Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla
Frase popular; ¿? Nicolás de Avellaneda
Hace algún tiempo que me siento un poco agotado con este blog despues de 4 años y de ver como el país avanza o desavanza en tumbos. Por esto en estos días he estado sufriendo de bloqueo mental con respecto a los temas que escribir. Creo que mis compañeros de blog están sufriendo lo mismo dado el escaso volumen de bloggueo que he visto de parte de ellos. Hace algún tiempo cuando el New York Times abrió su archivo de artículos desde sus inicios allá por 1853 me entusiasmé en la tarea de buscar sobre Ecuador y como veía la prensa norteamericana los sucesos del país. Y la verdad es que a ratos me he sentido agobiado al ver que el país como tal sigue cometiendo los mismos errores una y otra vez. Quizá uno de los temas más recurrentes en nuestra atropellada historia nacional es como cuartelazo tras cuartelazo o golpe de estado tras golpe de estado llega algún patán a decir que el país será distinto, se arman asambleas constituyentes y de nuevo caemos en lo mismo. Si hay una constante en el país no es el gobierno si no más bien las revoluciones. Así de indomables (o de brutos) somos como ciudadanos.
El gobierno del presidente Correa no se escapa hasta ahora de esta maldición gitana. No tengo pensado convertir este blog en un blog histórico pero espero que los lectores encuentren de interés estos articulos que pienso publicar traducidos del New York times sobre sucesos de antaño con un breve comentario. No prometo hacer de esto una temática constante, pero no puedo dejar de pensar que tal vez lo que no hemos aprendido es que las revoluciones no engendran cambios si no muy al contrario nos obligan a desandar lo andado. Por ejemplo en que quedaron los 15 años de democracia desde el retorno a la misma? En que quedó todo lo que ganamos en librarno de las dictaduras militares si hemos regresado a las dictaduras civiles disfrazadas de democracias?
Para muestra les anexo este artículo que pueden leer más abajo de la época del general Veintimilla al ser derrocado en 1883. Rafael Correa se esfuerza en asociar su revolución con la revolución alfarista. Sin entrar en análisis profundos creo que más bien estamos ante una dictadura al estilo veintimillista. Lean y vean como despues de todo no hay nuevo en la tan cacareada revolución ciudadana, el artículo si ustedes reemplazan los nombres de los actores con los actores modernos resulta tan actual como lo pudo haber sido en 1883. En este enlace les incluyo el artículo original en inglés y más abajo la traducción que he hecho del mismo (las itálicas son mías esto parece Matrix reloaded). Que bromas que nos hace la historia.


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