LA VENA POÉTICA DE SILVA

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

El poeta guayaquileño, Medardo Ángel Silva, (n. 8. de junio de 1898, m. 10 de junio de 1919) que nos deleita y emociona con sus versos, (por la perfección de sus rimas, cadencias románticas y angustias vivenciales,) sólo comparables con los de Bécquer y Rubén Darío, tuvo en su madre doña Mariana Rodas de Silva el ancestro y la vena poética que hacen de él la figura lírica del Ecuador. Del archivo poético de mi padre, don Pío López Lara, extraigo un recorte de diario, publicado el 3 de febrero de 1897, (hace 110 años) y que contiene un bello poema de doña Mariana quien, un año más tarde, sería la madre del poeta.

Compuso y dedicó para su amiga señorita María de Jesús López Corrales (mi tía abuela) y a sus hermanos, con motivo de la muerte de mi bisabuela doña Carlota Corrales Becerra de López Mazuera, madre de mi abuelo don Rómulo G. López, y que dice así: “A mi amiga María de Jesús López y sus hermanos en el aniversario de la muerte de su madre” “Qué les podré decir para consuelo. Que mitigue un tanto su dolor. Si para el Corazón despedazado. No basta la palabra ni el amor. Qué bálsamo se encuentra que la herida, Curar pueda de su alma destrozada. El llanto es tan solo lenitivo Que Dios en su clemencia nos depara. Sólo llorar sobre la tumba amada. Sólo elevar a Dios nuestra oración.

Puede calmar un poco los pesares. En que ahogado se siente el corazón. Pero el llanto se seca cual las flores. Que en su tumba llegamos a ofrendar. Cuando la fe con su poder divino. Viene presta nuestra alma a visitar. Ella nos dice que la muerte es gloria. De quien heroico su deber cumplió. El mundo bendice su memoria Y en el cielo el premio recibió”.

Una pieza literaria tan bella, autoría de doña Mariana Rodas de Silva, madre del poeta ilustre, no puede quedar guardada en mis archivos familiares. Por ello hago esta pública mención para que también la disfruten quienes gustan de la producción de Medardo Ángel Silva Rodas, voz romántica del Guayaquil de antaño quien, un año antes de su eterno viaje, escribió “Cumpleaños”, uno de sus más hermosos poemas: “Hoy cumpliré 20 años, amargura sin nombre de dejar de ser niño para empezar a ser hombre”. Fue el niño-poeta, filósofo, periodista que, colmado de hastío en su corta vida y enamorado de la muerte, escribió el día que cumplía 21 años “El alma en los labios”, bello poema de amor que, con nostalgia, anunciaba su dramática partida, dos días después.

Panes o Cañones

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

Horacio Dupuy, me envió este e-mail con una nota publicada en el diario "Norte", de Resistencia-Chaco, enviada por Belén Álvarez de Quitilipi-Chaco, Argentina, que transcribe: "La maestra nos dio como tarea hacer una redacción. Yo descubrí que la justicia social es la mejor ayuda para los pobres y permite a las personas vivir sin trabajar. No me resultó muy difícil porque es el caso de mi familia y otros vecinos. En casa estamos todos muy contentos. El único enojado es mi abuelo que protesta por- que cree que así no se levantará el país.

Él sale a cortar pasto en otros barrios, limpia jardines y arregla bicicletas. Dice que eso es ganarse la vida, pero mis padres se ríen y piensan que él está "fuera de onda". Antes vivíamos en su casa, que es grande pero algo vieja. Papá se ocupaba de mecánico y mi mamá vivía quejándose, porque además de trabajar para su patrona, tenía que lavar ropa y camisas engrasadas de papá.

Mi hermana cocinaba, mi hermano era cadete y yo hacía los mandados. Íbamos a la escuela porque mi abuelo le dijo a mi papá que, si no nos mandaba, teníamos que irnos de su casa. Ocurrió que una tarde llegaron unas señoras que parecían maestras, pero no eran. Mi papá no quiso atenderlas y hablaron con mi mamá. Le dejaron unos papeles.

Durante la cena mi mamá dijo que el tema era la Justicia Social y contó lo lindo que sería porque nos darían una vivienda nueva y gratis. Mi papá se rió y mi abuelo se quedó muy pensativo. Al final, papá fue a firmar los papeles. Y era cierto. Cuando inauguraron el barrio nos fueron a buscar en un colectivo. Conocimos al gobernador y otros altos funcionarios.

