Honduras (El Universo 31 Agosto 10)

Walter Spurrier ha resumido de una manera muy pragmatica la crisis de Honduras. Ojala mas voces como el, cuenten la historia como fue y la verdad pueda salir victoriosa.

Walter Spurrier Baquerizo

El 29 de mayo en Tegucigalpa, el Tribunal Supremo Electoral convocó a elecciones generales para el 29 de noviembre.

Honduras tiene un sistema bipartidista; poco separa ideológicamente a los partidos Liberal y Nacional, que se han alternado en el poder.

Esta vez no fue excepción. El Nacionalista Porfirio Lobo, opositor, triunfó con 1’213.634 votos, el 57% del total; el candidato liberal tuvo el 38%. Lobo se posesionó el miércoles 27 de enero.

Este sencillo recuento no se distingue por lo que narra, sino por lo que excluye. Esa sucesión fue posible porque los poderes Legislativo, Judicial y Fuerzas Armadas frustraron un intento del presidente liberal, Mel Zelaya, de interrumpir el proceso electoral y quedarse en el poder. Veamos.

En 2008 Honduras, gravemente afectada por el alza del precio del petróleo, se sumó al ALBA para recibir auxilio de Chávez. Sus nuevos amigos le calentaron la oreja. El presidente Correa lo visitó el 31 de mayo de 2009 y brindó sus servicios de asesoría experta de cómo quedarse con el poder.

Zelaya aprendió. Retuvo los fondos que debía entregar al Tribunal Electoral para organizar las elecciones, promovió que en junio 28 se consulte al pueblo sobre una reforma constitucional permitiendo la reelección, y mediante decreto de junio 27 dispuso que si el voto del 28 era positivo, le otorgaba la facultad de disolver el Congreso.

Nunca se gana una guerra con la estrategia triunfadora en la guerra anterior. En Tegucigalpa, Congreso, Corte Suprema, candidatos presidenciales, ya sabían lo que se venía: Si el Congreso frenaba la consulta, Zelaya con cualquier pretexto destituía a los legisladores que se le opusieran, mandaba a sus huestes con escolta policial a apalearlos a ellos y los jueces de la Suprema, convocaba a la consulta popular para una nueva Constitución, prorrogando su mandato.

La nueva campaña sería millonaria, con dólares de Chávez, agitadores políticos enviados por Daniel Ortega, la oposición impedida de hacer publicidad en los medios.

Por lo que las instituciones hondureñas golpearon primero. La Corte Suprema declaró inconstitucional el decreto presidencial, ordenó el arresto del presidente. Las Fuerzas Armadas cumplieron.

Zelaya, dormido profundamente en el palacio, soñaba con 300 años de zelayismo; despertó, aún en  piyamas, en San José de Costa Rica.

El Presidente del Congreso, liberal como Zelaya, se encargó del poder, hasta entregarlo a Lobo el miércoles.

Fue exagerado el rechazo internacional. El procedimiento empleado fue demasiado burdo para pensar que se aplicaría en Francia o Italia, pero justificado por las circunstancias. Zelaya violó la Constitución. Nunca hubo indicios que la dirigencia legislativa pensaba asignarse un prolongando interinato, como fue el caso del Ecuador en 1997-98. Lo cual contrasta con la actitud internacional ante los sucesivos golpes contra Bucaram, Mahuad y Gutiérrez, que no generaron protestas.

Hasta en Ecuador, los medios de prensa serios sintieron la necesidad de referirse al “gobierno de facto de Honduras”.

Cabe preguntarnos: ¿Cómo hubiera estado mejor servida la democracia hondureña; con el proceso adoptado de remover al presidente saliente y permitir las elecciones previstas, o dejando que Zelaya prosiga por la ruta de la consolidación indefinida de su poder personal?

Yo le creo a Nebot (El Universo 29 Enero 10)

Creo que este articulo no necesita de mis comentarios, se habla la verdad, duela a quien duela.

Por Pedro X.Valverde Rivera

Recuerdo con absoluta claridad lo que fue Guayaquil 18 años atrás.

El centro de la ciudad repleto de tallarines de cables de electricidad y telefonía, con las aceras rotas, las tapas de alcantarillado cuarteadas y las calles repletas de basura en las veredas y soportales.

Caminar por el corazón de la ciudad era toda una aventura: primero, porque había que buscar la manera de eludir a todo tipo de vendedores callejeros, apoderados de las calles; segundo, porque los “carteristas” hacían de las suyas a plena luz del día.

