Gracias por el salario

Advertencia: contiene razonamientos y realidades  lejanos a lo que nos pueden haber repetido o enseñado ciertos autores, profesores o periodistas.  Publicado en La Verdad y Diario del Norte de Imbabura, y La Hora a nivel nacional.

Esta es seguramente, la más grande tragedia del siglo a
nivel regional. Me refiero al concepto
de “explotación empresarial” sostenido concientemente en centros académicos e
inconcientemente en una porción de la población de nuestros países. Esta noción fantástica sostiene que el
trabajador no recibe el total del fruto de su trabajo, y que esa “plusvalía”
retenida es la base de la ganancia empresarial. Podría parecer razonable, siempre y cuando en ausencia de un patrono
(capitalista) existiesen las mismas oportunidades. Pero no es así. Si arrojamos a una quebrada a los
capitalistas de esta ciudad, en menos de un año estaremos mucho peor, aunque
nos hayamos podido repartir el botín inmediatamente. Y esto es así porque el capitalista no es un
acaparador de recursos.


Si entendemos la
diferencia entre el sistema feudal de herencias y títulos, del de mercado con
empresas y servicio al público, podremos entender el error. Lo cual es a su vez importante porque las
formas pasadas (nazismo, socialismo) y contemporáneas (intervencionismo,
colectivismos) de tiranía que siguen manejando Latinoamérica, se presentan como
el rostro justiciero frente a esa supuesta “explotación” de los capitalistas. 

La realidad es otra. Para comprenderlo imaginemos una comunidad donde nadie utilice bienes de
capital intensivamente (como un tractor o ensambladora) ni contrate a otros, es
decir, sin capitalistas. La forma en que
todos obtienen un ingreso, no se llama salario, pues simplemente no lo es. Es la ganancia pura empresarial, resultado
del trueque o el intercambio monetario –mejor aún- para beneficiarnos del fruto
del esfuerzo ajeno mientras enriquecemos su vida a la vez. Pero de pronto, uno de los vecinos desarrolla
su capacidad gerencial o técnica y empieza a ofrecer salarios a los
vecinos. Por supuesto –y esto no se
quiere terminar de entender- los vecinos contratados ya no tienen por qué
participar de la ganancia de la empresa. ¡Pero tampoco de sus pérdidas! Lo que reciben es una remuneración fija,
que voluntariamente prefieren frente a su alternativa: la eterna incertidumbre
de un emprendedor independiente frente al mercado. Si recibimos un salario, estamos recibiendo
un adelanto sobre un producto que ni siquiera se sabe si se va a vender. Toda esa incertidumbre queda en manos del
capitalista. Pero además, la capacidad
gerencial y técnica de quienes están por encima de nosotros en la pirámide
empresarial (aunque estén en otras empresas y otros países) eleva nuestra
propia productividad con técnicas, herramientas y métodos. Es decir, el “fuerte” eleva la calidad de
vida del “débil”.

¿De dónde salen los salarios? Son costos que se deducen
(restan) de la ganancia empresarial pura, esa misma que todos tenemos en
ausencia de capitalistas. Por lo tanto,
el creador del salario es el capitalista. Y capitalista es todo individuo que contrate a otros (capital humano) y
utilice herramientas (bienes de capital). Por lo tanto, los capitalistas no son unos seres misteriosos, fumando
pipas y maquinando en oscuros clubes lujosos. Somos todos nosotros potencialmente y lo son todos los dueños de las
pequeñas y medianas empresas en nuestra localidad.

El error fatal de Latinoamérica ha sido pensar que el
mérito empresarial tiene siquiera lejanamente algo que ver con la nobleza o las
castas feudales. Y por eso en vez de
crear un marco de libertades que eleve la vida de todos, donde importe más la
eliminación de la pobreza vía crear riqueza, nos hemos dedicado
concienzudamente a entorpecer al “explotador”, quitarle lo que pensamos que nos
ha robado con la fantasmagórica “plusvalía” y, en general, empobrecer nuestra
sociedad ética y productivamente. Esa
mentalidad nos ha llevado al fondo de los índices de libertad económica
mundiales -a la par de dictaduras africanas- y a la cima en los de corrupción.

 

Si entendiéramos que quien produce mejor para más
gente no es un explotador si no un creador de quien todos nos beneficiamos,
sabríamos qué pasos tomar para terminar con la pobreza y la migración de
nuestros jóvenes por falta de desafíos laborales. Pero si insistimos en la sicología de la
envidia y la idílica idea del gobierno como dispensador de bienes y servicios,
estamos condenados. El tiempo pasará y una vez más seremos responsables por otra generación desperdiciada.

