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Roberto Gilbert

Una mancha negra o creciente lunar de bordes irregulares en mi rostro me indujo a un examen en Solca. El resultado, afortunadamente, no fue melanoma maligno. Pero me salió una grave afección en la vesícula.

Por otro asunto, pero con los exámenes en la mano, acudí a donde Roberto  Gilbert a requerir de él su autorización para reponer, por mi cuenta, el nombre de mi padre Pio López Lara en el Complejo Deportivo que lleva su nombre y  cuyas letras, por falta de mantenimiento, se habían caído del muro de la calle Cuenca.  Su inmediata reacción fue ordenar su reposición por cuenta de la Federación, pues según él era lo pertinente.

Al  observar los exámenes en mis manos, y ver resultados, me dijo. Esto es una emergencia. Mañana te opero. Y así fue. Excelente. Su acción quirúrgica y el post operatorio fueron estupendos. Los protocolos de cumplimiento en su Clínica Guayaquil están a nivel internacional.

Recapacité  y recordé,  entonces,  al amigo en su real dimensión. Sencillo, afable, dinámico, cordial. Versátil. Observé su proceder meticuloso y enérgico, exigente y firme para que el orden, limpieza y responsabilidad sean la tónica de sus colaboradores. La salud y la vida son sus prioridades. De su trabajo científico no cabe duda.

Y de su experiencia activa en los deportes, practicó básquet, futbol, tiro práctico, beisbol, esquí acuático, karting, gimnasia olímpica y fuerabordismo que han sido su pasión y relajante, son proclives a la eficiencia de su accionar científico como cirujano.

Este amigo, que fluidamente  habla castellano, inglés, francés, alemán  e italiano .realiza operaciones gratuitas y atención en una Fundación que lleva su nombre y de la que se benefician cientos de niños de familias pobres que además practican deportes e integran equipos. Aprenden a ser deportistas y ciudadanos de bien.

Ejerce  un dinámico voluntariado del deporte. Sus proyectos de gran impacto social van de la mano con el ejercicio de la dirigencia amateur en la Fedeguayas. Es su Presidente. Ha realizado  como directivo cursos vacacionales gratuitos para incentivar el deporte en la juventud. En su gestión miles de niños y jóvenes reciben sin costo uniformes completos.  Profesores especializados  monitorean los cursos para seleccionar los talentos juveniles que serán enrumbados en las variadas disciplinas deportivas.

La Federación Deportiva del Guayas, en su administración, ha realizado labores silenciosas pero profundas y de enorme repercusión social. Gilbert está fraguando al deporte del futuro.  Y en su gestión como dirigente deportivo  siembra y motiva los elementos básicos de la conducta.   Mente sana en cuerpo sano. Y, en la competencia, el juego limpio (fair play).  

 

El caso Cervecería Nacional y la justicia en Ecuador

Uno de los principales problemas-raíz en nuestro país -y en Latinoamérica en general- es que nuestra legislación es ampliamente atentatoria a los derechos fundamentales, que son: vida, libertad y propiedad.  (Una frase criolla ilustra muy bien esta situación: "Tiene razón, pero igual va preso…")  Además, por si no fuera suficiente, las cortes y sus funcionarios no gozan de prestigio -según lo han demostrado encuestas a nivel latinoamericano donde las cortes ecuatorianas salen muy mal paradas.  Como resultado, para muchos de nosotros es difícil de creer que en los fallos judiciales se observan la letra y espíritu de la ley, ni qué decir de que realmente se imponga justicia a través de ellos.

He escuchado a amigos abogados decir -muy sueltos de huesos- frases como 'en el Ecuador no hay justicia' o referirse al edificio de la Corte Superior como 'el palacio de la moneda'.  Y nadie se escandaliza por ello.

Esto nos lleva al polémico caso de Cervecería Nacional.  Frente a los supuestos abusos de la empresa hacia un grupo de personas que laboraron en ella, una jueza de la Niñez y Adolescencia emitió un fallo que inhabilitaba la operación total de la cervecería, causando graves perjuicios a los dueños, empleados, proveedores y distribuidores.  La jueza en mención no tendría jurisdicción para tratar un tema laboral, y la sanción era, por lo menos, desproporcionada.

Frente a esto, la cervecería apela el fallo ante la Corte Constitucional y esta lo deja sin efecto.  Pocas semanas después, un asambleísta de oposición presenta la copia notarizada de un cheque por medio millón de dólares que la empresa giró a favor del hermano del secretario de la CC, pocos días antes de que esta dicte su sentencia.  La versión de la cervecería es que fue por honorarios.