En donde hoy queda el Malecón 2000 (que tanto dolor causa en las esferas del poder central) había un malecón abandonado, sucio, repleto de vagabundos y rateros; quien quería conocerlo debía visitarlo a la luz del día, con la nariz tapada por los olores que emanaban dentro del mismo.

Si llovía, la ciudad entera se anegaba porque el sistema de alcantarillado y drenaje colapsaba debido a la basura que lo taponaba.

Recuerdo botes circulando por la avenida principal de la Alborada, los Ceibos e incluso Víctor Emilio Estrada; pequeños vehículos flotando en el agua, amarrados a los postes de luz para que no se los lleve la corriente; no digamos el infierno que vivían los barrios marginales.

Hasta que llegó el gran cambio, primero con León Febres-Cordero y luego con Jaime Nebot.

Muchos guayaquileños han preferido la comodidad de sus actividades empresariales que asumir el reto de tomar el control de la ciudad y rescatarla de la tormenta que vivió hasta llevarla a puerto seguro.

Así y con mucho esfuerzo, los guayaquileños hemos vivido por varios años la transformación de nuestra querida ciudad: estrenando nuevas vías, alcantarillado sanitario, autopistas, regeneración urbana, túneles, terminales, aeropuerto y parques.

Y las clases más necesitadas, además, recibiendo mucho de lo que el Gobierno central debió dar y no dio, gracias a la ineptitud y corrupción de los políticos de turno: salud, educación y alimentos.

A ello, debemos agregar la considerable y sostenida reducción de los índices de la delincuencia, gracias al esfuerzo por combatirla mediante el trabajo coordinado de las diferentes instituciones de la ciudad, lideradas por el Municipio.

Hasta que llegó la revolución ciudadana que encontró en esta ciudad un duro escollo en ese proyecto de controlar todas las voluntades de la patria.

Desde entonces, y paulatinamente, los cañones de la revolución se han dirigido a esta ciudad, a la que paradójicamente, su máximo líder dice amar por ser su tierra natal.

Primero fue el retiro de la Policía de la Corporación Ciudadana de Guayaquil y el desmembramiento de la provincia del Guayas; luego, el incumplimiento de las obligaciones contractuales por parte del Gobierno en el PAP y, finalmente, la disminución ilegal e inconstitucional de las rentas de la ciudad.

Y es que a pesar de hacer todos los bailes y celebraciones verdes en Guayaquil, de organizar contramarchas, de regalar bonos y de dormir en casas humildes de sectores marginales de la ciudad, Guayaquil ha liderado la debacle de la popularidad del Presidente en el Ecuador.

Nebot se ha ganado el respeto y aprecio de los guayaquileños; su obra está regada en toda la ciudad; su obra suprema: acostumbrar a los guayaquileños a no comer cuento. A rechazar las mentiras y reaccionar cuando se la quiere perjudicar.

Yo SÍ le creo a Nebot. Yo NO le creo a Correa. ¿Y usted, amigo lector?


LA NUEVA REFINERIA (El Universo 22 enero 10)

Solo puedo agregar que casi todo sobre este gobierno se hace en secreto, con pactos, con prevendas y con ordenes desde Caracas.  

Por Enrique Rosales Ortega

Los ecuatorianos ignorábamos que existía un informe técnico elaborado en octubre del 2007 por Inocar (Armada Nacional) dirigido a Petroecuador en el que indicaban que la zona estratégica para instalar la nueva refinería era Monteverde. Una vez instalados en la empresa estatal petrolera (noviembre del 2007), algunos navales sufrieron amnesia y olvidaron lo que fervientemente defendían días atrás y que cuestionaban duramente la sola posibilidad de hacerla en algún lugar de Manabí.

Mediante oficio Nº 608 PDVSA-EC-2007 del 25 de octubre del 2007, el señor Nelson Martínez, director ejecutivo de Pdvsa América, le recuerda al titular de Petroecuador sobre las reuniones previas entre autoridades de la estatal con varias empresas extranjeras para realizar los estudios, trabajos de visualización, ingeniería y construcción de la Refinería del Pacífico en Ecuador (ya tenía nombre).

Con el fin de ejecutar la obra en el menor tiempo posible por medio de una compañía experimentada y que ayude con el financiamiento, Martínez adjunta anexos de cuatro empresas analizadas por ellos: Axxens, Foster Wheeler, JGC y SK & KBC. Coincidentemente el consorcio SK & KBC logró la calificación más alta.

