Venta de títulos profesionales

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil

El viernes 29 de febrero de 2008, Jorge Vivanco, en su artículo “Si así
llueve que no escampe”, a propósito de las declaraciones del presidente
del Conesup, doctor Gustavo Vega, dijo que “la creación por compromiso
de las universidades particulares llegó a dar resultados alarmantes,
por cuanto en varias ocasiones se las toma como negocio, tanto que se
descubrieron prácticas tan repudiables como la venta de títulos al
punto de que muchos ciudadanos distinguidos, cuando recibían un
nombramiento que requerían un título superior, acudían a esas
universidades y los obtenían con gran facilidad a cambio de una buena
paga”.

Debo decirle a mi querido amigo
Jorge que esto no es exacto. No es cierto que en las universidades
particulares se dé “la venta de títulos profesionales”. Ninguna
Universidad particular del Ecuador ha incurrido jamás en semejantes
delitos. Tampoco las universidades públicas. Hasta la fecha funcionan
72 universidades, para atender una demanda de más o menos 300.000
alumnos del país que se supone rebasa los 12 millones de habitantes.

Lo realmente grave y que confunde, es que sujetos corruptos, ajenos a
la educación superior, con audacia sin límite, engañan con falsas e
ilegales ofertas de educación superior. Así como el “cuentero de
Muisne” sigue estafando a decenas de “interesados”, (fingiendo ser hijo
de un Embajador), estos n.n., mercantilistas, (veedores de aduanas
corruptas) siguen impunes haciendo de las suyas. Big business. Jet set.
Crónica social. Cuenteros o como quiera llamárseles, nada tienen que
ver con la Academia. Podría haber errores. Pero venta de títulos en
universidades públicas o privadas, lo dudo. No conozco ni se lo ha
determinado por las vías regulares.

Lo que ocurre es que los propietarios de una fundación privada, con el
membrete de “Estudios Superiores”, nunca autorizada para ofertar
educación superior, usando una etiqueta fantasma de un “Internacional
College”, y que no son parte ni jamás han pertenecido al “Sistema
nacional de Educación superior”, fueron sancionados precisamente por el
Conesup por realizar falsa oferta de educación superior y emisión
ilegal de más de 300 títulos profesionales, cuya inscripción se
prohibió hace tres años por el delito de estafa, según consta en las
Resoluciones del Conesup RCP. S0 1.No.032.A-05 y RCP. S0 1.No.032.A-05,
ambas del 26 de enero de 2005 basados en los Arts. 74 de la
Constitución Política, 11, 13, 46, 103 y 104 y Disposición General
Décimo Cuarta de la LOES y los Arts. 31 y 47 de su Reglamento General.

Cuando el Conesup dispuso que su rector titular, único promotor de la
Universidad, la traslade a otro lugar, n.n. usurpó el nombre y
dignidades, agregando el membrete de “Internacional” y nombró, como
empleados, a 4 falsos rectores, que no lograron que el Tribunal
Constitucional ni el Conesup les respalde.

Pese al tiempo transcurrido los perjudicados sufren la impunidad. Es la
mayor corrupción en oferta académica ilegítima y la más grande estafa y
emisión de títulos profesionales falsos realizada en Ecuador por los
dueños de esa Fundación, sancionados por el Conesup en enero de 2005.

Ese n.n. autor de la estafa, que no tiene título profesional, ni
académico de cuarto nivel, que no es bachiller ni ha concluido la
secundaria, expide (en inglés), firma y vende los “títulos
profesionales” falsos.

Ante el rechazo del rector titular, ahora pretende que la Universidad
que usurpó sea otra vez “intervenida”, para él “legalizarlos”, o se
derogue la Ley de creación y evadir la justicia. Estas son las
prácticas repudiables aludidas, con razón, por Jorge Vivanco.

El registrador de la propiedad

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil

En Guayaquil, hasta 1996, elaborar un certificado en el Registro de la Propiedad, exigía revisar 75 libros, en orden cronológico, desde 1869 con información desde 1826. Los archivos y Libros registrales de la propiedad, mercantiles, gravámenes, interdicciones y prohibiciones de enajenar, incluidos el Repertorio en el que se anotan y numeran diariamente las diligencias, las certificaciones y copias, se confeccionaban a mano y sujeta a equivocaciones, incertidumbre y buena fe de los empleados.

El desorden, la inseguridad y el caos rigieron la inscripción en la compra de inmuebles, derechos reales, hipotecas, servidumbres y resoluciones judiciales, administrativas, embargos, limitaciones o prohibiciones al dominio, posesión y usufructo de los mismos.

La Ley de Registro (1966), es una copia del Reglamento de Registro e Inscripciones (1869). El Registrador da fe pública sobre la legalidad, autenticidad, antecedentes e historia del dominio. Sus asientos y certificaciones, son definitivos. Dan “publicidad” sobre patrimonios privados y estatales. Facilita su transmisión y financiación con la certeza de cual y quien es el dueño responsable. Sólo lo que dice el Registro se considera veraz.

