Panes o Cañones

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

Horacio Dupuy, me envió este e-mail con una nota publicada en el diario "Norte", de Resistencia-Chaco, enviada por Belén Álvarez de Quitilipi-Chaco, Argentina, que transcribe: "La maestra nos dio como tarea hacer una redacción. Yo descubrí que la justicia social es la mejor ayuda para los pobres y permite a las personas vivir sin trabajar. No me resultó muy difícil porque es el caso de mi familia y otros vecinos. En casa estamos todos muy contentos. El único enojado es mi abuelo que protesta por- que cree que así no se levantará el país.

Él sale a cortar pasto en otros barrios, limpia jardines y arregla bicicletas. Dice que eso es ganarse la vida, pero mis padres se ríen y piensan que él está "fuera de onda". Antes vivíamos en su casa, que es grande pero algo vieja. Papá se ocupaba de mecánico y mi mamá vivía quejándose, porque además de trabajar para su patrona, tenía que lavar ropa y camisas engrasadas de papá.

Mi hermana cocinaba, mi hermano era cadete y yo hacía los mandados. Íbamos a la escuela porque mi abuelo le dijo a mi papá que, si no nos mandaba, teníamos que irnos de su casa. Ocurrió que una tarde llegaron unas señoras que parecían maestras, pero no eran. Mi papá no quiso atenderlas y hablaron con mi mamá. Le dejaron unos papeles.

Durante la cena mi mamá dijo que el tema era la Justicia Social y contó lo lindo que sería porque nos darían una vivienda nueva y gratis. Mi papá se rió y mi abuelo se quedó muy pensativo. Al final, papá fue a firmar los papeles. Y era cierto. Cuando inauguraron el barrio nos fueron a buscar en un colectivo. Conocimos al gobernador y otros altos funcionarios.

La casita es increíble: tiene baño, cocina, canillas con agua y focos por todas partes. También dijeron que no tendríamos que pagar impuestos ni agua ni luz. Que eso nos lo pagaban los ricos. Volvieron las mujeres con más papeles. Mi mamá se ocupó de sacar fotocopias de todos los documentos de la familia. Al tiempo las señoras le vinieron a mostrar la lista y le dijeron que tenía que ir a cobrar como jefa de hogar.

También llegaron unos muchachos y le mostraron otra lista para ir a retirar las mercaderías de los galpones. Con mi papá se fue a una reunión del barrio y consiguieron un comedor donde comemos todos los chicos. También traemos una ollita a nombre de mi abuelo. Pero él no sabe nada, que si no arma un lío bárbaro y no come. Ayer inauguraron una sala para tener remedios gratis.

Mi mamá está muy contenta, ya no tiene que ir a lavar la ropa y mi papá ya no le trae camisas engrasadas porque aceptó ser el "referente" del barrio y cobra un "plan". Le prometieron que si ganamos la intendencia lo pasarán a "contrato seguro". Tiene que repartir los papeles, hacer las listas y ayudar en los actos. Mi hermano mayor se hizo "piquetero" (activista de izquierda), le dan ropa y le pagan doble cuando hace turno de noche.

Cuando sea mayor de edad también le darán "un plan". Mi hermana y yo cobramos la beca escolar, aunque este año fuimos poco a la escuela. Faltamos por ir a los paros y a las manifestaciones. Mi abuelo no aceptó el beneficio de la justicia social y sigue viviendo solo, en la casa vieja. Mi papá dice que es porque está "fuera de onda" y es un viejo amargado. "Cuando sea algo mayor, yo voy a ser "piquetero".

Después me gustaría ser "referente del barrio" y ayudar a los pobres para que todos gocen de la "justicia social" y no tengan que andar trabajando por unas miserables monedas, como dice mi papá". Aunque mi abuelo me cuenta que "Mussolini, que hizo lo mismo, le pidió al pueblo que eligiera: ¿Panes o cañones?… El pueblo eligió cañones. Murió mucha gente. El hambre se instaló en la sociedad. Fue linchado por el mismo pueblo que una vez dijo amarlo".

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