A veces, incluso en grandes hombres de letras, se ha confundido el significado de patriotismo, con el de nacionalismo. Creo que la diferencia puede ser ilustrada con citas representativas:
«No preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregunta que puedes hacer tú por tu país» – John F. Kennedy
Eso es el nacionalismo. Como otras formas de colectivismo, significa que debemos sacrificarnos al altar de un concepto o idea: el espíritu nacional. Aparte de haber sido la base de varias de las peores tiranías en el siglo XX, la propia idea deberia resultarnos al menos sospechosa. Lógicamente, no vamos a pedir frontalmente a nuestros semejantes que se sacrifiquen por nosotros, pero cuando una idea como «los objetivos nacionales» o «el plan nacional» se ponen en medio, mucha gente pierde su sano escepticismo. En ese momento, se vuelve posible que otros nos pidan que nos sacrifiquemos por ellos o por todos. Mientras mas indefinible la grandiosa visión, más sospecha nos debería causar. En caso de caer en un ímpetu nacionalista (regionalista, racista, da igual: es mirar a otros bajo el lente de una etiqueta o un prejuicio), fácilmente terminaremos en la postura de otro nacionalista, Antonio Cánovas del Castillo al decir «Con la Patria se está como con la madre, con razón o sin ella». Lo siento, personalmente la razón no la abandono en cosas tan importantes como la libertad, la paz, la tiranía o la guerra.
Por otra parte, y que quede muy claro, tenemos una sana posibilidad: amar nuestra tierra, los nuestros y lo nuestro. Eso es muy distinto que despreciar, sobreestimar o ignorar a otros. Significa poner nuestro aprecio y afán de excelencia en nosotros mismos, en lo nuestro. A diferencia del nacionalismo (y esos otros ismos colectivistas), el patriotismo no es excluyente sencillamente porque no vive de la comparación, si no que pone su energía -reconociendo que es escasa- en el propio mejoramiento respetando el ajeno. Un espíritu así le llevaría a Adlai Stevenson a decir: «El patriotismo no significa arranques cortos y frenéticos de emoción, si no la tranquila y constante dedicación de toda una vida».
La diferencia, que podría parecer pequeña o irrelevante, es más bien fundamental. El nacionalismo/regionalismo/racismo/colectivismo lleva necesariamente al conflicto, y es la base para la guerra. El patriotismo y otros ismos basados en construir y crear, son la base para la paz.
¿Qué relación tiene esto con CambiemosEcuador.com? Tal vez demasiada. Mucha gente piensa que el concepto de Ecuador debe ser el mismo que hemos heredado y ha funcionado bastante mal. Baste recordar que la Alemania (Bundesliga) de la era de Goethe (s.XVIII), estaba compuesta por más de 3000 territorios separados políticamente (mantener a los políticos separados), y unida en un solo espíritu de progreso y tradiciones. Una nación así no representa amenaza alguna interna y externamente para la gente, y lógicamente fue un período de paz, así como de avances materiales y culturales, sin precedentes en esa región. Lo principal es entender que la fragmentación del aparato político (Estado) no destruye una identidad común ni es fuente de conflictos: todo lo contrario. Viva la patria, tan pequeña como nuestra vista desde el balcón o tan grande como el mundo entero.
Contestacion a un Lider Ecuatoriano
En un forward que recibi en estos dias, encontre la siguiente reflexion… > es super penoso > que haya conflictos > aún antes de que se inicie el sitio > tengo miles de ideas y planes para el sitio y…
Ese Antonio Cánovas parece ser un imbécil consuetudinario, eh?
Creo que todos los paises Sudamericanos podemos tener un frente muy solido con economias muy respetables y por ende el desarrollo de esta parte del continente sin tener que llegar a pelearnos mas, no tiene sentido pelearnos porque ello origina mas desgate economico entre nuestros paises y la limitacion en el FONDO EL QUE PIERDE ES EL PUEBLO, independientemente de quien le escriba sea ecuatoriano, peruano, chileno…. etc.
OK Unidos seremos mejor.