Impuestos contra el desarrollo

Los emprendedores ecuatorianos funcionaban ya un 45% en la informalidad (el tan mentado "subempleo") dado que el entorno formal les desalentaba en vez de darles garantías sobre propiedad y contratos, base jurídica de cualquier economía avanzada (sea la sueca o la irlandesa, la costarricense o la chilena, el sistema jurídico es condición sine qua non). Por si el impuesto a la renta progresivo (produzca más y le castigarán más), el reparto obligatorio de utilidades (ya sabe, por si acaso lo de la plusvalía marxista sea cierto), los aranceles, el IVA, los aportes al IESS, los trámites, etc etc, no fueran suficientes, la Asamblea dominada por Alianza PAIS se propone agravar las cosas. Aquí un breve análisis de los aspectos que más saltan a la vista y lo que implican.

Veamos por otro lado una breve tabla de lo que le sucede actualmente (aún antes de la nueva ley tributaria de claro espíritu confiscatorio) a una empresa que empieza con un modesto capital de usd 10.000.

Finalmente, una comparación de la relación clarísima entre el nivel de impuestos y el crecimiento de un país (En Ecuador sin contar con el IESS, las empresas pagan un 37,53% en la franja marginal):

Años: 1989 – 1994

Irán:
Tasa Impuestos: 75 %  – 90 %       
Crecimiento Anual PIB (1980 – 1990): -1.2

Camerún:
Tasa  Impuestos 60%            
Crecimiento Anual PIB (1980 – 1990) -0.7

Singapur:
Tasa Impuestos: 33-40%
Crecimiento Anual PIB (1980 – 1990):  2.6

Indonesia:
Tasa Impuestos: 35%
Crecimiento Anual PIB (1980 – 1990):  3.7

Hong Kong
Tasa Impuestos: 25-29%
Crecimiento Anual PIB (1980 – 1990):  5.7

(Del artículo "Lección de Economía 202" por Francisco Endara)

Si tomamos en cuenta que para duplicar el nivel de ingresos de las familias es necesario crecer a un 6% en promedio (y China nos demuestra una vez más que con impuestos bajos y liberalización de sectores clave se puede crecer al 9% promedio) durante 12 años, vemos claramente cómo nuestra economía monopolizada por el Estado, por empresas privadas que obtienen mercados protegidos de toda competencia gracias a favores estatales (disfrazados a veces de "estándares de calidad") y con poquísima protección jurídica a la propiedad y los contratos, está muy lejos de dar un salto al desarrollo. Duplicar los ingresos disponibles significaría (en 12 años apenas) que todo lo que ahora las familias ecuatorianas adquieren usando el total de su presupuesto ("vivir mes a mes") sería ya sólo el 50% del presupuesto familiar. Eso significa más riqueza disponible para invertir o simplemente para el disfrute de bienes tangibles e intangibles que ahora son impensables en la práctica. Con 25 años (una sola generación) de 6% promedio el Ecuador tendría un PIB per cápita de 15.000 usd, estando casi a la par de España o Nueva Zelanda. Eso implica oportunidades inmensas de empleo reponiendo (pues crecer 6% implica mantener el 100% previo, y la mayoría del empleo está ahí, en la reposición de capital) y creando nueva riqueza. En vez de ahuyentar capitales y talentos, nuestro país estaría atrayendo de ambos y veriamos cambios que ahora sólo podemos imaginar en nuestra calidad de vida.

Anuncios