Sin poder "alegrarme", como mencionó un amable lector del foro por esta situación, tampoco puedo ser hipócrita y poner a la empresa que produce aquel vital líquido en el banquillo de los acusados -aún cuando pesa sobre ella una grave sospecha de corrupción.  En un país donde -en efecto- no hay justicia, donde los juzgados funcionan en un edificio que tiene por mote 'palacio de la moneda', es iluso pensar que, aún teniendo razón, una persona natural o jurídica vaya a recibir justicia a través de un fallo judicial sin 'aceitar' un poco la maquinaria.

A fin de cuentas, yo quisiera tener respuestas confiables para las siguientes preguntas: ¿La demanda de los ex-trabajadores se ajusta a lo que dice la ley?  ¿Está habilitada una jueza de la Niñez y Adolescencia dictar un fallo en un caso laboral?  ¿El fallo de esa jueza es procedente?  ¿O es en realidad Cervecería Nacional quien tiene la razón en el caso?  ¿Fue la sentencia de la Corte Constitucional genuinamente válida?

No lo sabemos.  Desde lejos, me da la impresión de que han habido violaciones a la ley por parte de todos los implicados.  Y de ser así, ¿fue por necesidad, porque de otra manera es imposible trabajar en el país o hacer que se respete la normativa vigente?

El problema, obviamente, es de fondo.  Y mientras los medios están distraídos con una supuesta coima (porque en realidad, solo los involucrados saben lo que realmente pasó), una de las preguntas en la consulta propuesta por el Ejecutivo crea la figura de "enriquecimiento ilícito privado" y nadie dice nada.

A continuación una reciente columna de Ricardo Noboa donde se puede ver que muchos compartimos al menos la sospecha de que las 'autoridades competentes' (no son ni lo uno ni lo otro) extorsionan a personas naturales y jurídicas -aún en el supuesto de que tuvieran razón- para emitir sentencias.  Tal es el nivel del cinismo que ahora han dado marcha atrás sobre un fallo supuestamente inapelable.

Cerveza amarga

 

Publicado el 15/Febrero/2011 | 00:04

 

Por: Ricardo Noboa
analisis@hoy.com.ec

El caso es de Ripley. Pero desnuda el descaro con el cual se actúa desde hace ya algún tiempo en el país

A modo de Forrest Gump, el abogado corrió y corrió evadiendo a la prensa. Si no tuviera nada que ocultar, debería haber aceptado la entrevista al salir de la Fiscalía y defendido a su cliente, cual era su deber. Más aún cuando ya había cobrado sus importantes honorarios. Y el mismo día, la Corte Constitucional dejó sin efecto la sentencia. Admitiendo de esta manera su dudoso accionar, la Corte se ha puesto en entredicho. Sencillamente porque tomaron el típico atajo político y no jurídico. Actuaron como aquellos Gobiernos que suben primero y luego bajan la gasolina o el gas. Siendo la máxima instancia legal del país, la que crea jurisprudencias que nadie puede cambiar, la que se convirtió en verdadero Sanedrín después de la Constituyente, resolvió, ante el escándalo publico, anular su sentencia. Actuó igual que el Forrest Gump criollo, corriéndole a la responsabilidad, evadiendo el deber del juez de explicar a la sociedad la motivación de sus providencias.

La Cervecería no es cualquier empresa. Es una empresa símbolo. Fabrica la marca comercial quizá mas importante del país, su producto es consumido por millones de ecuatorianos, sobre todo en la Costa, en donde una "biela" helada es básica con el cebiche después, paradójicamente, de hacer deporte. Su contribución al Fisco ha sido trascendental y sus abogados en los tribunales han sido juristas de la talla, por ejemplo, del doctor Ramón Vela Cobo. Y, de paso, la causa, en mi opinión, era justa, pues los ex trabajadores de una empresa tienen que acudir a la Justicia ordinaria para reclamar sus utilidades, en caso de tener derecho.

