Ripley en la educación

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil y el Independent

Hace poco el presidente Correa declaró que la reforma educativa irá desde las escuelas a las universidades. No cabe duda que la crisis moral y el desorden social tienen que ver con cambios seudorrevolucionarios que se dieron en las últimas décadas.

La eliminación de materias fundamentales como Urbanidad, Moral y Cívica y Derecho Territorial (soporte del patrimonio de la patria) del pénsum de estudios (en escuelas, colegios y universidades) han devastado la moral pública y la ética ciudadana. Pese a que su enseñanza es obligatoria en la Ley que, precisamente, yo como diputado logré en 1991 que el Congreso Nacional aprobara, no se cumple.

La reforma educativa debe reiterar que, en primaria y secundaria, se vuelva al estudio de Historia y Geografía, reemplazadas por un vergonzoso y degradante popurrí denominado “ciencias sociales”, generador de ignorantes. Física, Química y Matemáticas deben regresar, tanto más que la tecnología de punta y el acceso electrónico, con navegación dinámica al ciber espacio, las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), la Internet, imponen su dominio puesto que la telecomunicación móvil, el GPS (localización por medio de 24 satélites que proveen longitud, latitud, altitud e información de tiempo y espacio) son las que ubican a la juventud en la “sociedad de la información”.

¿Es verdad que hay colegios y universidades que venden títulos?, preguntaba Jorge Vivanco. Claro que es verdad. Son centenas los estafados en educación superior. La venta de títulos profesionales, así como la oferta de estudios superiores en mercados tipo college americano, ilegales en el país, y que el Conesup no autoriza ni avala, son “big business”. Decenas de miles de dólares cobran por “la carrera”, para después pedir al Conesup se los “legalice”.

Ninguna fundación educativa, college, o academia puede ofertar estudios superiores. Peor emitir títulos profesionales o grados académicos. Los Arts. 74 de la Constitución Política, 11, 13, 13 literal l), 46, 103 y 104 y disposición general décimocuarta de la Ley de Educación Superior, en concordancia con los Arts. 31 y 47 de su reglamento general, previenen a la ciudadanía sobre ofertas de estudios superiores que no tienen la debida autorización del Conesup.

Pero la audacia sin límite de mercantilistas que presumen ser dueños de universidades, ajenas a sus delitos, usurpan sus nombres, designan a dedo seudoautoridades y rectores ficticios violando procedimientos de designación establecidos en la ley, ofertan estudios superiores, firman títulos profesionales, en inglés. Y lo más grave, sin tener cuarto nivel académico ni tercer nivel profesional ni ser bachilleres pues nunca terminaron la secundaria, es lo “corriente” en Ecuador.

El Art.104 de la Ley de Educación Superior, dice: “Los promotores o representantes de entidades o empresas que promocionen o pretendan ejecutar programas académicos de educación superior bajo la denominación de universidad, escuela politécnica o instituto superior técnico o tecnológico, sin sujetarse a los procedimientos de creación o aprobación establecidos en esta ley, serán sancionados civil y penalmente por infracción contra la fe pública y estafa, debiendo el Conesup disponer la inmediata clausura del establecimiento e iniciar “de oficio” las acciones legales ante los jueces correspondientes. Los actos y contratos que celebren no tendrán valor legal alguno”.

Pero pese a los delitos evidentes, se pretende que la víctima quede en manos del violador o pedir la derogatoria de la Ley de creación de la Universidad usurpada. Cosas de Ripley.

Recuerdos de Gallegos Lara

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

Este viernes 16 de noviembre se cumplen 60 años del fallecimiento de Joaquín Gallegos Lara. Nació en Guayaquil el 9 de abril de 1909, en la calle Bolívar, ahora Víctor Manuel Rendón. Sus padres fueron Joaquín
Gallegos del Campo y su madre mi tía abuela Emma Lara Calderón de Gallegos.  Inscrito como Joaquín José Enrique de las Mercedes Gallegos Lara, nunca conoció a su padre quien, lejos de él y de su madre, falleció en Machala, cuando tenía 19 meses de nacido.

La primera vez que vi a Joaquín me impactó su figura. Sentado en una hamaca, en la buhardilla (estudio) del tercer piso de la casa-consultorio del millonario tío doctor Julián Lara Calderón, en la
esquina de las calles Manabí y Eloy Alfaro, con sus frágiles, colgantes e inútiles piernas, se mecía al ritmo de su hablar suave y persuasivo, interrumpido por sus sonoras carcajadas. Pese a mi corta edad,
disfrutaba de su singular simpatía.

