Lula versus Castro y Chávez

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en diario Expreso y reproducido en El Independent.

Mis tres últimos artículos «Biocombustible o Petróleo» (17/abril/07), «Yasuní» (24/abril/07) y el reciente «¿Por qué Yasuní?» (1/mayo/07), escritos en defensa de la sobrevivencia de los Tagaeri-Taromenane, y del medio ambiente de la Amazonía, han provocado reacciones adversas y coincidentes.

Adversas, de dilectos amigos «petroleros». Unos, poderosos tecnócratas, y otros influyentes «empresaurios», todos enriquecidos con la estatal petrolera. Les irrita que, con mis ideas, se afecten sus intereses económicos. Pero, positivas, de decenas de ciudadanos que coinciden conmigo que si se descubriese petróleo o gas, en las Islas Galápagos sería criminal incentivar el gasto fiscal para dizque combatir la pobreza.

Les ha impactado este párrafo: ¿Quiénes son los dueños del Estado? ¿Los que disponen de él y sus riquezas, los políticos, los «tecnócratas de oro» o los «empresaurios»? El «pueblo», no sabe dónde están los dólares del petróleo. (¿80.000 millones?). ¿Obras sociales o bolsillos?»

Aplauden que diga estas verdades: «Nacieron nuevos ricos. Cuarenta años de dispendio. Gobierno rico, pueblo pobre. No es verdad que el Estado petrolero saque al pueblo de la pobreza. La imagen de Ecuador, desde esos tiempos es la de un chagra futre (campesino elegante)». «El Estado petrolero vive en jolgorio, farra y orgía bulliciosa.
Legalizó la corrupción y robusteció la iniquidad. Millones han fugado del país».

Pero este párrafo a todos ha conmovido: «Supongamos que en el subsuelo de las calles Amazonas de Quito, 9 de Octubre de Guayaquil, o en el parque Calderón en Cuenca, se descubriese petróleo, ¿destruiríamos las ciudades para extraer miles de millones de dólares que, «pueden servir para combatir el hambre, el desempleo, la emigración y otras necesidades de la nación»? La respuesta es unánime y contundente. Jamás.

Amerita, pues, rescatar de mi artículo «Biocombustible o Petróleo» (17/abril/07), este párrafo no publicado debido al nuevo diseño de la página editorial que otorga más espacio a cartas de los lectores.

«Los países desarrollados obligan usar biocombustibles en el transporte. Para producir etanol, como en la India, los ingenios azucareros deberán estimular la competencia y creación de otros ingenios, por inversiones privadas, pues su producción no abastecerá la demanda. El etanol de azúcar del centro-sur de Brasil es el 40%. En Estados Unidos, el etanol del maíz es el 3% del mercado. El primer productor mundial de biodiésel de semillas de colza es la Unión Europea. En Estados Unidos la soja es la principal fuente del biodiésel. Los biocombustibles son revolución agrícola y transformación en el desarrollo industrial y tecnológico», dije.

Brasil, importante productor de biodiésel, es el segundo productor mundial de etanol (17.500 millones de litros anuales). El Panel de Cambios Climáticos (ONU) recomienda el uso de etanol de caña de azúcar. Causa menor impacto al medio ambiente frente al de maíz. Incentivar su uso como energía hasta el 2020, reducirá las emisiones de CO2, y estabilizará la concentración de gas en la atmósfera para que en 2030 la temperatura del mundo no suba más que 2° C. Propondrán producción de etanol de celulosa, que desarrollaría más rápido en países ricos. Lula y Bush impulsarán la expansión de biocombustibles en América Latina.

Respondiendo a la crítica de Castro y Chávez, quienes consideran que producir combustibles con maíz y soja encarecería la alimentación, Lula dijo que «el mundo se inclinará ante los biocombustibles. Es irreversible. No representa amenaza para la producción de alimentos». «Pueden hablar lo que quieran, pero cuando el mundo se incline ante los combustibles renovables, nadie podrá competir con Brasil» reiteró Lula.

¿Por qué Yasuní?

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en el Diario Expreso.