Pretender acortar distancias para obtener resoluciones rápidas a través de acciones de protección constituye un engaño a la comunidad, pues pretenden hacernos pensar que un eventual derecho económico -cual es percibir utilidades- constituye un derecho fundamental que no puede ser remediado por los jueces ordinarios, lo que es mentira. Tanto el Código del Trabajo como la antigua Corte Suprema de Justicia y las resoluciones administrativas remiten a los ex trabajadores de una empresa a los jueces del trabajo para que resuelvan tales conflictos. Resolver este particular y definir que aquella jueza de la Niñez que prohibió la comercialización de las marcas actuó mal, era elemental. Y además el caso contaba con el respaldo de la opinión publica, que observó absorta cómo una jueza especializada en divorcios y alimentos prohibió la comercialización de la Pilsener. Evidentemente, pagar y cobrar una coima, cualquiera que esta sea, está muy mal. Pero ¡qué corrupción más sinvergüenza esta que, al menos de lo que parece, ha facturado por dictar una resolución básica, dado que no se necesitaban mayores conocimientos para resolverla! Y qué ingenua la empresa al pensar que la contratación de un abogado graduado antes de ayer en una universidad a distancia, hermano del secretario de la Corte, a quien se le paga muchísimo dinero, no iba a generar un escándalo público.

El caso es de Ripley. Pero desnuda el descaro con el cual se actúa desde hace ya algún tiempo en el país. Esta Corte, que empezó como tribunal y se transformó sin derecho alguno en Corte Constitucional, tiene mucho que explicar. Y su autoridad moral para resolver graves problemas nacionales esta seriamente cuestionada.

http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/cerveza-amarga-458655.html

 

La Nueva Derecha

En este blog somos defensores de la derecha económica, del libre mercado, de los derechos individuales sobre los derechos del Estado, de la empresa privada, etc.  Pero luego miramos a los que representan a la derecha, a la empresa privada, al libre mercado, etc, que vemos: ex políticos, narcotraficantes, niños mimados, gente tonta que creen que por que heredaron o robaron sin dejar rastro les da derecho a atropellar a los demas, saltarse reglas, etc.

La derecha se ha dejado corromper, ha sido infiltrada por una tarea de inutiles que no tienen la fuerza para luchar, despues de todo para luchar hay que levantarse antes de las 10 de la mañana y sacrificarse un poco.

Creo que morire defensor de la derecha, del libre mercado y demas, pero muchos dias tengo que pensarlo muchas veces antes de defender a esta tarea de vagos y pillos que se han adueñado de la franquicia en Latinoamericana. Cada país que visito, veo a los representante de cámaras, foros, etc, con hermosos discursos y grandes presentación.   Luego me reúno con amigos, conocidos, socios y pregunto por estas maravillosas personas qe he visto en radio y televisión.  La verdad es casi siempre la misma: ex ministro, ex diputado, ex policía, heredo todo, hizo un negociado en el gobierno de……., etc, etc, etc.  Se acaba la ilusión.

Nota: se que hay muchos empresarios valiosos, gente trabajadora que ha salido adelante con mucho esfuerzo, se que hay políticos honestos, policías que arriesgan la vida por un sueldo misero, y merecen admiración y respeto, pero se han dejado desplazar.

Manuel Ayau, el luchador por la libertad, el héroe, el abuelo


Romulo y Muso  
Estoy profundamente entristecido al conocer del fallecimiento de
Muso ocurrido el 03 de agosto. Conocí a Muso, amigo de mi padre, 19 años atrás en 1991. Yo había oído historias interesantes sobre él gracias a mis padres que visitaron Guatemala en 1985. A través de los años mi padre se mantuvo en contacto con él y aunque yo era demasiado joven para entender por qué Ayau era tan importante, empecé a leer mucho más sobre las ideas sobre el libre mercado y la libertad, especialmente historias que estaban escritas para niños. Recuerdo en especial la lectura de un libro ilustrado escrito por Muso "Como mejorar El Nivel de vida".  El libro puede que esté en el olvido, pues fue publicado a inicios de los ochenta, pero tuvo un impacto profundo en mí formación ya que me llevó a empezar a leer más y más sobre cuestiones tales como por qué las personas son pobres y cómo la economía y los mercados libres juegan un papel en el bienestar de un individuo.  El libro fue uno de los primeros en sembrar en mi cabeza la semillas que dieron inicio a mi trayectoria profesional enfocada en la promoción de la libertad.