La casita es increíble: tiene baño, cocina, canillas con agua y focos por todas partes. También dijeron que no tendríamos que pagar impuestos ni agua ni luz. Que eso nos lo pagaban los ricos. Volvieron las mujeres con más papeles. Mi mamá se ocupó de sacar fotocopias de todos los documentos de la familia. Al tiempo las señoras le vinieron a mostrar la lista y le dijeron que tenía que ir a cobrar como jefa de hogar.

También llegaron unos muchachos y le mostraron otra lista para ir a retirar las mercaderías de los galpones. Con mi papá se fue a una reunión del barrio y consiguieron un comedor donde comemos todos los chicos. También traemos una ollita a nombre de mi abuelo. Pero él no sabe nada, que si no arma un lío bárbaro y no come. Ayer inauguraron una sala para tener remedios gratis.

Mi mamá está muy contenta, ya no tiene que ir a lavar la ropa y mi papá ya no le trae camisas engrasadas porque aceptó ser el "referente" del barrio y cobra un "plan". Le prometieron que si ganamos la intendencia lo pasarán a "contrato seguro". Tiene que repartir los papeles, hacer las listas y ayudar en los actos. Mi hermano mayor se hizo "piquetero" (activista de izquierda), le dan ropa y le pagan doble cuando hace turno de noche.

Cuando sea mayor de edad también le darán "un plan". Mi hermana y yo cobramos la beca escolar, aunque este año fuimos poco a la escuela. Faltamos por ir a los paros y a las manifestaciones. Mi abuelo no aceptó el beneficio de la justicia social y sigue viviendo solo, en la casa vieja. Mi papá dice que es porque está "fuera de onda" y es un viejo amargado. "Cuando sea algo mayor, yo voy a ser "piquetero".

Después me gustaría ser "referente del barrio" y ayudar a los pobres para que todos gocen de la "justicia social" y no tengan que andar trabajando por unas miserables monedas, como dice mi papá". Aunque mi abuelo me cuenta que "Mussolini, que hizo lo mismo, le pidió al pueblo que eligiera: ¿Panes o cañones?… El pueblo eligió cañones. Murió mucha gente. El hambre se instaló en la sociedad. Fue linchado por el mismo pueblo que una vez dijo amarlo".

DISPUESTOS A LA LUCHA…

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso el 24 de Julio del 2007.

La vida de Simón Bolívar (1783-1830), cuyo natalicio y respeto a su memoria se recuerdan hoy (y que no dependen de letreros, malecones, ni aeropuertos), está llena de ideas del filósofo Simón Rodríguez (1769-1854). Andrés Bello dijo que Rodríguez era hijo del cura Alejandro Carreño y hermano de Manuel Carreño Rodríguez, (1812-1874), autor del Manual de Urbanidad. Su hermano Cayetano rechazó su incredulidad religiosa y le dijo era la oveja negra familiar. Iracundo, replicó: "Desde este momento yo me llamo Simón Rodríguez" Y así fue para siempre.

Enseñó a Bolívar, niño rico, a dormir en tierra, cazar y recorrer la selva sin temor. Cruzaron a pie los Alpes y escalaron el Monte Sacro. Según Rodríguez, Bolívar dijo: (5/ agosto/ 1805) "Juro, delante de usted, juro por el Dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor y juro por la patria, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español". Bolívar es, en mi opinión, el iniciador del "realismo mágico". ¡Qué inimitable perfección y belleza! , al escribir (desde Loja/13/octubre/1822) "Mi delirio sobre el Chimborazo":

"De repente se me presenta el Tiempo bajo el semblante venerable de un viejo cargado con los despojos de las edades: ceñudo, inclinado, calvo, rizada la tez, una hoz en la mano… "Yo soy el padre de los siglos, soy el arcano de la fama y del secreto, mi madre fue la Eternidad; los límites de mi imperio los señala el Infinito. No hay sepulcro para mí, porque soy más poderoso que la Muerte. Miro lo pasado, miro lo futuro, y por mis manos pasa lo presente". Sólo Medardo Ángel Silva (guayaquileño 1898-1919) pudo, también con "mágico realismo", en "Bolívar y el Tiempo", así evocarlo:

"Era de pies humanos aquel suave ruido. El Chimborazo alzó la faz, semidormido; y vio un hombre parado enfrente del vacío. Y el monte sintió algo como un escalofrío… "Su mano era capaz de doblar al Destino: le circundaba un halo de prestigio divino". "Nunca, desde el Tabor, se vio mayor grandeza humillando de un monte la vetusta cabeza. Y aquellos dos gigantes se hallaron frente a frente. Los siglos, como en una fugitiva corriente, circundaban las sienes del viejo. Su corona eran los muertos días. En su mano temblona llevaba una hoz por cetro. Y la figura homérica era Simón Bolívar, Libertador de América".