Nunca entró a una escuela. Entre su madre y su tío, quien lo crió y fue su mentor, forjaron su talento. Con él, que lo financiaba, aprendió inglés, italiano, francés, alemán y ruso. Pero, por sus ideas revolucionarias, le gustaba actuar como proletario y vestir como obrero. Era auténtico. Falso y perverso aquello de que era “amargado y de familia pobre”. Era alegre, romántico, sentimental y a veces melancólico. No tuvo hijos.

José de la Cuadra lo llamó “El suscitador”. Sólo tenía 13 años de edad cuando se produjo la matanza del 15 de noviembre. No obstante, sin ser testigo, hizo de su novela “Las cruces sobre el agua” (1946) dramática
denuncia política.

El tío Julián, su mecenas, fue el primer estudiante del Colegio Nacional “Vicente Rocafuerte” para quien se creó el Gran Premio de Honor, en 1901, en placa de bronce. Y, como principal accionista del Banco La Previsora, financiaba a su compadre Víctor Emilio Estrada S.

Su madre, Emma Lara Calderón, fue bisnieta de la dama cuencana Tomasa María Mercedes Malo de la Peña (1776-1792) y del coronel Francisco García-Calderón Díaz, (1768-1812), prócer que dirigió los ejércitos
patriotas, fusilado por Aymerich en Ibarra el 3 de diciembre. Nieta del primogénito Joaquín Calderón Malo (n.1790), hermano paterno de Abdón Calderón (n.1804) y de Baltasara Calderón Garaycoa de Rocafuerte
(n.1806).

Me fascinaba platicar con Joaquín. Y más, cuando declamaba versos y, paternalmente, me daba consejos. Fui testigo de sus reuniones cálidas con dos íntimos amigos: mi padre Pío López Lara (su primo hermano) y el licenciado Pedro Saad Niyaim, quien decía que Joaquín era su inspiración, maestro y conductor político. Curiosamente a la amistad que los unía, habían nacido en tres meses sucesivos. Joaquín el 9 de
abril, don Pedro el 19 de mayo y mi padre el 6 de junio.

Le gustaba oír los versos de José de Espronceda (1808-1842) y, de manera especial, “La Casada Infiel” de Federico García Lorca (1898-1936), y “Poema 20” de Pablo Neruda, (1904-1973) que mi padre recitaba.

Escuchándolos conocí a Rubén Darío, a José Joaquín de Olmedo y a Medardo Ángel Silva. Me tomaba como lección “El alfabeto para un niño” que debía yo recitarlo de memoria, igual como yo lo hacía con mi padre y mi abuelo Rómulo. Mi profesor José Joaquín Pino de Ycaza, al conocer que era su sobrino,
me mandaba deberes y lecciones sólo sobre Joaquín.

Años después, cuando visitaba al tío Julián, me encontré con Walter Calderón Lara, primo doble, quien bajaba las escaleras con una acuarela que Joaquín pintó a los 16 años de edad. Y como su intención era
vendérsela a Filián, se la compré. Es muy bella y la guardo entre mis tesoros personales. Es la única.

PETRÓLEO EN QUITO, GUAYAQUIL Y CUENCA

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

“El petróleo trae muerte”, dijo David Ahua, presidente de los Huaorani. Los “no contactados” se extinguirán. El Ministerio de Ambiente dio a Petrobrás (que los divide) licencia para explotar el bloque 31 en Yasuní. Rechazan el estudio de impacto y manejo ambiental del Ministro de Minas para los campos Nenke y Apaika.

Al ingresar Petrobrás sin autorización a Yasuní y transportar por el río material pesado, incurrió en falta grave que anula su licencia. Pero el Ministerio de Ambiente les impuso multas de 35 dólares. Y, sin autorización del Gobierno, vendió 40% de sus acciones a Teikoku Oil. Esto, caduca el contrato. Según la Canciller, la investigación por transferencia irregular de acciones depende del Procurador Xavier Garaycoa.

El permiso genera dudas, dijo Alberto Acosta. Pidió a Correa precisión, pues hace 5 meses sostuvo que hay que mantener bajo tierra el crudo de ITT.

Y hasta hoy no existen fideicomisos para recibir donaciones. Solo propuestas. Pero, en singular acto de soberanía, Correa impuso “la decisión de mejorar la participación estatal al 99% sobre los ingresos generados por los altos precios. Son US $ 840 millones, por año, que resuelven su “dilema de conciencia”. Con esos recursos, salvará Yasuní.

En Yasuní habitan los Huaorani conocidos como Aucas y comunidades quichuas. Todos viven de los recursos de la selva con vegetación verde, densa y con mucha flora epifítica (Especie vegetal que vive encima de otra). Existen musgos, helechos, orquídeas y bromelias y otras formas de vida vegetal. Variedad de hongos, lianas, trepadoras y líquenes. Más de 500 especies de aves vistosas, como los guacamayos, loros y tucanes.

