¿Ejemplo a seguir?

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil

El 27 de marzo de 2007, América Economía dijo que Lula pediría a Bush
renovación para Ecuador de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas
y Erradicación de Drogas (Atpdea). “Habrá apoyo del gobierno brasileño
y del presidente Lula ante el presidente Bush”, dijo la ministra de
Relaciones Exteriores, María Fernanda Espinosa. “Así como Lula abogó
por esas mismas preferencias para Bolivia, lo hará con Ecuador”,
agregó. La Ministra dijo que espera que sean renovadas porque de ellas
dependen “350.000 empleos legales”.

Brasil es uno de los cuatro paraísos mundiales para invertir junto con
China, India y Rusia. Rebosa de oportunidades para atraer el capital de
riesgo. La paradoja es que, hace un par de años, abatido por la
corrupción “Lula vivió sus peores días desde que asumió en el 2003 la
presidencia de Brasil. La población mostró fastidio ante la corrupción
en el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), visto en el pasado
como la reserva ética de la política local”, dijo la noticia
internacional. Su aliado el Partido Liberal (PL), dijo que Lula sabía
de acuerdos financieros para apoyar la candidatura del actual
vicepresidente.

Un diputado aliado dijo que el partido de Lula sobornó legisladores
para que apoyen al gobierno. Duda Mendonca, gestor de la exitosa
campaña electoral de 2002, quien mejoró su ruda imagen de metalúrgico
para convertirlo en el “Lulinha Paz y Amor” e ilusionó a la clase media
del país, dijo que por su trabajo recibió pagos en una cuenta en un
paraíso fiscal. Los fondos, intermediados por Marcos Valerio de Souza,
acusado de ser el operador de los sobornos a legisladores, tuvo como
cerebro al ex jefe de gabinete y mano derecha de Lula, José Dirceu.
Lula se declaró “indignado” con los miembros del PT y ex funcionarios
de su administración, por casos de corrupción pero negó que tuviera
conocimiento de los hechos que conmovieron al país”.

Admitió sobornos, desvío de dinero de empresas públicas a “cajas” del
partido y pidió perdón por sus errores o delitos cometidos, en sus
propias barbas, por sus compañeros del Partido de los Trabajadores” y
por actos “chocantes” y “prácticas inaceptables” de políticos, entre
los que él no se incluyó, en mensaje considerado “insuficiente” por su
propio partido. Una encuesta del diario Folha de Sao Paulo mostró que
83% del pueblo consideró corrupción en el gobierno de Lula y 10% dijo
que no. La corrupción en empresas públicas y en el Partido de los
Trabajadores (PT), pagó a legisladores a cambio de su apoyo al gobierno.

Pero en espectacular giro a la apertura y libre comercio con todo el
mundo detuvo la corrupción y la pobreza. Ahora lidera el desarrollo
económico de Latinoamérica. Es la tercera economía en el continente y
la undécima del mundo. Impulsa la cooperación entre sector público y
privado. La valoración de sus mercados atrae a inversores nacionales y
extranjeros.

Redescubrió el país como destino y consolidación de negocios amigables
con empresarios extranjeros. “La clave del éxito ha sido compatibilizar
un crecimiento sostenido sin aventuras populistas y luchando para
combatir la pobreza de su país”, comenta Juan Carlos Martínez-Lázaro,
profesor de Economía del Instituto de Empresa.

La acertada política de privatizaciones y lo diversificado de su sector
productivo y de exportación, junto a la democracia consolidada y el
tamaño del mercado, son la base del dinamismo de la economía y de la
sociedad.

Brasil está con la tesis de Chile, de Perú y México. No cree en el
populismo sino en la globalización y en la apertura de mercados, que
favorecen el crecimiento. ¿Será este el ejemplo a seguir?

Anuncios