A medida que fui creciendo aprendí más sobre la Universidad Francisco Marroquín (UFM) que Muso fundó y que me inspiró a querer estudiar en la universidad del autor de ese libro de dibujos animados que me había hecho olvidar mis sueños de estudiar ingeniería, que era algo mucho más natural para mí. Lo que yo quería era aprender acerca de la economía, de la mano de Muso en ese hermoso campus del cual había leído a través de publicaciones y folletos que mi padre recibía, publicados por una de sus previas iniciativas intelectuales el Centro de Estudios Económicos y Sociales (CEES).

Mis deseos se hicieron realidad en enero de 1991 a pesar de la consternada preocupación de mis amigos que creían que iba a Guatemala para estudiar como ser un guerrillero comunista. Llegué hacia el final de la guerra civil que plagaba Guatemala desde mediados de los 70, y donde era muy común los delitos violentos y los secuestros. Mis amigos poco sabían que yo iba allí, porque estaba totalmente convencido de que la mejor lucha contra los enemigos de la libertad era a través de la educación en los principios de una sociedad libre. Algunos de mis amigos estaban preocupados de que iba por la búsqueda idealista de principios, y no porque fuera la mejor universidad disponible. Tengo que admitir que en su momento yo mismo no estaba seguro de que la universidad no fuera mas que un campo de adoctrinamiento.   Sin embargo estas preocupaciones se disiparon rápidamente una vez que puse pie en el campus. Su reputación como una institución de educación superior estelar era y es rivalizado por pocos.  

Cuando conocí a Muso me sorprendió gratamente la actitud amable y cariñosa que él y su familia tuvieron hacia mi, y pase muchos fines de semana en su casa de Amatitlán. Muso era ingeniero de profesión, y sabía tanto sobre economía a pesar de no haberla estudiado formalmente. Muso compartía conmigo (cosa que aprendí a lo largo de los años) una fascinación por los aparatos electrónicos y una especie de habilidad natural para aprender a usarlos rápidamente.  De todos sus gigantescos logros este pequeño dato puede parecer sin importancia, pero para mi revelaba una actitud de desafío de las expectativas comunes y que era capaz de hacer cosas que los demás creían imposible. Este rasgo era mas que evidente cuando fundó el más antiguo de los grupos de difusión de las ideas de América Latina el CEES, años mas tarde una universidad en medio de un país atacado salvaje e impunemente por una de las guerras civiles más devastadoras en las Américas, y por si fuera poco tener una vida llena de éxitos empresariales y académicos. Su última hazaña fue cuando aprendió a pilotar helicópteros casi a los 80 años de edad.  Increíble … excepto para aquellos que lo conocieron personalmente.  

Para aquellos de nosotros que tuvimos la suerte de conocer al hombre, Muso tenía una mente profunda y talentosa. Era joven, no sólo en espíritu, sino también físicamente. Todavía recuerdo la primera vez que lo conocí. Él nos llevó en un viaje alrededor del lago de Amatitlán, donde vivía su familia. En ese momento llevaba puesta una faja alrededor de la cintura debido a que sufría de dolores lumbares. Al regresar a su casa me dijo que tratara de amarrar el barco en el muelle. Nunca he sido muy atlético, y a pesar de mi juventud tuve miedo de caer en el agua. Al ver que no era capaz de hacerlo, me dijo, "déjame que te enseñe." Saltó desde el barco hasta el muelle como un adolescente, y procedió a tirar del barco y lo amarró en el muelle. Huelga decir que todavía me siento avergonzado por el hecho de que un sexag
enario fuese capaz de enseñarme una lección de fortaleza física. Con los años, hasta que la última vez que lo vi en un coloquio del Liberty Fund, celebrado en Guatemala en noviembre de 2008, parecía ser más o menos el mismo – no muy distinto de las fotos de hace 19 años. Siempre con esa sonrisa divertida como un niño a punto de cometer una travesura, muy inteligente a pesar de comenzar a sufrir los efectos de la quimioterapia para frenar el cáncer, y a pesar de a veces olvidar el hilo de la conversación su mente siempre se mantuvo alerta e ingeniosa.

A lo largo de mis cinco años en Guatemala fui a la casa de Muso muchos fines de semana y tanto él como Olga siempre se quejaban conmigo y con mi padre de que no los visitaba con frecuencia.  Era un hogar lejos del hogar, fue un ambiente cálido y acogedor para un joven fuera de su país natal.  Por ello estoy eternamente agradecido. Muchas veces me sentí un poco tímido, como si estuviera abusando de la generosidad de los Ayau. En presencia de Muso sufría de un cierto temor reverencial pero el siempre fue muy abierto y hablando con él sentía que tenía que estar extremadamente concentrado todo el tiempo porque estaba hablando con un gigante de las ideas.  