Si en las Islas Galápagos se descubriese petróleo o gas, como en Yasuní o en el Lago Maracaibo, ¿sería sensato entregárselos a Petroecuador para que, con los miles de millones que demande el gasto fiscal, parezca que combaten la pobreza?

La industria petrolera ha destruido, en solo 40 años, 2 millones de hectáreas de bosque tropical húmedo, contaminado ríos al norte de la Amazonía y vejado los derechos de los Tagaeri Taromenane, huaorani, (nómadas, pastores, agricultores trashumantes y cazadores-recolectores). Industrias extractivas, turísticas, procesos de colonización y adoctrinamiento religioso, así como nuevos proyectos de infraestructura y desarrollo implican el riesgo de que los Tagaeri Taromenane, huaorani, víctimas de crímenes violentos e irrespeto a sus derechos humanos, desaparezcan.

«Increíble» la afectación causada por la explotación de crudo en 30 años», dijo, con razón, Correa. Catastrófico el daño ecológico de la explotación petrolera de Texaco. Causaron daños al hábitat y enfermedades a los indígenas. «Las empresas de remediación ambiental petrolera son focos de corrupción». Instó a la Fiscalía a enjuiciar penalmente a los funcionarios de Petroecuador que dieron el visto bueno a la remediación petrolera de Texaco. Pobladores denunciaron maltratos por funcionarios de Petroecuador. Alberto Acosta dijo que «ahora más que nunca se justifica respetar ITT». Yasuní pertenece a la zona de vida de bosque tropical húmedo, (pantanos permanentes, tierras inundadas, tierra firme y ecosistemas acuáticos).

Todo el año, hay «constante radiación solar con humedad atmosférica mayor al 80%, en días claros y soleados, que desciende al 50% con temperatura hasta los 30ƒ. Las hojas de los árboles, con sequía extrema durante el día, tienen mecanismos de defensa contra la desecación. Los árboles con espeso follaje frenan los vientos. Correa dispuso la «veda total de la madera» de los bosques de Yasuní, Cuyabeno y reservas naturales.
Pero Yasuní ya está afectado por Repsol, Petroriental, Petroecuador, Petrobrás y Teikoku en el Bloque 31. «La joya de la Corona», es grave problema para el Gobierno pues el ITT está en zona tremendamente sensible» dijo Correa. Implica mil millones en barriles en reserva, 20.000 millones de dólares, 700 millones anuales, 5.000 millones de inversión inicial pero su no explotación significa «falta de recursos para luchar contra la pobreza».

Pero ocurre que, en 40 años de explotación petrolera, la pobreza aumentó. La corrupción destruye los valores sociales. Alberto Acosta, pide no explotar Yasuní. Pareja Yanuzzelli propone que empresas públicas y privadas de Vietnam, India, Francia, Turquía, Rusia, Norteamérica y Sudamérica, en diez días oferten la explotación de ITT. Yasuní tiene 900.000 hectáreas y el área del ITT es de 190.000 hectáreas. Para su explotación, apenas se requerirán 100 hectáreas», dijo.

Yasuní es la zona de mayor biodiversidad del planeta. Su conservación contradice la explotación petrolera.

¿Pero quién es el dueño de la Amazonía, las Galápagos, el aire, el mar, el suelo, el subsuelo? ¿La patria o el Estado? ¿Y quiénes son los dueños del Estado? ¿Los que disponen de él y sus riquezas, los políticos, los «tecnócratas de oro» o los «empresaurios»? El «pueblo», no sabe dónde están los dólares del petróleo. (¿80.000 millones?). ¿Obras sociales o bolsillos?

Supongamos que en el subsuelo de las calles Amazonas de Quito, 9 de Octubre de Guayaquil, o en el parque Calderón en Cuenca, se descubriese petróleo, ¿destruiríamos las ciudades para extraer miles de millones de dólares que, según Carlos Pareja, «pueden servir para combatir el hambre, el desempleo, la migración y otras necesidades de la nación»? Entonces, ¿Por qué Yasuní?