Pero el daño que hacen los madereros, que negocian con los nativos, incluso en sociedad con los aborígenes en aislamiento voluntario, es también depredador.

Según Jeffrey Sachs, (autor de “El fin de la pobreza”), el petróleo es dinero y poder, pero sin desarrollo, para los Estados que lo tienen. Es la “maldición del petróleo”. En los años 50, Surcorea tenía ingresos per cápita de US $ 300 anuales y Venezuela petrolera US $ 7.000. Cuarenta años más tarde, Corea sin petróleos tiene, por habitante, US $ 30.000 de ingresos y los venezolanos US $ 7.000. La excepción es Noruega. Para evitar que los ingresos del petróleo dañen a su economía y protegerlo de futuros déficit por la tendencia de la población a envejecer, el Parlamento creó en 1990 el Fondo Gubernamental del Petróleo (Fondo de Pensiones), con el flujo neto de capital del petróleo y el rendimiento del capital que superó los 1.800 billones de coronas noruegas.

Sólo los “intereses” se usan para obra social o cubrir déficit del Gobierno. Noruega no sufre las distorsiones de las “economías petroleras”: enormes ingresos que anulan a sectores productivos; ni su gente es parásito del Estado rico.

Con ingreso per cápita de US $ 51.755, es, en Europa, el país con menor desempleo e inflación. Gigante en bienestar social. En Rusia, el ‘boom’ enriquece a la oligarquía. Según el PNUD, Nigeria, Chad y Angola (petroleros ricos) son bajos en desarrollo humano. Arabia Saudita, mayor petrolero mundial, comparado con Noruega es un paupérrimo tugurio.

Un interrogante válido, hasta ahora no respondido, es el que yo planteara hace algunas semanas. Si explotando petróleo se combate la pobreza, de encontrarse crudo en volúmenes como en el ITT, en el Malecón de Guayaquil, la Plaza de la Independencia de Quito o el parque Calderón de Cuenca, ¿se destruirían las tres ciudades para ello? Entonces, ¿Por qué ITT?

Traición a la patria

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

Patria, viene del latín "patris", familia o clan, pater, padre. Es la tierra natal. Nos vincula por cultura, valores y afectos.
Patria es tierra sagrada, es historia, es vida presente y aspiraciones de país y pueblo. Une el nacimiento con la sangre de nuestros ancestros e hijos.
Es lo más preciado y de mayor valor para el humano. La patria no se puede ver, tocar ni cambiar. Es incorpórea, imperceptible, inmaterial, invisible, espiritual, etérea, sutil, Por ello se expresa mediante sus "símbolos", que son sagrados. Los símbolos de la patria son la Bandera, el Escudo y el Himno. Les debemos respeto, veneración y sumisión. Irrespetarlos es el más grave delito.

Los símbolos de la patria sustentan a la nación, (donde nacimos), que nos ubica en el mundo. La nacionalidad nos identifica. Es como el nombre y apellidos.
El que carece de nacionalidad es un apátrida, es decir carente de patria. No tiene madre ni padre. Es un hijo de nadie. En el ámbito jurídico-político, la nación es el sujeto político en el que reside la soberanía que constituye al Estado. La cultura de la nación identifica la patria con sentido ético-político. La patria es el soporte del Estado, del país, del territorio y habitantes de ellos.

El patriotismo es el amor a los símbolos patrios. Simbolizan las glorias y heroísmos de nuestros antepasados.
Los símbolos patrios están por encima de la República y de la democracia. Son superiores. El Escudo, la Bandera y el Himno son imagen y representación de la patria. Los derechos y los intereses (personales y provincianos) de los ciudadanos, al igual que sus negocios, conveniencias políticas y afanes económicos se subordinan a la patria y a sus símbolos sagrados.

La bandera azul y blanco liberó a la patria. Parió a Ecuador. Le dio identidad. Rigió desde 1820 y fue enarbolada en 1830 para fundar la República del Ecuador. En 1860 García Moreno la cambió por la bandera amarillo, azul y rojo que Eloy Alfaro reiteró el 7 de noviembre de 1900, al sancionar el decreto legislativo del 31 de octubre.

El repudiable y execrable ultraje que, contra la bandera azul y blanco, madre de la patria, irrogaron energúmenos, falsos ecuatorianos, bestias, salvajes, frenéticos, endemoniados, poseídos, sicópatas, es un acto de alevosa traición a la patria. Es deslealtad, perfidia, infidelidad, ingratitud. Es cobardía, canallada, villanía.

Llevaron la bandera para insultarla y cometer el crimen. Se aseguraron que, agazapados en las turbas, en anonimato, no serían identificados y, cual jauría enfurecida, perpetraron el más terrible delito patrio. Pero, gracias a la prensa y a la TV, se conoció la saña, premeditación y en pandilla con que, deliberadamente, ultrajaron a la patria. Fue un asesinato atroz, con premeditación y alevosía, agravante de la responsabilidad penal. Infamia.