Con los años maduré y comenzé a sentirme más cómodo, pero lamentablemente yo no vivía más en Guatemala.  Anhelaba tener algo de tiempo y sentarme con él y hablar cada vez que me enteraba de que Muso estaba asistiendo a uno de los eventos de Atlas o a los que yo asistía. Mejor aún si Muso estaba en compañía de su esposa Olga, cuando los veía siempre me sentí como si estuviera visitando a mis abuelos, me inundaba una cierta alegría como si estuviera viendo a mi familia después de mucho tiempo. A veces me sentí un poco celoso de mis hermanos que al igual que yo fueron acogidos como visitantes regulares en el hogar Ayau, pero con mayor frecuencia soltura que la que yo tuve. Peor aún a veces tenía celos de los demás, porque cuando lo veía en algún evento ya no podía hablar en ese ambiente familiar que tenía en un principio. Muso se había convertido en una especie de estrella de rock y mucha gente demandaba su atención cuando lo veía. La leyenda estaba alcanzando el pináculo de su vida y todo el mundo quería un pedazo de él. A pesar de todo cuando el me veía, se acercaba a mi si no lo había hecho y me preguntaba como estaba todo y me preguntan cómo estaban las cosas, sobre mi familia y lo importante que era para mí para bajar de peso (yo estaba mucho más delgado cuando lo conocí en Guatemala!) Le doy las gracias porque nunca fue crítico al hacer eso, pero lo hacía por una genuina preocupación hacia mi salud.

Reflexiono sobre esto y escribo estos recuerdos al azar, porque al enterarme de su muerte no podía poner en primera instancia unas palabras lo que sentía hacia el héroe de mi infancia, el héroe que me puso en el camino de la promoción de la libertad con un libro de dibujos animados, el amigo que abrió las puertas de su casa y de su familia a mí y a mi familia y que siempre se preocupó por mi futuro como un abuelo. Le doy las las gracias por el hecho de que estudié en la Universidad Francisco Marroquín, una universidad donde no solo fui a aprender sobre la libertad, sino que también es una institución que busca la excelencia educativa y que se centra en la búsqueda de la verdad y la independencia intelectual.

Le debo a él, el hecho de que hago lo que hago en Atlas donde estoy comprometido con la causa de la libertad. Hay mucha gente que estoy seguro será capaz de poner en mejores  palabras su larga vida de logros, pero en vez de eso he querido rendir homenaje al hombre, al héroe, al abuelo que era para mí. Sé que no estoy solo, Muso Ayau y su familia eran muy generosos con toda la gente que pasaba por sus vidas y muchos tendrán recuerdos similares. Muso podrá haber desaparecido, pero el espíritu y legado para aquellos de nosotros que intentamos ser parte de la enseñanza y promoción de la libertad seguro estará con nosotros para siempre.

LA PEOR EMPRESA: TACA

Viendo algunos comentarios, me doy cuenta que mucha gente odia el capitalismo luego de ser victimas de la falta de libertad de mercado que vivimos(al ser estafados por empresas privadas).  En Latinoamerica hay incontables ejemplos de empresas privadas que se comportan como ministerios: lentos, corruptos, malos productos y mal servicio. Esto producto de privilegios politicos, favores, leyes protectoras, etc.  Acabo de ser victima de esto una vez mas.  Hace años deje de volar en TACA, luego de que me dejaron botado en Costa Rica, luego de esperar 4 horas en el avion pues no querian pagar hoteles hasta que la gente del avion casi quema el avion.  Hace poco con una promocion, cai en la trampa de volar en TACA otra vez.  Luego de la gran campaña de cambio de imagen, cambio de aviones, etc, pense que algo habia cambiado.  El viaje de ida a Ecuador sin novedad, el de regreso, lo mismo que antes: una serie de pesimas decisiones de parte de la empresa, poniendo en peligro la vida de los pasajeros para ahorrar dinero (recordemos que por falla del piloto, para no pagar hoteles en otra ciudad, el avion de TACA se estrello en Tegucigalpa hace unos meses, al no hacer caso a la torre e intentar el aterrizaje en pesimas condiciones).  Luego de 2 horas nos informaron que no podiamos aterrizar en nuestro destino nos llevaron de San Jose a Managua, donde tuvimos que esperar otras 2 horas, donde luego regresamos a San Jose, donde luego de 3 horas en el aereopuerto sin atencion el personal de TACA al no podernos convencer de que durmamos en el Aereopuerto nos dieron los pases para un hotel.  Siempre, con la caradura que caracteriza a los empleados de TACA que tratan al cliente como si fuese un perro de la calle, esto incluye a jefes de aereopuerto (especialmente el de SAn PEdro Sula, que merece que alguien lo saque a patadas), personal del counter, SERVICIO AL CLIENTE (que nunca contesta emails o llamadas), y asi podemos seguir y seguir.