Finalmente, Pdvsa sugiere la contratación de esta firma porque: a) Tienen un consorcio de Alianza Estratégica independiente, que les permite estar presente en todas las fases del proyecto de manera integrada. KBC (inglesa) podría hacer los estudios de visualización y conceptualización y junto con SK (coreana) se podría ir avanzando en otros temas sin afectar el reglamento de licitaciones de Petroecuador; b) garantiza la ejecución por cuatro años; c) han desarrollado proyectos similares en Corea; y d) obtendrían financiamiento hasta el 70% con bancos de Corea.

El señor Asdrúbal Chávez, vicepresidente de Refinación de Pdvsa y primo del presidente Hugo Chávez, tuvo acceso a una copia.

En mayo del 2008 se comenzó a hablar de El Aromo y el 15 de julio del 2008 recién se firmó la constitución de la empresa mixta estatal Refinería del Pacífico.

La semana pasada, nos sorprende el gerente de la empresa, que no sabemos si es ecuatoriano, venezolano, si es experto petrolero, etcétera, y nos dice que todo está listo. Que Río Manta ha sido el sitio escogido, que han comprado miles de hectáreas a un industrial, que SK construirá la refinería, que están buscando el 70% de financiamiento externo, que la obra empezará en julio, que en Barbasquillo se construirá la terminal marítima, que instalarán planta desalinizadora, etcétera. Todo como si se tratara de un negocio particular. Entonces surgen interrogantes: Siendo SK una empresa privada, ¿no es obligatorio licitar la obra?  ¿Qué dice La Ley de Contratación Pública en su artículo 1, numeral 8? ¿Cuál es la injerencia del señor Nelson Martínez, de Pdvsa América en este caso? ¿Desde el 2007 ya se tenía “amarrado el negocio” con la coreana? ¿Cuál es la injerencia del primo de Chávez en este caso? ¿Por qué la prisa de Pdvsa en acelerar el trámite?  ¿Qué autoridad naval desconoció el informe de Inocar? ¿Dónde está el grado de profesionalismo al presentar un estudio y no defenderlo y por qué se quedaron callados? ¿Cuál de las socias es la más interesada en contratar a dedo a SK para hacer los estudios y contratación del complejo a precios exorbitantes?

¿Tres o trescientos años? (El Comercio 19 Enero 2010)

Árbol que nace torcido crece torcido.  Este gobierno desde su nacimiento nació en un mar de ilegalidad, nació de un golpe de estado interno, destruyo 2 poderes y varias instituciones, y nadie dijo nada.  hoy vivimos en un gobierno totalitaria que pasa leyes y dictamentes a derecha e izquierda con solo la orden del presidente, sin revision o cuestionamiento de los otros poderes que se han vuelto pajes del estado.

Por Antonio Rodríguez Vicéns  
Los árboles nos impiden ver el bosque. Tengo la impresión de que, en relación con la ‘revolución ciudadana’, a los ecuatorianos nos está sucediendo algo parecido. Nos preocupan determinados aspectos coyunturales y los criticamos aisladamente -la tendencia al autoritarismo, los insultos del dictador de Carondelet, la inseguridad y el desempleo, el crecimiento inconsulto del gasto público, la injerencia en la administración de justicia, la propaganda, el clientelismo, el afán de limitar la libertad de expresión, la corrupción-, pero soslayamos lo fundamental: que son también secuelas del proceso que, paso a paso, nos ha venido imponiendo para consolidar el proyecto político global, concentrador  y autoritario (a largo plazo) del correísmo.

Todo comenzó con la inconstitucional convocatoria a la consulta popular y la vana ilusión popular de que la aprobación de una nueva Constitución abriría las puertas al cambio. El golpe de Estado desde el poder, que desintegró al Congreso Nacional e impuso diputados de alquiler, no fue comprendido ni analizado en su auténtico significado. La Asamblea Constituyente tomó la posta y, prescindiendo del estatuto aprobado por el pueblo, estableció que sus decisiones (la voluntad de su mayoría) prevalecerían sobre la Constitución y las leyes. El texto constitucional de Montecristi -extenso, confuso y contradictorio- fue redactado para servir de instrumento dúctil y eficaz a ese proyecto político. 

