Gracias por el salario

Advertencia: contiene razonamientos y realidades  lejanos a lo que nos pueden haber repetido o enseñado ciertos autores, profesores o periodistas.  Publicado en La Verdad y Diario del Norte de Imbabura, y La Hora a nivel nacional.

Esta es seguramente, la más grande tragedia del siglo a
nivel regional. Me refiero al concepto
de “explotación empresarial” sostenido concientemente en centros académicos e
inconcientemente en una porción de la población de nuestros países. Esta noción fantástica sostiene que el
trabajador no recibe el total del fruto de su trabajo, y que esa “plusvalía”
retenida es la base de la ganancia empresarial. Podría parecer razonable, siempre y cuando en ausencia de un patrono
(capitalista) existiesen las mismas oportunidades. Pero no es así. Si arrojamos a una quebrada a los
capitalistas de esta ciudad, en menos de un año estaremos mucho peor, aunque
nos hayamos podido repartir el botín inmediatamente. Y esto es así porque el capitalista no es un
acaparador de recursos.

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Así se gastan nuestro futuro

Uno de los daños más graves que ha causado la deformación de la enseñanza de Economía en las universidades a nivel mundial, ha sido la miopia frente al tamaño del Estado.  Dado que los economistas (la versión contemporánea de los intelectuales de la corte) contabilizan el gasto estatal en el total de la Economía, cuando en realidad debería restarse.  ¿Por qué digo esto? Porque una economía necesita de grandes capitales privados reinvitiéndose año tras año y buscando el mejor cauce para reproducirse, creando riqueza.  Sin embargo todo lo que el Estado confisca deja de utilizarse en esa delicada combinación de consumo/inversión.  En palabras más sencillas: todo el dinero que el Estado "nos da gastando" a corto plazo deja de estar a nuestro servicio, y el costo de las oportunidades perdidas presentes y futuras es tremendo.  Como dijo Jean Baptiste Say: "Se debe producir antes de poderse consumir" también conocido como "la producción permite la posterior demanda".  Si no tenemos una economía productiva, no vamos a vivir mejor cada año.  Y dejar que nos confisquen tanto dinero y se mantenga en actividades semi-productivas en el mejor de los casos (y eso siendo generosos hacia los funcionarios y empresas estatales) no es la mejor manera de asegurar un futuro para nuestras familias.

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Cuatro años de dolarización: ¿éxito o fracaso?

El decrecimiento de la inflación a niveles inferiores al 2% quizás es la huella más visible de la adopción de la dolarización. Pero más allá de la estabilización forzada de los niveles de precios, ¿podemos hablar de un éxito del programa de dolarización? Depende de qué esperábamos que logre este programa.

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Las quejas del Sr. Ministro

Ayer miércoles 15, en la noche, el IDE, organizó una conferencia coloquio, dictada por el Ministro de Finanzas, Ec. Mauricio Yépez. Tuve la oportunidad de asistir como miembro del programa de continuidad. Los primeros sesenta minutos le dan el título a este post …… y no en un sentido totalmente pesimista, sin embargo dejó en claro que se han cometido muchas irresponsabildades: el aumento desproporcionado de las pensiones, el déficit actuarial del IESS, los acuerdos con UNE, servidores de la salud, municipios, etc. También se indicó el costo que podría tener la «patriótica» tesis de declarar vencido contratos con la occidental: posibles cierre de líneas de crédito, sanciones comerciales, arancelarias, etc. Indicaba la necesidad, aunque poco probable, que el congreso apruebe la ley de electrificación, una vez aprobada ésta, en caso de aprobarse, volvería a insistir en la ley del sector petrolero, y en las reformas a la seguridad social, como herramientas necesarias para el crecimiento económico. Pero en general no lo noté muy convencido de tener éxito en ninguna de las tres. Subrayó la importancia de mejorar el nivel de productividad del país.

En general, creo que está muy consciente de los cambios que debe haber en el país, cree en ellos, sin embargo no parecen muy viables en las condiciones políticas actuales.