13 comentarios sobre “Gracias por el salario

  1. Estoy muy de acuerdo con lo expuesto, sin embargo me queda algo en el aire… ¿quiere decir entonces que la lucha de clases, digamos muy solapada, todavía persiste?
    Porque es cierto, la gran mayoría piensa que no le pagan lo justo, etc. Pero entonces ¿de donde obtenemos esa idea del explotador? No recuerdo que me hayan explicado eso.
    ¿De donde sacamos la sicología de la envidia? ¿Es tan propia de nosotros?

  2. Si no contabilizamos los ingresos por el petróleo, y tampoco lo hacemos con las remesas de los migrantes (análisis documentado que lo hizo Alberto Acosta), vemos entonces que el país ha retrocedido como 50 años. ¿Qué implica esto? Que la clase «productiva» del Ecuador (capitalista), en verdad no produce absolutamente nada. Es parásita.
    Y con respecto a la «fantasmagórica» idea de la plusvalía. No es una idea, es una comprobación que no ha podido ser rebatida en más de 150 años.

  3. Acerca de donde aprendimos la sicologia del «sufridor envidioso», creo que viene desde nuestros ancestros explotados por los dueños de las tierras, los que a cambio de trabajo les permitian vivir en su propiedad bien ganada en las guerras de independencia.
    Sin embargo, la critica al capitalista no es tan diferente que la critica que, por ejemplo, pordria hacer un ciudadano a un sistema deficiente de recoleccion de basura. Por supuesto que si no existiera el sistema de recoleccion por malo que fuere, la situacion seria mucho peor, literalmente los ciudadanos estarian inundados de basura. Pero acaso eso quita el derecho a reclamo y a decir que tal vez los actuales recogedores de basura son malos y que si no mejoran su servicio deberian de desaparecer para dar paso a otros mejores?
    Lo mismo pasa con el capitalista y el obrero…tienen una relacion simbiotica…se necesitan el uno al otro para sobrevivir y asi como los capitalistas se deshacen de los trabajadores que no los satisfacen, tambien deben poder los trabajadores poner en jaque a los empleadores que no los satisfacen a ellos. Para eso se crearon los sindicatos, base sobre la cual se edifica la clase laboral en muchos paises desarrollados por lo que, en mi opinion, la lucha de la clase obrera por sacar ventajas ante el capitalista, no es algo privativo de Latinoamerica, como creo se estaba insinuando. Lo que sucede es que aca hay miseria y por eso la voz de los reclamos se hace mas dramatica y llamativa que en otros paises que ya pasaron por esa epoca.
    Por otra parte, recordemos que no existe solo el intervencionismo del Estado para complicarles las cosas al capitalista. Que me dicen de la corrupcion y de las instituciones del estado llamadas a proteger los intereses públicos hechos a la medida para que los capitalistas se puedan enriquecer, obteniendo creditos millonarios sin mayores garantias, y no respondiendo o haciendo todo lo posible para no hacerlo sobre los dineros de los depositantes, en su mayoria gente comun? Eso lo hemos visto hasta la saciedad en este pais…muchos de los que deben siguen viviendo en el lujo y comiendo langosta y el ciudadano comun que perdio sus ahorros ha terminado hasta suicidandose. Esto ha contribuido a destruir la clase media y por tanto a eliminar a aquellos que estaban preparandose para algun dia ser parte de la competencia en el oligopolio actual.
    Finalmente, no creo que nadie esta pidiendo tampoco que desaparezca el capitalismo como sistema en si, ya que hasta donde yo se la fiebre del comunismo ya hace rato que paso.

  4. Si me permiten, voy a responder a «Si no contabilizamos los ingresos por el petróleo, y tampoco lo hacemos con las remesas de los migrantes (análisis documentado que lo hizo Alberto Acosta), vemos entonces que el país ha retrocedido como 50 años. ¿Qué implica esto? Que la clase «productiva» del Ecuador (capitalista), en verdad no produce absolutamente nada. Es parásita. Y con respecto a la «fantasmagórica» idea de la plusvalía. No es una idea, es una comprobación que no ha podido ser rebatida en más de 150 años.»…………………Una clase o grupo de personas (clases realmente no existen, eso es un residuo marxistoide y cómodo) no puede ser productiva y parásita a la vez. El autor del comentario comete una contradicción sencillísima de detectar. Si uno produce es productivo, si no, es parásito. Beneficiario es otra cosa, eso somos todos pues la PC no la inventamos nosotros y la usamos alegremente, beneficiandonos de otros paises y su sistema social libre……….La idea de la plusvalía es fantasmagórica, ya fue rebatida por la revolución marginal (Jevons, Walras, Menger) en 1871, por Bohm-Bawerk en 1886, y por Mises, Rand y Reisman sucesivamente con mejores refinamientos. No hay idea más mentirosa y trágica para la humanidad que la de la «explotación» empresarial por el hecho de pagar un salario. Que queramos que sea más alto o compre más, eso es distinto. Eso ya es ciencia económica más profunda, pero igual de necesaria de conocer.