"Son of a bitch", se dice en inglés a estos energúmenos de tan baja calaña. Su ralea amerita no sólo la sanción del Código Penal sino un juicio de traición a la patria, castigado con cadena perpetua. Los que vejaron a la patria, no merecen mantener la nacionalidad. Es la mayor ofensa, ultraje, injuria, insulto, de que se tenga memoria.

Después de semejante agravio, ¿cabe seguir cantando?: "Patria, tierra sagrada de honor y de hidalguía, que fecundó la sangre y engrandeció el dolor. ¡Cómo me enorgullece poder llamarte mía, mía, como mi madre, con infinito amor! Por tus cruentos martirios y tus dolientes horas, por tus épicas luchas y tu aureola triunfal, por tus noches sombrías y tus bellas auroras, cúbrenos siempre ¡oh patria! con tu iris (bandera) inmortal".

Marco Dávalos

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

Hace 17 años, cuando llegué al Congreso Nacional como diputado por mi provincia Guayas, y recorría los pasillos del edificio, me saludó un joven amable con quien, tiempo atrás, en mi época de presidente de los industriales de Ecuador, no sólo me entrevistaba para la TV sino que departíamos sobre temas de política, de economía y, sobre todo, de alternativas de bienestar para el país.

Nacido en Riobamba y, no obstante su juventud, conocía el Ecuador, con particular precisión. Me llamó la atención su don de gentes, simpatía y, sobre todo, su singular talento político. Le pregunté si quería ser mi asistente en el Congreso. Por el brillo de sus ojos, antes de que me respondiera, ordené a mi secretaria dirija atento oficio al Presidente del Congreso, comunicándole que lo estaba nombrando mi asesor parlamentario.

Así inicié con este, en esa época joven aun, una amistad de aquellas que se mantienen en el tiempo por su lealtad, integridad, y sobre todo su honestidad.
Fue un colaborador eficiente, oportuno, sagaz y, sobre todo, hábil para manejar y mantener relaciones con los más diversos caracteres y tendencias políticas y partidistas.
Juntos vivimos las anécdotas "parlamentarias" del cenicerazo de Villamagua a Dahik, de la pateadura de Valle y Bucaram a Álvarez y Mahuad, así como el enfrentamiento de Nebot con los 8 socialistas que, congelados, con la sonrisa "de hiena" de Bonilla, no se atrevían a salir de sus curules, pues Nebot los castigaría por las injurias que minutos antes Granda había lanzado contra su padre.
Son historia en la vida política del Ecuador.

Al concluir mi labor como diputado, pese a que era un día "festivo", me ayudó a realizar las honras fúnebres al diputado Galo Vela, fallecido la noche anterior.
Tomé decisiones, ad referéndum del Presidente del Congreso, Fabián Alarcón, y cambié el escenario de la sesión inaugural del nuevo Congreso por la capilla ardiente que Galo se merecía.

Mi amigo querido Marco (Polo) Dávalos Merino fue un artífice para el éxito del Primer Seminario sobre modernización de la sociedad y el Estado. Me acompañó cuando el Congreso Nacional aprobó el proyecto de mi autoría de la "Semana de los Símbolos Patrios". (Que ya nadie se acuerda). La Ley de "Enseñanza obligatoria de Urbanidad Moral y Cívica", que en su momento produjo júbilo y hasta fui condecorado. (Que tampoco se cumple). Igual cuando después de tenso batallar con el diputado Patricio Romero, con la ayuda del presidente del Congreso, Fabián Alarcón logré llevar a sesionar en Machala al Parlamento, para lamentar 50 años del Protocolo de Río.
Siempre estuvo a mi lado con su talento, lealtad y sentido de oportunidad.

Años después, sin habérselo pedido y sólo porque se enteró que yo casi vivía en Quito, fue un formidable puntal de asistencia y contactos para que mi personal proyecto de crear una Universidad lograra que el Conuep apruebe el proyecto académico por mí elaborado.

Y su experiencia legislativa me fue sumamente útil para lograr mi propósito de crear la Universidad. Y puedo decir que con su ayuda pude hacerlo.
Es un profesional en ganadería y agricultura. Pero quiso ser abogado.
Tuve el privilegio de ser su asesor y acompañarlo no solo en su tesis sino en su exitoso logro de un diplomado superior.

Son tantas las anécdotas que recuerdo sobre este amigo querido, ejemplo inestimable de gran lealtad, que ahora que su vida está en las manos de Dios y la incertidumbre de la ciencia, ante un sorpresivo y terrible cáncer devastador, siento que los ojos se me humedecen de pena, nostalgia y cariño por temor de que el amigo se va. Y rezo por su recuperación.