Yasuní

Por Rómulo López Sabando

Publicado Originalmente en El Expreso de Guayaquil y en el Independant el 24 de abril de 2007

1972. El dictador Rodríguez Lara pone un barril de petróleo en el «altar de la patria». Cabalga un camello en los jardines de Babilonia (Irak) OPEP. El ridículo, las burlas y sonoras carcajadas ponen al Ecuador en las noticias del mundo.

Nacieron «nuevos ricos. Cuarenta años de dispendio. Gobierno rico, pueblo pobre. No es verdad que el Estado petrolero saque al pueblo de la pobreza. La imagen de Ecuador, desde esos tiempos es, como decía mi abuela, la de un chagra futre (campesino elegante).

El Estado petrolero vive en jolgorio, farra y orgía bulliciosa. Legalizó la corrupción y robusteció la iniquidad. Millones han fugado del país. La poderosa Cuenta Única del Tesoro Nacional (desconocida, jamás auditada ni controlada) usurpa a la patria ¿Podrán los asambleístas desaparecerla, para que los dineros petroleros e impuestos regresen a la gente? Incierto.

Y cuando el pueblo dijo «basta», los dictadores consiguieron perdón y olvido, cubriendo su retirada a cambio de imponernos una falsa democracia. (1978). Constitución mañosa, con perversos instrumentos de corrupción: Ley de Partidos Políticos (partidocracia) y Ley de Elecciones (que impide nuestro derecho a elegir pero nos impone la obligación de votar). ¿Podrán los asambleístas cambiarlas? Hummm… Difícil.

El presidente Correa tiene un «dilema de conciencia». La mayor reserva de petróleo (1.000 millones de barriles) está en el Campo Ishpingo Tambococha Tiputini (ITT), en el Parque Yasuní. (Más riqueza para oligopolios nacionales y extranjeros, en desmedro de la patria, que todos queremos que vuelva).

Propone, al mundo, no explotarlo, a cambio de recibir compensación por el sacrificio de $700 millones anuales. Por mantener ese petróleo inexplotado solicita compensar con el 50% de lo que el gobierno central dejaría de recibir. Pero ya el Estado ha concesionado 500.000 hectáreas a cuatro petroleras 758.000 hectáreas del Yasuní, reserva de la biósfera y Territorio Huaorani, están amenazados por «descargas de efluentes al ambiente, entierro de desechos de perforación en el sitio, construcción de carreteras, un oleoducto parcialmente enterrado, un incinerador», para «aprovechar» «la inversión y el poco petróleo que contienen».

Yasuní, tiene mucho «endemismo» (tendencia de plantas y animales a sobrevivir en territorios reducidos e imposible encontrarlos en otro lugar). Las jirafas, únicamente habitan en el sur del Sahara, el árbol secuoya gigante, en la Sierra Nevada californiana. La iguana marina, en Galápagos.

El garzón, (la cigüeña) el guacamayo azul y amarillo, el tucán, el prehistórico hoatzín, el capibara, (roedor más grande del mundo), la guanta, la guatusa, nutrias gigantes o lobos de río, el manatí, delfines rosados de río, el tigrillo, el oso hormiguero gigante, la danta, el puma, decenas de «especies» de monos, miles de insectos, 52 «especies» de pájaros hormigueros, el halcón peregrino, el águila arpía, el armadillo gigante, que son endémicos, se extinguen.

El ITT ampara paisajes naturales con 2.274 «especies» de árboles y arbustos (superior a Estados Unidos y Canadá juntos). Intangible, para asegurar la sobrevivencia de los Tagaeri-Taromenane. Pero su territorio, desaparecerá. Petrobrás, desde 2002 por la construcción de un oleoducto, amenazas de cárcel a quienes se opusieron, expropiación de sus tierras, causó daños ambientales y muertes. Es tragedia social, cultural y de salud para los Huaorani.

Con más petróleo no se reduce la pobreza. La historia lo prueba. Décadas de inequidad y corrupción «por la sangre del diablo» (Galarza). «El dilema es: oxígeno versus prácticas voraces, codicia y depredación». Entonces, señor presidente Correa, proteger Yasuní de la destrucción petrolera, lo exige la patria.