La ‘revolución ciudadana’, para alcanzar sus objetivos, impulsó un proceso de desinstitucionalización nacional: la Asamblea aprobó varias normas, incorporadas al texto constitucional subrepticia y mañosamente, para establecer un ‘régimen de transición’, que, a pesar del tiempo transcurrido,  sigue vigente. Creó, con irresponsabilidad, el caos jurídico que le ha permitido manipular a las instituciones y, en última instancia, someterlas a sus designios. La Corte Nacional de Justicia y la Corte Constitucional son un ejemplo: integradas con innegable violación del nuevo ordenamiento jurídico, debilitadas y sumisas, son meras instituciones de ‘transición’. ¿Hasta cuándo?

La historia se repite. Los regímenes totalitarios -de derecha o de izquierda, el nazismo o el comunismo estalinista-, basados en la represión y el miedo, el odio y la arbitrariedad, siempre han proclamado su larga duración. La enfiestada ‘revolución ciudadana’, cuya tendencia al atropello, la descalificación y el autoritarismo es incuestionable, no  se queda atrás: “Tendremos una revolución para tres, diez, treinta, trescientos años”. En la práctica, y soslayando la exageración, no le importa el pueblo: convencida de la supuesta ceguera de los ecuatorianos, demagógica e ineficaz, hundida en sus propias contradicciones y en la corrupción, sólo nos demuestra su insaciable sed de poder.

SIN CONDICIONES….. (El Comercio 15 Enero 2010)

Por Milagros Aguirre

Guerra avisada no mata gente. El Plan B, el de explotar el crudo del ITT, estuvo siempre más adelantado que el Plan A, el de conservarlo, desde el mismísimo día de la presentación de la propuesta… Bastaba con dar un repaso a las reuniones del Directorio de Petroecuador y a los planes de  Petroamazonas. 

Era obvio: la culpa la iba a tener el Primer Mundo, el imperialismo, los colonialistas, los pelucones desarrollados… Nosotros, ¡qué va! ¡Si somos ejemplo de conservación mundial, si ni un solo tronco de cedro se escapa del Yasuní, si hemos hecho todo lo posible por proteger y dar vida digna y garantías de supervivencia a los pueblos que viven en el parque, sean “contactados” o “no contactados”.

El Presidente ha dicho lo de siempre. Ha puesto otro plazo (es la tercera o cuarta ocasión que hace lo mismo…) y difícilmente los contribuyentes que aún podía tener podrán creer que es seria la llamada “gran propuesta del país pequeño”. Ha pateado el tablero de sus propios ministros (algunos convencidos de que  cambiarían con ello el rumbo de la historia) que estaban prestos a firmar un primer documento. Ni quería ni quiso nunca dejar de explotar ese petróleo. Tenía que salirse de la propaganda que lo tenía amarrado en el ámbito internacional. No encontró mejor espacio que la cadena sabatina.

Los potenciales financiadores resultan ahora los culpables de que falle la estrategia del ala conservacionista del Gobierno ecuatoriano (a la que no ha sido adepto el Jefe de Estado). 

Ellos (lo ha dicho el Presidente) no tienen ningún derecho a pedir cuentas sobre la limosna (de tantísimos millones de dólares) que arrojarán sobre el sombrero de los mendicantes ecuatorianos. Las que sí imponen condiciones son las empresas encargadas de explotarlo todo… tampoco aceptan las condiciones ajenas ni soberanía alguna (para muestra la que opera el bloque 17, que no ha apagado aún un generador pese a los oficios del Ministerio del Ambiente ni ha hecho caso al código de conducta). 

Los que apostaban por la campaña Yasuní-ITT ocuparán las filas de los desilusionados. Yo prefiero, y lo he dicho en varios artículos, el principio de realidad. 

Ahora está marcada (al menos así parece) la cancha. El proyecto de explotación del ITT se está cumpliendo a cabalidad: mientras unos visitaban no sé cuántos países otros trabajaban en la ribera del Napo buscando por donde hacer pasar el tubo de Pañacocha a Edén para mezclar el crudo liviano con el pesado del ITT. 

Ya va siendo hora de trabajar sobre ese principio de realidad, a ver si somos capaces de defender la vida en esa selva profunda que está ya agujereada por la sísmica y en la que ya se ha abonado el terreno para la explotación. ¿O será que esa explotación va a ser hecha soberanamente a patadas y sin condiciones?
Columnista invitada