar 3%, reflejando la migración campo-ciudad y la tasa de aumento poblacional de hace 15-18 años.

Pero en lugar de que la población económicamente activa crezca en 150 mil, disminuye en 107 mil: unos 257 mil ecuatorianos urbanos en edad de trabajar se han dado por vencidos (¿o satisfechos con el bono?) y ya no buscan trabajo.

Otros 82 mil pasaron al desempleo y 30 mil al subempleo o informalidad.
Sacudido, el Gobierno decide alimentar el caldero económico con toda la plata a la que le puede echar mano: préstamos chinos, asignaciones del Fondo Monetario, y “fondos que tenía escondidos el Banco Central”, que quizá sean las reservas de oro.

Que un gobierno quiera salir de una recesión mediante gasto público es una receta keynesiana que hoy aplican todos los gobiernos.

Pero entre el caso ecuatoriano y los otros hay una gran diferencia.

En los otros países combaten el pesimismo en cuanto al ciclo económico: el consumidor no gasta por creer que puede perder el empleo; la empresa no invierte porque teme quedarse varada con la producción. El Estado entra a comprar, las empresas recobran optimismo, contratan más, los consumidores dejan de preocuparse, gastan. El círculo vicioso se torna en virtuoso.

Aquí, el pesimismo no es con el ciclo económico, sino con el futuro que busca el presidente Correa y lo que implica para la empresa privada. “Fidel me dijo que no puedo privatizar todo en dos años”, declara en Bolivi
a. ¿Implica que lo hará en diez?

La economía no es de mercado sino solidaria, dice la Constitución; se supone que debemos dejar de competir para ganar más; hay que trabajar para darle a otros, y por patriotas. De “falta de nacionalismo” acusa la Ministra de Finanzas a los inversionistas que ya no lo son.

Lo que puede esperar el Presidente de su reactivación es que, en efecto, la mayor demanda de los consumidores a los que ponga dinero en el bolsillo haga que las empresas produzcan más para venderles, y quizá contraten más empleados. Habrá más utilidades, pagarán más impuestos.

Pero no se incrementará la inversión para atender mejor la demanda futura: no hay certidumbre sobre adónde nos llevan. En síntesis, no se crea el círculo virtuoso.

Cuando se acaben los 2.555 millones de dólares que el Presidente ha reunido, la economía se volverá a parar; el problema es interno, más que el entorno internacional.

Para entonces, se necesitará un tercer paquete de reactivación. ¿De dónde saldrán los fondos?

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Un comentario sobre “PENSAMIENTOS

  1. “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregúntate lo que puedes hacer tú por tu país.”
    JFK
    ABA, sabes que me encantaria ver publicado en El Universo, y que tu repliques en este sitio? Una entrevista a la sra. Joyce de Ginnatta, Gloria Alarcon o alguno de los presidentes de las Camaras de Comercio o Industrias, en la que les pregunten, ademas de botar empleados que otras ideas creativas estan implementando para reducir costos operativos. El Colegio Cardenal Spellman, ha invertido en paneles solares, y espera con ello reducir los gastos en 3000 mensuales.

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