Hace poco estuve en San Salvador y en todos los periodicos TACA anunciaba la innaguracion de su nuevo edificio matriz, (unos 20 millones de dolares).  En mi mente solo pude recordar todos los malos tratos, sobre precios, abusos y robos de equipaje que habia sufrido a manos de TACA.  Claro no hay dinero para el cliente, pero si para hacer un monumento al derroche.

Creo que debemos abrir una seccion para postular a las peores empresas nacionales y extranjeras y hacer una votacion.  Como candidatos iniciales:

1- TACA:  por tratarnos tan mal en los vuelos y arriesgar nuestra vida por unos cuantos pesos

2- PETROECUADOR: por las pesimas gasolinas, por los sindicatos que se roban nuestro dinero

3- PORTA: por ser estafados mas de una vez con cobros dobles, mala comunicacion, etc

4- EMELMANABI/EMELGUR: por le pesimo servicio y calidad de la electricidad, por que permiten que todos roben luz y la cobra a los pocos que estamos legales.

Como soy un capitalista nato, no pido al estado ni a Rafico (que esta muy ocupado en la nueva capaña que interceda por mi); solo espero que el publico aumente esta lista para darnos cuenta de que empresas deben salir del mercado y  castigarlas al no usar el servicio que brindan y a quejarnos cada vez que nos traten mal, a lo mejor algo logramos, despues de todo los politicos le daran la razon siempre a la compadre ($$$$) que a uno.

La ética del lucro

Diario Expreso

El 18 de septiembre, Alfredo Escobar San Lucas, Director Comercial de
Porta, dirigió una carta al Director de este diario quejándose que, en
mi artículo del 16/Septiembre/2008, yo critico a Porta, según él, “de
manera injusta”, por mi rechazo al millonario sistema de ingresos usado
para lucrar con la venta de tarjetas prepago que, también según él,
origina estafas a los usuarios por inescrupulosos ofreciendo falsos
premios ligados a falsos concursos.

Dice que el usuario debe “llamar al *611, escuchar la grabación y estar
alerta ante cualquier intento de estafa. Y que, a pesar de sus
esfuerzos para evitarlo, están fuera de su alcance las acciones de
individuos con malas intenciones. Por ello, no responden por las
estafas inferidas a sus clientes.

Pero esos multimillonarios ingresos, de corrupto origen, (dinero
sucio), generados por estafadores, que les aumentan sus ventas en
tarjetas prepago, con dinero de usuarios estafados, son aprovechados en
Porta, sin indemnizar a los perjudicados.

Cuando abordaba yo un avión a Washington, Escobar que viajaba a México
a la sede de Porta se me acercó y, cortésmente, me reclamó. Lo escuché
atentamente y le sugerí leyera por Internet el martes 23 mi artículo
sobre “Responsabilidad empresarial”.

Nadie en el mundo civilizado, excepto Ecuador, es estafado, sin derecho
a reclamo, con aquello de “llame a un (*), comenté. No es nuestra
culpa, nada podemos hacer”. ¿Y los ingresos indebidos de Porta logrados
con “ayuda” de estafadores, ¿qué ?, pregunté.
                    La responsabilidad empresarial nunca termina, le dije. La ética es parte de la libertad empresarial.

Sin ética, los negocios (negación del ocio) y el lucro (logro) se
tornan indebidos y hasta corruptos. Es dinero sucio que resulta de una
estafa. Igual al lucro del narcotráfico, secuestro o sicariato.

Porta evade su “responsabilidad compartida” para con sus usuarios.
Arguye que hace “esfuerzos” y “advertencias”. “No entregues a nadie tu
código secreto”. Genial.
La conducta moral del empresario implica el deber de resarcir al
usuario, que le beneficia con el consumo. La libertad de negocios se
sustenta en el riesgo empresarial de ganar o perder.