  5. yo creo que lo fantasmagorico es la capacidad de concentracion del autor de este articulo.
    se alegaron dos cosas. primero se hizo referencia a un estudio
    del que se puede concluir que «la clase productiva del Ecuador (capitalista) no produce absolutamente nada». en vez de responder a esta afirmacion el sagaz articulista detecta
    «una contradiccion sencillisima de detectar» donde no la hay (fantasmagorica?) y empieza a hablarnos de lo alegre que le resulta usar su PC. si tan solo la usara para mantener
    una discusion seria. segundo parias 19-22 afirma que la teoria del plusvalor no es una mera especulacion, al contrario, a pesar de mas de 150 años de intentos no ha podido ser
    rebatida. a esto el articulista en vez de construir alguna defensa racional se limita a pasarle la lista a algunos de los mas conocidos apologistas del capital, como si estuviera
    recitando la leccion en el tercero de basico. Cuando el fraile Caccini denunciaba desde su pulpito a Galileo por hereje tambien le bastaba gritar «Ptolomeo! Ptolomeo! Ptolomeo!» para
    demostrar que es el sol el que gira alrededor de la tierra.
    «Eso ya es ciencia económica más profunda, pero igual de necesaria de conocer[sic]» (jajajaja).
    «Eppur si muove!»

  6. Carlos:
    Mi punto era poner sobre el tapete la idea opuesta a la del comentario, de que las ideas absurdas de Marx no han sido refutadas. Estoy citando dónde y por quién. Si te recuerdan a tus clases de colegio, lastimosamente no soy responsable de eso. Además tu comentario no es muy acertado (es un error) porque no se puede decir algo absurdo como «la clase productiva no produce nada». Hasta un niño de 10 años me va a decir «¿Por qué la llama productiva si no produce nada?». El 82% de productos consumidos en el Ecuador son producidos aquí. ¿Si la «clase productiva no produce», esos bienes y servicios salieron del aire? No tengo capacidad de concentración fantasmagórica, creo que leiste las letras y no entendiste los conceptos, nada más.

  7. El planteamiento expresado en el artículo es perfecto, pero en el caso ecuatoriano «pura teoría». Con pocas excepciones, los capitalistas del Ecuador no han sido eficientes ni han cumplido con las premisas señaladas en al artículo. Basta revisar la historia desde el retorno a la democracia en donde se evidencia que sin el paternalismo del Estado los capitalistas «exitosos» serían una clase extinta. La famosa sucretización de la deuda, las condonaciones de intereses, condonaciones de deuda, la prohibición de importaciones para proteger la industria nacional, los préstamos blandos, préstamos con falsas garantías para que luego las rematen etc, etc, han sido mecanismnos empleados por los capitalistas ecuatorianos para su enriquisimiento ilícito. Yo estoy a favor del capitalismo como un respeto a la iniciativa privada y a potenciar la capacidad comparativa de las personas, pero estoy en contra de los sinverguenzas que han saqueado al país. Creo en el capitalismo pero también creo que el rol del Estado es ser un regulador de las distorciones y no un alcahuete de los «capitalistas»

  8. No hay nada que sea «pura teoría». La teoría describe la realidad, o el estado deseable o no. Punto. En este caso estamos lejos de un gobierno limitado y leyes justas que permitan el capitalismo. De todos modos, todo avance por pequeño que sea aquí, se debe al poco capitalismo local y al mayor que hay en otras partes. Al contrario de lo que se sostiene, sin intervención del Estado esos capitalistas no hubieran sido ayudados o subsidiados en sus deudas, y serían productores y no parasitos de los dineros publicos. Decir que algo es «pura teoría» implica una teoría personal de esa persona. No confundamos, por respeto a las ideas y a la ética, un estado corrupto de las cosas, con el hecho elemental de que sin capitalistas no hay salarios, ni productos ni nada que valga la pena. Descorrompamos su accionar, mediante MENOS Estado, no «despreciando» la teoría, de forma teórica en un sentido más simplón.

