La era de las marchas (o de los títeres)

Los
ecuatorianos marchábamos cuando salió Bucaram. Hacíamos lo propio cuando salió
Mahuad. Esta semana marchamos en Guayaquil. El 17 de Febrero marcharemos en
Quito. Confiamos en que esas marchas traerán un cambio, pero la verdad es que
nada ha cambiado en toda esta era de las marchas. La razón: no tenemos la
suficiente determinación para tomar la responsabilidad del cambio en nuestras
propias manos, y esta falta de profundidad de involucramiento nos convierte
nada más que en títeres de los forcejeos políticos del momento.

Vale la
pena un breve recuento de los acontecimientos recientes. Hasta hace no muchos
meses el PSC era el aliado estrella del Ingeniero Coronel. Nadie hablaba de
marchas en ese momento, pese a que eran tan claras como hoy las limitaciones
políticas, técnicas, y morales del actual gobierno. Decide el Ingeniero Coronel
atacar por todos los frentes al líder Social Cristiano, y logra desmantelar la
base de poder que Febres-Cordero tenía en el sistema judicial. De repente nos
encontramos a otro líder Social Cristiano convocando a una marcha porque no se
han respetado los compromisos del gobierno central con Guayaquil – compromisos
que se vienen incumpliendo desde hace mucho tiempo. Qué curioso (o qué poco curioso)
manejo de tiempos. La historia detrás de la próxima marcha de Quito no es muy distinta, como tampoco es tan distinta la historia que ha antecedido a cada una de las marchas anteriores. Me parece a mi que estamos dejando que nuestros políticos nos utilicen como títeres para alcanzar sus propias ambiciones.

Los
ecuatorianos estamos hartos, de eso no hay duda. Pero hemos vivido hartos desde
que regresamos a la democracia. Estas marchas quizás lleven a que cambiemos de
presidentes, pero ciertamente no nos están llevando a tener un mejor Ecuador.
Ojalá llegue pronto el día en que también nos hartemos de nuestra inacción.
Mientras nuestro involucramiento cívico se limite a participar en las marchas
convocadas por los ángeles caídos de la política, lo único que sucederá es que
perennizaremos esta era de los títeres – o de las marchas.

3 comentarios sobre “La era de las marchas (o de los títeres)

  1. La bronca es que esos angeles caidos son de los pocos que se atreven al activismo politico; la mayoria de quienes quisieramos ser activistas, somos un pilo de ineptos o cobardes …yo mismo me considero un inepto por estar tan lejos del Ecuador, y un cobarde porque evito ofender a la mayoria con mis criterios; cada quien tiene sus razones para mantenerse al margen, o como simples titeres ‘apoyando’ a los valientes, pero parece que la Internet nos esta dando una nueva opcion que podriamos aprovechar. Por eso propongo que adoptemos un simbolo comun en la blogosfera ecuatoriana, y juntemos investigaciones y otros esfuerzos en busca de la presion internacional que obligue a nuestro gobierno a cumplir; ahora nos deberiamos dedicar a la autonomia economica, hasta que se cumpla!
    Yo ya tengo un simbolo en la esquina superior derecha de mi blog, pero si alguien ofrece uno mejor, con gusto lo cambio. Espero sus respuestas.

  2. Pues estoy de acuerdo, pocos son los valientes que se atreven a liderar el activismo. El problema es primero que en general somos un pueblo comodo…muchas veces me he preguntado hasta cuando vamos a aguantar una u otra situacion…y la respuesta es que lo aguantamos todo desgraciadamente!
    No siento que tengamos una sola identidad como pueblo. Sonare derrotista, pero Ecuador es tierra de nadie….eso lo aprenden muy pronto los amorales por eso vemos tantas barbaridades.
    Al menos quienes lideraron esta marcha si han mostrado con obras aprecio a su ciudad…pueden decir lo que quieran, pero quien mas ha hecho tanto por Guayaquil?? Acaso el señor Bucaram y su hermana???

  3. Marchamos o no?
    Marcho o no marcho, este es el dilema.
    Entonces nos encontramos en una arbol de decisiones:
    Si marchamos como lo hicimos cuando salio Bucaram nos encontraremos con un Alarcon al final del camino……entonces para que marchamos?
    Y si no marchamos y no sumamos voluntades, nos encontraremos a un Lucio al final de su periodo perpetuandose por largo tiempo, como Chavez.
    Entonces que hacer……buena reflexión, mas alla de las banderas o faltar al trabajo o la incomodidad, debera ser una decisión de vida.
    He dicho

Los comentarios están cerrados.