Como el sistema era inseguro y fuente oscura de “negocios”, Fernando Tamayo Rigaíl, en 1996 derivó toda la información de los Libros a un sistema informático y lo conectó con el catastro municipal de Guayaquil. Con la Espol elaboró el soporte técnico.

Fernando Tamayo creó la “Matrícula Inmobiliaria” o Folio Real Electrónico que identifica al predio. Consta la “información física” del Catastro municipal y “la historia jurídica” proveída por el Registro sobre 460.000 inmuebles que existen en Guayaquil. 340.000 tienen “Matrícula”, sin litigios por la tenencia de la tierra.

El Registrador ubica el predio digitando el número del “folio real”. La revisión, que antes demoraba un mes ahora es en 20 minutos. Pero como todavía hay 120.000 predios sin matrícula y por la demanda, cada certificado demora de 2 a 3 semanas.

Es un inventario de activos, único en el Ecuador. Consta en un libro Diario Automatizado de Registro con ubicación física del inmueble, historia, linderos, medidas y dimensiones, nombre del propietario, predios vecinos, gravámenes, medidas cautelares, prohibiciones y embargos.

Tamayo está creando un portal de Internet, con tecnología GPS (detección vía satélite) para entrar al Registro de Guayaquil y copiar, desde cualquier lugar del mundo, el inmueble deseado, sin intermediarios. Los negociados con terrenos desaparecerán.

Cincuenta Registros de la Propiedad de otros cantones ya se han incorporado, gratis, al sistema de Guayaquil y emiten sus certificados bajo el mismo patrón.

Sin perder sus autonomías, el Catastro es un departamento Técnico del Registro y este un Departamento Jurídico del Catastro. Transparenta la información inmobiliaria. El precio del certificado financia las remuneraciones. (Las mejores en lo público y en lo privado). Para sus 92 funcionarios y empleados no hay control de entrada o salida. Su mística es el servicio a la ciudad. Es organización horizontal. Las jefaturas formales no existen. Nace de la autoridad moral de los empleados más capacitados.

Son ingenieros en sistemas, abogados, ingenieros comerciales, economistas, auditores, licenciados que evacuan 150 certificados y 140 inscripciones diarios

La inversión en infraestructura protectora, hecha por Tamayo, es gigante y única en Ecuador. La información y documentos que se remite anualmente a la Corte Superior tienen respaldos en las bóvedas de un banco.

Entre la libertad y la muerte

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil

“La finalidad perseguida por las leyes no está en abolir o limitar la libertad, sino en preservarla y aumentarla. La libertad presupone el poder actuar sin someterse a limitaciones y violencias que provienen de otros. Tampoco consiste en que cada uno haga lo que le plazca. ¿Qué hombre sería libre si el capricho de cada semejante pudiera gobernarlo? La libertad consiste en disponer y ordenar al antojo de uno su persona, sus acciones, su patrimonio y cuanto le pertenece, dentro de los límites de las leyes bajo las que el individuo está, y, por lo tanto, no en permanecer sujeto a la voluntad arbitraria de otro, sino libre para seguir la propia”, dijo John Locke (1632-1704).
“La democracia extiende la esfera de la libertad individual, el socialismo la restringe.

La democracia le da todo el valor posible a cada hombre; el socialismo hace de cada hombre un simple agente, un número. La democracia y el socialismo nada tienen en común sino una palabra: igualdad. Pero mientras la democracia busca la igualdad en la libertad, el socialismo busca la igualdad en la restricción y la servidumbre”, dijo Alexis de Tocqueville (1805- 1859), jurista, político e historiador francés, en su obra “La democracia en América”, un clásico de la ciencia política, la sociología y la historia.
Advierte sobre los peligros potenciales “para la democracia” y “de la democracia”.

Está contra la tiranía de las mayorías, el despotismo popular, la violencia partidista y la subordinación de los más capaces a los prejuicios de los ignorantes. Predijo la ausencia de libertad intelectual y la degradación de la administración pública, la decadencia de la asistencia social, la educación y las bellas artes. Abogó por la caridad privada en vez de la ayuda del Estado para el cuidado de los pobres.

Tocqueville, fue bisnieto de Guillaume de Malesherbes; (1721-1794) abogado y político francés (director de la oficina de Censura) quien permitió la publicación de la Enciclopedia de Diderot, que sin su ayuda nunca habría ocurrido.

Logró la anulación de las “letras de cachet”, (matasellos, de cancelado, prisionero o muerto) sustento de arrestos arbitrarios. Pese a su avanzada edad fue detenido, declarado antirrevolucionario y guillotinado con su hija, yerno y nietos.

La eliminación de las “letras de cachet” sustentó la irretroactividad de las leyes penales. En la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (artículo 8) de agosto de 1789 se consagró la legalidad de los delitos y de las penas, (nullum crimen, nullun pena sine lege). Limitó el arbitrio en las sanciones y tipos de delitos. Promovió el primer Código Penal (octubre-1791) con ideas del Marqués de Becaria como la abolición de la pena de muerte para delitos comunes, pero no para delitos políticos.

