A ti comandante, gracias por todos los recuerdos que tengo sobre la isla:
Gracias por la memoria de todos lo presos políticos ejecutados porque pensaban diferente a ti.
Gracias por la memoria de jóvenes cubanos que ofrecen favores sexuales a los turistas por una camiseta o un jean.
Gracias por la memoria de todos los cientos de cubanos que murieron en el intento de huir al país del norte.
Gracias por la memoria de poner al mundo al borde de una guerra mundial al permitir a los rusos poner misiles en la isla, dirigidos hacia los EEUU
Gracias por las guerras civiles en África y ya que gracias a ellas, el marxismo triunfo por allá, lo que acelero las hambrunas en esos países.
Gracias porque cada vez que va un extranjero a Cuba a vacacionar dentro de la ciudad y no en los resorts, le da tanta lastima y dolor que tiene que dejar la maleta entera porque esta gente no tiene como vestirse.
Gracias porque Cuba en los años 50 se estaba convirtiendo en una de las zonas con mayor inversión extranjera y desarrollo del mundo y la frenaste.
Gracias por los miles de muertos en las guerras civiles que patrocinaste en Centroamérica
Por todo esto y por tu tiranía, tu desfachatez, por tu mentira, por tu odio, por tu error de creer en el marxismo………..realmente gracias por todos los malos recuerdos, que quedaran grabados en las retinas de la humanidad, para no volver a cometer las cagadas que cometiste y que cometieron el resto de gobernantes del mundo al permitírtelo.
He Dicho
Categoría: Democracia
Buen dato
La persona, luego de zurrar a su cónyuge y vástagos, se arrepiente, pide perdón y espera que lo recuerde como buena gente, pues lo hizo para enderezarlos, ya que solamente él sabe lo que es bueno y lo que es malo. Fílosofía adoptada también por los socialistas soviéticos. El poder y derecho del individuo cedido a un grupo para que decida, deshaga y haga por los demás. Lo hacen movidos por un ideal. Todos tenemos un ideal, asi como el Ché Guevara, Bin Laden o Bush. El fetiche de meterle al ser cosas a la fuerza parece seguir en vigencia en pleno siglo veintiuno. Hasta la semana pasada, seguian las controversias. Si la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) veía el caso Dayuma, renunciaba el presidente, la mayoría oficial se abstuvo; luego pidió que se trate los abusos a quienes llamó terroristas. Se negaba la influencia del régimen en la ANC, pero se pudo ver entrar comitivas de asambleistas a Carondelet más de una vez. La oposición lo llama injerencia, el oficialismo coordinación.
La columnista Thalía Flores y Flores hace un recuento de lo expresado en su artículo del jueves anterior, Los sastres de Montecristi, lo cual me recuerda el cuento de hadas del danés Hans Christian Andersen “El traje nuevo del emperador” publicado en 1837, conocida fábula donde el rey era complacido en todo y se paseaba creyendo que vestía lujosas ropas, donde sus súbditos atemorizados no se atrevían a desmentirlo, hasta que una criatura, abrumado por tanta sumisión y miedo comenzó a gritar “el rey está desnudo” y la burla se derrumbó. La moraleja de la fábula: sólo porque todo el mundo crea que algo es verdad, no significa que lo sea. Además: no existen las preguntas estúpidas.
El actual mandatario lo es, por que en la segunda vuelta presidencial perdió su contrario (un comentario se me viene a la memoria: te odio Noboa por hacerme votar por Correa). La consulta y posterior elecciones ganó por que la gente se cansó de lo mismo y quería cambio, el cual parece brillar por su ausencia. Un reconocido periodista, que le dio espacio, estuvo en boca del presidente. Éste a más de hacer un resúmen del actual gobierno, le contesta al mandatario todas las alusiones.
Las promesas siguen en el aire, las esperanzas en 130 personas, o mejor dicho, en 80 + 1. Caridad en lugar de empleo. Malas notas en crecimiento económico en la región asi como en el último lustro nacional. Se elude contestar el argumento con afrenta, niega perpetuarse en el poder y pide se lo recuerdo como buena gente. Leyes y mandatos en lugar de Carta Magna. El tiempo se acorta, talvez por eso esta semana se preparan articulados que se dice serán debatidos en el pleno. En las manos de los asambleístas (o de su mayoría y/o su líder) esta encomendado el futuro de la nación. Carlos de la Torre, en su artículo El gran motivador, en alusión al mandatario, menciona algo que podría quedar para la posteridad: “La ceguera del poder no le permite ver que, a diferencia de Dios, él no será eterno, que algún día caerá del trono y que, si la Constitución es de él, caerá junto a él.”
La utopía del socialismo democrático
Desde tierras llaneras me llega este artículo de opinión. Entre historia y actualidad desnuda realidades que muchos eluden discernir. Siglos y enfrentamientos le costo a naciones evolucionar, ¿tenemos que pasar por lo mismo? o podemos aprender y sacar provecho de aquello.
Socialismo democrático: una utopía
Por Hugo J. Faría – eluniversal.com
El equilibrio fundamental existe cuando la sociedad política detenta el poder político y la sociedad civil el poder económico. Este equilibrio no se da en países socialistas porque el Estado es dueño de empresas básicas que tienden a concentrar en un mismo grupo de personas el poder político y el económico. Cuando los políticos no dependen económicamente de los ciudadanos éstos pierden poder de negociación induciendo a los políticos a abusar de su poder y por tanto a destruir la institucionalidad democrática.
Memento (1964)
Hoy como ahora Guayaquileños madera de guerrero (pelucones de antaño como diría el Sr. Presidente) reclamaban contra los abusos de los gobiernos dictatoriales.
