¿Nos caería bien una pizca de mentalidad australiana?

Fragmento del libro “El Poder del Pensamiento Evolucionario”, por Temístocles Hernandez (muy recomendable y de amena lectura este libro ecuatoriano, por cierto)

"Los primeros colonos europeos en Aus­tralia (año 1788) fueron 717 presidiarios, de en­tre ellos 160 mujeres) y 250 guardias que se establecieron cerca de lo que hoy es la próspera ciudad de Sidney. Este "novísimo continente", tardiamente descubierto, fue considerado hasta mediados del siglo XIX como territorio penitenciario, y sobre el proliferaron establecimientos penales que dieron origen a importantes ciudades: Queesland, Albany, Perth, Victoria, Melbourne, etc. Luego llegaron decenas de miles de colonos libres, atraídos principalmente por los grandes yacimientos auríferos y el evidente pot tencial agrícola-ganadero. Aventureros de todas partes del mundo aceleraron el ritmo inmigratorio y provocaron un verdadero caos en el balance de la poblacion masculina-femenina (equilibrio de género, como dirian los expertos), a tal punto que, ya en el siglo XX, los australianos importaban amantes y esposas de otros continentes, lo que permitió a muchisimas cortesanas latinoamericanas convertirse en honorables amas de casa y madres de familia.

De estos hechos no se lamentan los australianos de hoy. Ellos no se quejan de que sus bisabuelos fueron convictos y sus bisabuelas prostitutas. Los australianos tienen una elevada autoestima que les ha permitido ubicarse entre los paises del Primer Mundo. Muy diferente a como actuamos los latinoamericanos, que aún lloriqueamos por lo que sucedió hace 500 años, manteniendo latente nuestro miedo, nuestro enojo, con la esperanza de que en algún momento, por puro milagro o a fuerza de discursos épicos, se realicen los sueños de nuestros, diz que, libertadores y padres de la patria." pp. 36-38, 2da Edición

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