En agosto de 1793 se dictó pena de muerte para quien distribuyera o imprimiera la Declaración de los Derechos o ejemplares de la Constitución.

En septiembre de 1793 la “Ley de Sospechosos”, impuso pena de muerte a los que, “por su conducta o por su correspondencia, escritos o discursos fuesen “enemigos de la libertad”, los que no demostrasen haber cumplido los “deberes de ciudadano”, a los que se hubiesen negado “certificaciones de virtud ciudadana”, los ex nobles y los maridos, mujeres, padres, madres, hijos o hijas, hermanos o hermanas de los emigrados, siempre que no hubiesen demostrado su adhesión a la revolución”.

Adolphe Thiers, (1797-1877), Presidente de la Tercera República (1871-1873) dijo: “No hay una clara exigencia de abolir los privilegios sino, más bien, de alcanzarlos. Se está contra el privilegio siempre y cuando no se lo posea”.

Guayaquil Avanza y nada la detiene

Resumen del discurso de Jaime Nebot durante la marcha del 24 de enero, en el cual 300.000 Ecuatorianos no pagados salieron a decirle al gobierno ya basta.

La version con música para aquellos que quieren ver los minutos antes de la marcha:

Inflación del gasto público

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil

Según el INEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), en enero de
2008 “la inflación del 1,14% es la más alta que Ecuador, (dolarizado),
ha tenido desde hace cinco años. Dijo que “la especulación, causada por
las decisiones del Gobierno central en diciembre de 2007, como el
aumento de 30 dólares a la remuneración mensual unificada de los
trabajadores presiona la demanda y costos de producción”.

El aumento del 150% de impuestos a los consumos especiales (ICE) para
los tabacos y 15% para ver televisión por cable, así como los precios
internacionales de las materias primas, son causas directas de la
carestía mientras que con la pro forma presupuestaria presentada por el
Gobierno se habla de una inflación del 3,24. El Banco Central la
calcula entre 2,92% y 3,76%.

Las lluvias, el alza salarial y la reforma tributaria impactaron en los
precios de enero aunque sus efectos reales se verán recién este mes. La
inflación anual alcanzó el 4,19%. En enero, la canasta básica familiar
compuesta por 75 artículos se ubicó en 478,82 dólares y la vital (los
mismos productos, pero en menor cantidad) en $334,74. El Índice de
Precios al productor llega a 9,51%, que en dos semanas subió al doble.

El monto del gasto público para el 2008 asciende a 10.330 millones de
dólares, dijo el ministro de Economía, y es superior al de 2007, que
fue de 9.767 millones. Hay un déficit de 855 millones, “manejable”,
según el Ministro pues estará por debajo del 2% del Producto Interno
Bruto (PIB) que crecerá en 4,2%, en 2008, a 47.851,3 millones de
dólares.

Reducirá del 23 al 20%, el servicio de la deuda pública, y aumentará en
9% el destinado a la atención social. La deuda externa pública
ecuatoriana alcanzará 11.377 millones de dólares en diciembre, mientras
que la deuda interna llegará a 2.907 millones, lo que supone pasivos de
14.282 millones.

Los gastos en bienestar social y en salud subirán 4%, mientras que el
presupuesto para la generación de empleo y fomento a la producción se
incrementaría en 136%, pues el Gobierno prevé destinar a ese campo
2.067 millones de dólares durante 2008.

El precio base del petróleo de exportación de Ecuador, con el que se
calcula el presupuesto, alcanzará un promedio de 35 dólares por barril
y la producción de crudo nacional llegará a 185,9 millones de barriles
en el año.

Según Juan Carlos Cachanosky, “En Argentina, por la fuerte inflación
cambiaron, igual que los romanos, varias veces de moneda. En 1970 se
creó el Peso (Ley 18.188) y le quitaron 2 ceros. En 1982, al “Peso
Argentino” le quitaron 4 ceros. En 1985 el Austral quitó otros 3 ceros
al Peso y en 1991 con el “Peso Convertible” le quitaron 4 ceros al
Austral. En total quitaron 13 ceros, o sea que la convertibilidad o
precio del dólar del año 2000 en Argentina de 1 dólar = un peso fue, en
realidad, de un dólar = 10.000.000.000.000 pesos.

Hasta que se creó el Banco Central el peso era muy estable. Pero con su
creación en 1935, de 10.000.000 Pesos Moneda Nacional, a comienzos del
siglo XXI eran 170.000.000.000.000.000.000.000. La hiperinflación
aumentó los precios más del 200%, en un mes. Políticos y grupos de
presión recién se dieron cuenta de lo importante que es para la
economía la existencia de una moneda estable”. “Igual ocurrió con la
hiperinflación de Alemania y Austria en la década de 1920. Tuvieron que
llegar a una alta tasa de devaluación de sus monedas para entender las
terribles consecuencias que provoca la inflación. Salieron de la
hiperinflación con un sistema de convertibilidad, para tener las
monedas más estables de Europa”.

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