Por si no lo pueden leer
"1964
En septiembre y bajo el liderazgo de Joaquín Orrantia González, en ese entonces Presidente de la AEA, se realizó una campaña de oposición a la instauración de medidas que grababan con impuestos a los contribuyentes de Guayaquil y de la provincia del Guayas. Esta protesta contra la decisión de la Junta Militar que gobernaba al país, contó con el apoyo de las Cámaras de la Producción, diarios, emisoras radiales y público en general. La acción fue considerada por las autoridades como un acto subversivo, por lo que ordenaron prisión para Joaquín Orrantia, John Gómez Ycaza, Carlos L. Plaza Dañín, Galo Martínez Merchán, Bolivar Ulloa Sutil, Alfonso Aguilar Ruilova y Roberto Gilbert Elizalde, entre otros. Los detenidos fueron conducidos hasta una unidad naval que los llevaría hacia las Islas Galápagos, donde en aquella época cumplían condenas los delincuentes. Entonces el ambiente de la ciudad se convulsionó. La ciudadanía, con predominante presencia femenina, se volcó a las calles en señal de protesta y ejerció presión, al punto que se decretó el inmediato retorno y la puesta en libertad de los prisioneros."
A veces la realidad es más extraña que la ficción y los tiranuelos se olvidan que si bien es cierto en Guayaquil se ponen Presidentes y en Quito se los botan, tambien cuando es necesario sabemos botar Presidentes como lo hacen en la capital. La pelea es peleando.
🙂 la propina para la suegra que me mandó este pedacito de historia.
Fastos y nefastos
Por Rómulo López Sabando
Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil
Ayer, 28 de enero, se cumplieron 96 años del asesinato (1912) del liberal Eloy Alfaro, programado por el “progresismo”, el centralismo estatal y el mercantilismo económico.
Impuso la libertad y el Estado laico, a despecho de estatistas y totalitarios. Por reducir impuestos y suprimir privilegios de militares, clérigos y burócratas, perdió la vida en el intento. Jamás traicionó sus ideales de liberal ni incumplió promesas de campaña.
Hoy, 29 de enero se recuerdan 66 años de la mutilación del territorio del Ecuador con el Protocolo de Río de Janeiro (1942) que, para favorecer al Perú, nos impusieron, por la fuerza, Brasil, Argentina, Chile y Estados Unidos, cuando las provincias del sur (Loja y El Oro) estaban invadidas, desde hacía un año, precisamente por Perú.
Jurídicamente, el Protocolo de Río de Janeiro es nulo, de nulidad absoluta, no solo porque se impuso por la fuerza y con territorios invadidos sino que se firmó con una “realidad geográfica” distinta a la verdadera.
Se suponía, (y así lo dice el Protocolo), que existía un divortiun aquarum entre los ríos Zamora y Santiago con la Cordillera del Cóndor como límite natural.
(El divortiun aquarum es, desde las altas cumbres, una línea divisoria de aguas que limita una cuenca hidrográfica. Separa a las cuencas vecinas y es útil como límite entre dos espacios geográficos).
Pero en febrero de 1947, Estados Unidos, con su Fuerza Aérea, al medir por aire la zona, descubrió que el divortium aquarum entre los ríos Zamora y Santiago no existe, pues en su lugar aparece el río Cenepa, que corre entre los ríos Zamora y Santiago. Es decir, no hay uno sino dos divortium aquarum: uno entre los ríos Zamora y Cenepa, y otro entre los ríos Cenepa y Santiago. La Cordillera del Cóndor separa los ríos Zamora y Cenepa, más no los ríos Zamora y Santiago.
Sólo estas dos causales (fuerza y error) evidencian su total invalidez y nulidad absoluta, en cualquier tribunal de derecho del mundo.
Tumbes y el río Marañón, que desde la época de la Real Audiencia eran parte de nuestro territorio, fueron usurpados por el Perú, en sucesivas y traidoras invasiones. Son hechos nefastos en la historia del Ecuador.
En 1910 el héroe liberal Eloy Alfaro proclamó lo que, por décadas, fue la consigna sagrada de la patria: “Tumbes, Marañón o la Guerra”.
Y el jueves 24 de enero de 2008, Guayaquil entero se paralizó. El pueblo se desbordó por aceras, portales y calles transversales a la 9 de Octubre. Desde el puente 5 de Junio hasta el río Guayas la gente inundó también las plazas del Centenario, San Francisco y el malecón.
Hombres, mujeres, jóvenes, ancianos, minusválidos, en bicicletas y sillas de ruedas, con muletas y cargados, pelucones, peluconas, urbanos, marginales, ricos, pobres, empleados, desempleados, ambulantes, amas de casa, empresarios, alumnos, profesores, costeños, serranos, orientales, cholos, montubios, negros, asiáticos, longos, indios, chagras, socialistas, liberales, sin distinción de creencias políticas o religiosas, todos residentes en Guayaquil, caminaron, con alegría, en una gigantesca “marea humana”, nunca antes vista en esta ciudad ni en ninguna otra del país. Vibraron de civismo y coraje.
Al son de “guayaquileño madera de guerrero”, con enérgica hidalguía, oleadas de gentes reclamaron respeto a su ciudad, a su autonomía, al municipalismo y a la libertad. Fue un plebiscito. Un mandato democrático. Su presencia y sus proclamas expresaron la voluntad popular. El 24 de enero Guayaquil votó. Guayaquil advirtió. Con puños cerrados contra el vilipendio, corearon “su” lema de “Guayaquil independiente”.

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