  9. El tipico desprecio por las ideas, que se necesita para decir que algo es «pura teoría» es lo que nos tiene donde estamos. Nada personal, sr. Andrade. Un país de mentes primitivas incapaces de plantearse el cómo deberían ser las cosas y caminar hacia allá, despreciando los mejores ejemplos externos porque aquí (o con «estos» ecuatorianos, o «esta» raza» o «acá» simplemente) eso es «pura teoría». Lamentable, que se confunda la ciencia económica (una explicación OBVIA sobre el origen del salario y el papel del capitalista) con actos de corrupción o una minoria de empresarios que viven del ecuatoriano en base a regulaciones, subsidios o prestamos baratos de la banca estatal, sucretizacion, condonación de deudas, etc. Todos esos, no cambian en NADA, el HECHO de que el capitalista crea salarios y productos cada vez mejores. Incluso en Ecuador. Feo comentario del sr. Andrade, no sirve para Cambiar Ecuador. Sirve para confundir y dejar todo como está, pues no dice qué deberiamos hacer o al menos dónde está el problema.

  10. Un capitalista SIEMPRE cumple las premisas señaladas en el artículo, cabe añadir, pues SIEMPRE contrata y SIEMPRE el salario proviene del capitalista, no del aire. Vaya, parecía un texto sencillo, y ya enseguida sale el facilista «esssqueacá eso no es assiiii». Sin fundamentos ese comentario, no se confunda la ética con la ciencia económica. Que haya abusivos no cambia en nada el origen del valor, la riqueza, el salario, la ganancia, el interés, etc. Eso es ciencia.

  11. Qué es eso de comentario feo? No estoy de acuerdo con lo expuesto por el Sr. Andrade pero se presta para algo positivo: distinguir exactamente entre un sistema CAPITALISTA y un sistema MERCANTILISTA. El sistema Mercantilista es un gemelo-paralelo del sistema SOCIALISTA, solo que la variante va así: Ya no se le roba su dinero en nombre del proletariado sino en nombre del empresario. Pero la premisa común a ambos es ese: el robo. Puesto que en la actualidad nadie quiere robar de frente, entonces buscan a alguien que robe por ellos… Adivinen a quién recurren? Al ESTADO. Todos esos vicios que expone el Sr. Andrade sobre los ‘empresaurios’ de Ecuador son ciertos, pero han sido hecho posibles solo por la confabulación entre empresarios y estado: Cada arancel que supuestamente va a salvar la industria nacional, cada sucretización, cada subsidio, cada condonación de intereses o deudas, etc. Entonces, a la izquierda nos roban con impuestos en nombre de la dictadura del proletariado.. a la derecha en nombre del gobierno de empresarios. Por el contrario, el CAPITALISMO es un sistema que SEPARA la Economía del Estado, por las mismas razones y los mismos motivos que la separación de la Iglesia del Estado: porque son tareas que competen a entidades diversas. En el capitalismo, a las malas empresas se las deja quebrar (como Enron), en el mercantilismo en cambio se las protege y cuida (como al IESS). Y con qué dinero se cuida al empresario ineficiente? Dinero suyo, expoliado a través de impuestos… Obvio.

  12. Estimados señores, me agrada que sea motivo de discusión y elaboracion de ideas, lo referente a temas economicos e ideológicos ya que estos pensamientos son los que motivan acciones que generan cambios, por disparatados que sean o imposibles, creo que el peligro esta en no responder a la realidad a travez del analisis, ahora yo les planteo una pregunta.
    Monto una empresa con una inversion de U$25.000
    Gastos operativos de U$3000 por mes.
    La misma, imparte cursos por U$1.000 cada uno
    Dar las clases tiene un costo de U$200 por curso
    Cuanto debe cobrar un vendedor?
    Con salario fijo o comisiones?
    Cuanto debe ganar el instituto por cada curso vendido e impartido?
    Son una plus-valia las regalias que genera?
    Apelo a un ejemplo practico ya que en el campo de lo abstracto las expresiones de deseos son maravillosas y exberantes pero la realidad alimenta el sentido comun
    Ustedes lo aplican?

  13. Estimado Gustavo:
    Le recomiendo comprar un libro sobre el EVA, es decir cómo crear valor para su empresa y como empresa. Esas decisiones corresponden a la aplicación en finanzas, y no son «expresiones de deseos» lo que expuse antes, si no los principios básicos, como 1+1=2. La gravedad en Marte ya es la aplicación de la aritmetica, pero sin comprenderla no se llega a ninguna parte. Claro que aplicamos el sentido común, por eso somos empresarios y no lanzapiedras, por dar sólo un ejemplo. Y no, no son plusvalia si no ganancia las ventas cuando generan ingresos netos por encima de los costos. La plusvalia no existe, sencillamente.

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