Límite ético al lucro es no engañar ni usar la fuerza. El dilema está
entre la codicia y el talento moral de servir bien al cliente quien, en
el márquetin eficiente, “siempre tiene la razón”.

La libertad y acción empresarial son éticas sólo si el empresario
responde por los resultados de su negocio.

Los “intereses creados” (poderes fácticos), de los privilegiados por el
Estado con monopolios (grandes empresarios, dirigentes sindicales,
burócratas corruptos y políticos), impiden el acceso de nuevos
competidores.

Como mercadólogos y publicistas engañan al usuario, la competencia no
solo de tres (oligopolio), sino de muchos, es necesaria.

                    Y el Gobierno y sus entes de “control” (¿?), ciegos, sordos y mudos.

Responsabilidad empresarial

Diario Expreso

No hay libertad sin responsabilidad. Este es un valor auténtico y un principio medular en la sociedad civil y en el Estado de derecho. Es más, la “economía de mercado”, denostada por unos, pero utilizada y aprovechada por todos, incluso por sus adversarios y, de manera particular, por empresarios mercantilistas (“empresaurios, afines a los monopolios u oligopolios, que evaden las leyes de la competencia), no puede existir sin transparencia plena de este valor.

La libertad y acción empresarial sólo son auténticas y posibles si el empresario es responsable. Es decir, si responde por los resultados de su negocio y asume, a plenitud, su “costo de oportunidad”. La libertad en los negocios siempre significa responsabilidad y riesgo.

Que un empresario pretenda sólo ganar, sólo vender, sólo lucrar y hacer caso omiso del reclamo o inconformidad del consumidor, atenta contra la buena fe, credibilidad y confianza, fundamentales en la vida social. “El cliente siempre tiene la razón”, es un axioma en los negocios.

Los monopolios (uno solo) u oligopolios (varios) son privilegios que generan carestía y escasez. Imponen sus precios, estimulan y habilitan fraudes y desarrollan prácticas de competencia desleal. Los negocios no son sólo para lograr beneficios. Toda empresa, individual o colectiva, nacional o multinacional debe responder por los resultados y asumir los riesgos y perjuicios que ello implica.

Decir que “están fuera de su alcance las acciones de individuos con malas intenciones y que Porta por ello no responde por las pérdidas sufridas por sus clientes en caso de ser víctimas de una estafa” revela que carecen de la tecnología de punta que brinda amplia cobertura contra quienes usan sus productos para causar perjuicios al usuario. De ninguna manera una empresa que, incluso, vende gigantescos volúmenes de tarjetas de prepago telefónico, puede evadir su responsabilidad para con los consumidores alegando que realiza “esfuerzos” y “advertencias” con la leyenda “No entregues a nadie tu código secreto”.

Es pueril decir: “Le recordamos que no debe entregar los códigos secretos de su tarjeta prepago amigo, ya que Porta no realiza ninguna promoción en la que solicite a los clientes entregar dichos códigos. “No entregues a nadie” el código secreto de tu Recarga o Tarjeta Prepago Amigo”.

Vale una observación, entre paréntesis. En lógica elemental: dos negaciones implican una afirmación. Al decir “no entregues a nadie” tu código secreto, están diciendo, en lógica pura, lo contrario. Pero esto, es falta de cultura.

El pretender que los usuarios llamen a un asterisco (*) de ninguna manera los releva de su “responsabilidad compartida”. Bajo aquella óptica, si son cientos de miles los estafados, son también cientos de miles los ingresos logrados por la operadora, con la ayuda evidente (¿corrupción?) de los estafadores que les aumentan sus ventas en tarjetas prepago con el dinero de los usuarios perjudicados y que va directo a la caja del emisor.

La máxima de todo negocio es “costo/beneficio”. Y, en el cálculo de las probabilidades derivado de la acción humana, el argumento de “yo no fui”, es negligencia, torpeza, mala fe o estafa. En todos los países de América, Europa y Asia si el cliente está inconforme con el equipo de sonido, TV, electrodoméstico, lo devuelve y le reembolsan el precio pagado. No es ético que el directo beneficiario del dinero del cliente arguya que el dinero gastado en la carne envenenada deba perderlo y no pueda reclamar, ni por el muerto, al supermercado.

Es indigno, innoble, despreciable perjudicar al usuario. Esto no es libertad ni responsabilidad empresarial. Es libertinaje. Así la sociedad nada recibe y, lo poco que dan, es escaso, malo y oneroso.