Traicionado, Bolívar proclamó: "Habéis presenciado mis esfuerzos para plantear la libertad donde reinaba antes la tiranía… Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro (Diciembre/1830). Guayaquil, que mañana celebra su fundación es, desde siempre, libre e independiente y José Joaquín de Olmedo, Padre de la patria, su héroe epónimo. Pero la astucia e inconsecuencia política de Bolívar al anexarla a Colombia, fraccionada en centralismos seudorepublicanos, fuente inagotable de corrupción, frustró su libertad. Igual a lo dicho por Eugenio Espejo: "último día del despotismo y primero de lo mismo".

Guayaquil, crisol de la nación y sustento del Estado, rescata su libertad día a día. Es ejemplo y motor de progreso, éxito económico y bienestar social. Es obra pública, que construye Nebot. Es autonomía al andar. Inmigrantes del país, europeos, asiáticos, americanos echan aquí sus raíces y la enriquecen. Como antaño, aquí hay trabajo y libertad. Mi padre, don Pío López Lara, cantaba estrofas revolucionarias: "Guayaquil ciudad libre, de hermanos siempre fuertes, por ti siempre daremos, nuestra vida y amor. De Guayaquil invicto y de la costa toda, el alma entregaremos con nuestra fe y honor… Aquí estamos nosotros, la juventud porteña, dispuestos a la lucha por la federación…".

FILOSOFÍA SOCIAL

Por Rómulo López Sabando

Por Rómulo López Sabando, Publicado originalmente en Diario Expreso

El único animal que razona es el humano. Por este privilegio convierte sus "bestiales" instintos en valores y estos en "derechos". Al instinto sexual lo convierte en amor. Al instinto de sobrevivencia en derecho a la vida. Al instinto de "marcar territorio" (orinar, defecar o rascar la tierra), en derecho de propiedad. Al instinto gregario (andar en manada) en derecho social. Al instinto nómada en derecho a ser libre.

Pero, la libertad (individualidad) implica "responder" por los resultados de sus actos. Es decir, no hay libertad sin responsabilidad. Por conveniencia y reciprocidad social asume los "deberes". La esclavitud externa es inhumana. La interna es mental. El homosapiens no es sólo un "animal racional" (Aristóteles), sino un animal sensitivo, que ha desarrollado talentos. (Habilidades, aptitudes, competencias) "Decide" qué le conviene meter en su cuerpo. "Discierne" qué le conviene mentalizar.

El humano es un "microcosmos" con afectos, desafectos, temores, odios, amores, rencores, pasiones, bondad, maldad, dureza, dulzura, alegrías, penas, valentías, cobardías, traiciones, lealtades, deslealtades, envidias, vicios, pecados, virtudes, aprehensiones, angustias, caridad, egoísmos. Nada de esto "vive" el animal, que carece de voluntad, albedrío, sentimientos y emociones.

La persona entiende que disfrutar de "sus derechos" sólo es posible dentro de dos ejes vitales que, en la sociedad, debe respetar y proteger: a) La igualdad de la naturaleza versus la desigualdad de individualidades, que se robustece con la "igualdad de oportunidades" en la relación social y b) el respeto al derecho ajeno, que es la paz, como dijo Benito Juárez. La "igualdad de resultados" es una barbaridad (de barbarie) impropia de la civilizada vida social pues la satisfacción de necesidades y apetitos son distintos y diferentes en cada humano. Las necesidades son ilimitadas en su número pero limitadas en su capacidad, es un principio básico en economía. La búsqueda de medios para vivir, comer, dormir, etc., activan la vida social.

Las diferencias dan origen al "intercambio" que es "el trabajo". Este nos distingue y, en apariencia, nos iguala. Unos poseen lo que otros necesitan. Si alguien demanda algo, siempre habrá otro que trabaje para proveer e intercambiar. Es la oferta espontánea de bienes, servicios y empleo. Es la "Ley de oferta y demanda". Nadie la inventó. Es igual que la "Ley de gravedad". Fueron descubiertas.

La demanda genera "el mercado", que no es sólo un sitio físico. No cabe confundirlo con lugares donde concurren las gentes para comprar o vender. No es una entidad, persona, individualidad ni colectividad. No es tirano ni benefactor. Es el intercambio "voluntario" de intereses para satisfacer necesidades propias o de grupo. Igual que el lenguaje, es una abstracción. Lo contrario al trabajo es el ocio. La negación del ocio son los "negocios". El mercado es trabajo y negocios. Cada uno de los demandantes y oferentes busca ganar. Es la filosofía del ganar-ganar. Es suma positiva. El que compra, "valora" su dinero o bienes que tranza de menor mérito que lo que adquiere.