 

Biocombustible o petróleo

Verdades Evidentes
Por Rómulo López Sabando
Publicado Originalmente en el Diario Expreso.

Publicado también en El Independant.

El encuentro del presidente Correa con el presidente Lula lo triangula con el presidente Bush. La visita de Lula a Camp David el 1 de este mes y la alianza Bush-Lula impactan en Ecuador. Y el encuentro de Correa en Venezuela con presidentes de Colombia, Chile, Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay, desde ayer 16 y hoy 17, en la primera cumbre sudamericana, es para discutir su soberanía energética y energías alternativas como el etanol por petróleo, gas, electricidad.

La posible producción en Ecuador del «biocombustible», rompe la dependencia fiscal del petróleo, estigmatizado por un escritor de extrema izquierda como «la sangre del diablo». Fuente imparable de corrupción e inflación en el Estado. Según la agencia china Xinhua, Nicaragua, Bolivia, Cuba y Venezuela rechazan al biocombustible como alternativa al petróleo… (¿?).

Los biocombustibles son libres en sulfuro y energía renovable con cero emisiones de dióxido de carbono. Así como las plantas usan el sol para crecer, la materia orgánica (biomasa) almacena energía solar como carbono. La biomasa (de masa biológica) participa del ciclo natural del carbono entre la tierra y el aire. Es energía limpia con beneficio medioambiental diferente a leña, carbón, petróleo.

Es energía renovable no contaminante, junto con la eólica. Su producción agrícola utilizará basura orgánica, desechos metabólicos, excrementos, estiércol ganadero, basura y otros orgánicos e inorgánicos. Proviene también de residuos agrícolas y forestales, como paja, ramas finas, astillas, aserrín y caña de azúcar. Es combustible de recursos biológicos. El biogás, bioalcohol, bioetanol, proporcionarán energías sustitutivas. Igual se obtiene de subproductos árboles, maíz, residuos de la elaboración de aceite, cáscaras de frutos secos, restos de carpintería, de podas, siegas, limpieza de montes y residuos de la industria alimentaria, caña de azúcar y soja.

El interés de Estados Unidos y Brasil para biocombustibles superará la crisis energética en países desarrollados y subdesarrollados. Brasil, autosuficiente en petróleo, con más del 60% de su energía hidroeléctrica, que posee programas avanzados en el uso de energía solar, eólica y nuclear, abre las puertas para que Ecuador utilice energía renovable biológica, que sustituirán a los fósiles.

Sus gigantescas tierras vírgenes nunca cultivadas, ampliarán su frontera agrícola, generando millones de empleos, regresando el hombre a la tierra, reduciendo la emigración y el calentamiento global. Como combustible o aditivo, el etanol y el biodiésel reducen la emisión de poluyentes (de polución), dando paso a una industria que producirá materiales, medicamentos, abonos y alimentos para animales, diferentes a la petroquímica. Una revolución energética está en curso. No opone biocombustibles a fósiles sino complementariedad. Consolidará Suramérica como la mayor y más diversificado potencial energético del mundo. Los más desarrollados son el bioetanol y el biodiésel, del maíz, sorgo, caña de azúcar o remolacha. Brasil es el principal productor de bioetanol (45% de la producción mundial), Estados Unidos el 44%, China el 6%, Unión Europea 3%, India el 1% y otros países el 1%.

El biodiésel, a partir de aceites vegetales, usados o sin usar. Suele usarse raps (canola o vainita, nabillo, mostacilla, nabo aceitero,) soja o jatrofa, (paja) cultivados para este fin. El primer productor de biodiésel es Alemania, que concentra el 63%. Le sigue Francia 17%, Estados Unidos 10%, Italia 7% y Austria 3%.

Grandes consumidores e importadores de petróleo y gas producen e importan combustibles alternativos para maquinarias y transportes público y privado. Se ha creado la Comisión Interamericana de Etanol, para impulsar su producción. Crea puestos de trabajo y ahorra divisas.