¿Por qué Yasuní?

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en el Diario Expreso.

Si en las Islas Galápagos se descubriese petróleo o gas, como en Yasuní o en el Lago Maracaibo, ¿sería sensato entregárselos a Petroecuador para que, con los miles de millones que demande el gasto fiscal, parezca que combaten la pobreza?

La industria petrolera ha destruido, en solo 40 años, 2 millones de hectáreas de bosque tropical húmedo, contaminado ríos al norte de la Amazonía y vejado los derechos de los Tagaeri Taromenane, huaorani, (nómadas, pastores, agricultores trashumantes y cazadores-recolectores). Industrias extractivas, turísticas, procesos de colonización y adoctrinamiento religioso, así como nuevos proyectos de infraestructura y desarrollo implican el riesgo de que los Tagaeri Taromenane, huaorani, víctimas de crímenes violentos e irrespeto a sus derechos humanos, desaparezcan.

“Increíble” la afectación causada por la explotación de crudo en 30 años”, dijo, con razón, Correa. Catastrófico el daño ecológico de la explotación petrolera de Texaco. Causaron daños al hábitat y enfermedades a los indígenas. “Las empresas de remediación ambiental petrolera son focos de corrupción”. Instó a la Fiscalía a enjuiciar penalmente a los funcionarios de Petroecuador que dieron el visto bueno a la remediación petrolera de Texaco. Pobladores denunciaron maltratos por funcionarios de Petroecuador. Alberto Acosta dijo que “ahora más que nunca se justifica respetar ITT”. Yasuní pertenece a la zona de vida de bosque tropical húmedo, (pantanos permanentes, tierras inundadas, tierra firme y ecosistemas acuáticos).

Todo el año, hay “constante radiación solar con humedad atmosférica mayor al 80%, en días claros y soleados, que desciende al 50% con temperatura hasta los 30ƒ. Las hojas de los árboles, con sequía extrema durante el día, tienen mecanismos de defensa contra la desecación. Los árboles con espeso follaje frenan los vientos. Correa dispuso la “veda total de la madera” de los bosques de Yasuní, Cuyabeno y reservas naturales.
Pero Yasuní ya está afectado por Repsol, Petroriental, Petroecuador, Petrobrás y Teikoku en el Bloque 31. “La joya de la Corona”, es grave problema para el Gobierno pues el ITT está en zona tremendamente sensible” dijo Correa. Implica mil millones en barriles en reserva, 20.000 millones de dólares, 700 millones anuales, 5.000 millones de inversión inicial pero su no explotación significa “falta de recursos para luchar contra la pobreza”.

Pero ocurre que, en 40 años de explotación petrolera, la pobreza aumentó. La corrupción destruye los valores sociales. Alberto Acosta, pide no explotar Yasuní. Pareja Yanuzzelli propone que empresas públicas y privadas de Vietnam, India, Francia, Turquía, Rusia, Norteamérica y Sudamérica, en diez días oferten la explotación de ITT. Yasuní tiene 900.000 hectáreas y el área del ITT es de 190.000 hectáreas. Para su explotación, apenas se requerirán 100 hectáreas”, dijo.

Yasuní es la zona de mayor biodiversidad del planeta. Su conservación contradice la explotación petrolera.

¿Pero quién es el dueño de la Amazonía, las Galápagos, el aire, el mar, el suelo, el subsuelo? ¿La patria o el Estado? ¿Y quiénes son los dueños del Estado? ¿Los que disponen de él y sus riquezas, los políticos, los “tecnócratas de oro” o los “empresaurios”? El “pueblo”, no sabe dónde están los dólares del petróleo. (¿80.000 millones?). ¿Obras sociales o bolsillos?

Supongamos que en el subsuelo de las calles Amazonas de Quito, 9 de Octubre de Guayaquil, o en el parque Calderón en Cuenca, se descubriese petróleo, ¿destruiríamos las ciudades para extraer miles de millones de dólares que, según Carlos Pareja, “pueden servir para combatir el hambre, el desempleo, la migración y otras necesidades de la nación”? Entonces, ¿Por qué Yasuní?

Anuncios