E igual, el que vende u oferta, valora el dinero que recibe con mayor aprecio a lo que da o entrega en el "negocio". Lo contrario es "la suerte", la lotería, en la que uno o pocos ganan y muchos pierden. Es suma cero. Nadie, ni siquiera los ascetas trabajan para otros sin recibir a cambio algo para su satisfacción material o espiritual. Sólo el humano compra y vende. Los animales no, pues su ley es la del más fuerte. La ley de la selva. (Darwin). La generosidad, la magnanimidad y la solidaridad, de las que carecen las bestias, son virtudes propias del humano. He aquí las maravillas de la civilización.

URBANIDAD, MORAL Y CÍVICA

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en Diario Expreso

Una de las condecoraciones que guardo, con afecto, es aquella que los educadores me otorgaron como respaldo a mi afán por elaborar y lograr que el Congreso acepte mi proyecto de Ley que impuso la enseñanza obligatoria de Urbanidad, Moral y Cívica, en escuelas, colegios y universidades. De mi paso por el Congreso Nacional, como diputado por Guayas (1990 a 1992), recuerdo episodios como el del cenicerazo, las pateaduras, la sonrisa de hiena, la toma del Parlamento por el Ministro de Gobierno y la Policía para expulsar al Presidente del Congreso y muchas otras que son historia.

La Ley que obliga la enseñanza de Urbanidad, Moral y Cívica fue enviada al entonces presidente de la República Rodrigo Borja para su promulgación en el Registro Oficial. Pero terminó su periodo y no ordenó su publicación y quedó en el limbo. Un año después pedí al entonces presidente Sixto Duran Ballén, ordene su promulgación y publicación en el Registro Oficial. Desde entonces, la Ley rige, oficialmente. Pero 15 años después, desde 1992 hasta la fecha (2007), no solo que se incumple sino que se desconoce su vigencia. Y, quizás, esta sea la causa de tantas desdichas que agobian a la patria.

Recuerdo que cuando era un niño, mi querido abuelo Rómulo nos hacía concursar a sus nietos para ver quién había memorizado el "Alfabeto para un Niño" de Olmedo. Los sábados y domingos visitábamos al abuelo para realizar prácticas de caligrafía (de Palmer) y demostrar que habíamos leído el "Manual de Urbanidad y buenas maneras" de Manuel Antonio Carreño (1812-1874), y el "Libro de los Oradores" de Timón. (Traducido por Sáenz Romero. Barcelona 1861), que, como especial deferencia, me lo regaló y aun conservo. Dice Timón: "No afectéis con una falsa modestia ni un desdén soberbio. No seáis humilde ni altivo, sino veraz". "Si el que os precedió fue grave, sed gracioso; si fue gracioso, vos sed grave. No siempre es grato escuchar el mismo tono. Exigir el deber y las obligaciones para merecer el derecho. Ser imparcial en los juicios para dignificar su cargo.

El combate a la anarquía, a la dictadura y a la imposición será el punto básico de su actuación. Criterio y buen juicio le merecerá el respeto y estimación del pueblo". Carreño definió a la Urbanidad como conjunto de reglas para comunicar dignidad, decoro y elegancia a nuestras acciones y palabras y para manifestar benevolencia, atención y respeto. Clasifica los deberes morales del hombre para con Dios, la sociedad, la patria, nuestros semejantes, y nosotros mismos. El aseo en la persona, en la habitación, en el vestido, y el aseo para con los demás. El modo de conducirnos dentro de la casa: al acostarnos, levantarnos.

Cómo conducirnos con nuestra familia, nuestros vecinos, etc. y fuera de la casa en la calle, en el templo, cuando estamos hospedados en casa ajena y en los viajes. Cómo comportarnos en la conversación, ante las visitas, en la mesa, y en el juego. Y los "Deberes que deben existir entre padres e hijos, entre sacerdotes y seculares, entre magistrados y particulares, entre médicos y enfermos, entre abogados y clientes, y entre diferentes sectores.

Moral (more) y Ética, (ethos), latinismos que significan costumbres. La sana moral, consiste en amarse bien, hacer a todos bien y en no hacer el mal, dijo Olmedo. La Cívica estudia la Familia, parentesco, matrimonio, etc., normas, derechos, deberes, propiedad, etc., y política (Estado, Organismos Constitucionales y sus diversas formas de organización íntimamente relacionada con la propiedad, la familia, el Derecho y el Estado. Del latín cives, ciudadano y ciudad, la cívica se basa en el respeto al prójimo, el entorno natural y objetos públicos. Buena educación, urbanidad y cortesía, cuánta falta nos hace.