¿Incentivamos la creatividad?

La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”. Albert Einstein

Surfeando en la blogosfera me encuentro con el opinador compulsivo y un vídeo que vale la pena echarle un vistazo.

¿Matan las escuelas la creatividad?

“Todos los sistemas creados alrededor del mundo datan de una realidad de antes del siglo XIX, no existían sistemas públicos de educación…” (min. 11:20). En el caso ecuatoriano a principios del siglo XX, luego de separada la educación entre la Iglesia y el Estado, quedó en manos de este último pasando la enseñanza por un proceso de politización (La politización del movimiento estudiantil, pág. 282-295, El Poder Político en el Ecuador, 15ta. edición, Osvaldo Hurtado, 2003). Todo esto me hizo recordar el artículo de Manuel F. Ayau: ¿Quién educa a los niños? ¿Los padres o el Estado?, pues si ni los gringos o franceses se salvan, que será de nosotros, con un sistema educativo público politizado y en manos de colectivistas. ¿Adoctrinamiento o educación? “Nunca he permitido que la escuela entorpeciese mi educación”, Mark Twain. Para la reflexión…

El orgullo de ser honesto

Diario Expreso

Viviana María, de Argentina, me envió estos pensamientos. “Cuando niña, los
ladrones parecían ladrones. Ahora son con traje y corbata, asesinos con cara de
ángel, pedófilos de cabellos blancos.

Nuestra única preocupación sobre
la seguridad era que de los cines nos expulsaran por los golpes que dábamos con
los pies en el suelo porque al inicio ponían cierta música.

Madres,
padres, profesores, abuelos, tíos, vecinos, eran autoridades dignas de respeto y
estima. Cuanto más próximos o más viejos, más afecto. Inimaginable responder
maleducadamente a policías, maestros, ancianos o autoridades.

Confiábamos
en los adultos porque todos eran padres y madres de los chicos y chicas de la
cuadra, del barrio, de la ciudad. Teníamos miedo a lo oscuro, a los sapos, a
filmes de terror.

Siento una tristeza infinita por lo que perdimos. Por
todo lo que mis nietos temerán. Por el miedo en la mirada de niños, jóvenes,
viejos y adultos.

Matar a los padres, a los abuelos, violar niños,
secuestrar, robar, engañar, hacer trampa. No importa cuán grave sea. Termina en
banales noticias policiales, olvidadas después del intervalo comercial. Agentes
de tránsito multan a infractores. Son explotadores de la industria de las
multas.

Regalías en presidios. Derechos humanos para criminales. Deberes
ilimitados para los honestos. No tomar ventaja es ser pendejo. Pagar
puntualmente las deudas es de idiotas, pero no lo es la amnistía para
estafadores.

¿Qué nos pasó? Profesores maltratados en las aulas,
comerciantes amenazados por traficantes, rejas en nuestras ventanas y puertas.
¿Qué valores son esos? Autos que se valoran más que abrazos, e hijos que, por
pasar el año, los quieren como regalo. Celulares en las mochilas de los recién
salidos de los pañales. ¿Hijo, qué quieres por un abrazo? Más vale un Armani que
un diploma. Más una pantalla gigante que una conversación. Más un maquillaje que
un helado. Quieren tener más que ser. ¿Qué hogares son esos?

Jóvenes
ausentes, padres ausentes. Droga presente. ¿Qué es esto? ¿Cuándo fue que olvidé
el nombre de mi vecino? ¿Cuando fue que me cerré?
Quiero de vuelta mi
dignidad y mi paz. ¡Quiero libertad con seguridad! ¡Sacar las rejas de mi
ventana, para tocar las flores! Quiero sentarme en las noches en el patio, con
la puerta abierta. Quiero de vuelta la ley y el orden. Quiero la vergüenza y la
solidaridad. Quiero la honestidad como orgullo.

La rectitud de carácter,
la cara limpia y la mirada a los ojos. Quiero la esperanza, la alegría. Quiero
el retorno de la verdadera vida, simple como una gota de lluvia, limpia como un
cielo de abril, leve como la brisa de la mañana. Adoro mi mundo simple y común.
Volver a disentir de lo absurdo.

Tener el amor, la solidaridad y la
fraternidad. Indignación ante la falta de ética o de respeto. Quiero un mundo
mejor, más justo, más humano, donde las personas respeten a las personas.
¿Utopía? ¡No!

Carta de Fidel Castro a Hugo Chávez

Para empezar, el día de ayer el editorial de El Universo hace otra gravísima denuncia: en el programa de alfabetización oficial se emplean como manipulación ideológica el racismo y el resentimiento social, sembrando la semilla de la lucha de clases, denuncia que al parecer, coincide con la que llegó a mi correo, que tiene que ver con el programa del Ministerio de Educación: “Ecuador aprende Diners Club Unicef” (con énfasis en la pág. 82, lección 40; pág. 16, lección 8; entre otros), ¿estarán al tanto de esto los ejecutivos de Diners y Unicef? ¿Qué nos pueden decir al respecto el Ministro Vallejo y el Presidente Correa? Muy raro todo esto. Y mientras Correa se va a visitar a su camarada Hugo Chávez, me llega en audio, una carta que se le atribuye a Fidel Castro dirigida a Hugo Chávez, la misma que fue difundida ańos atrás. Sea o no verdad, hay demasiadas coincidencias. Más abajo un extracto (disponible en YouTube) del programa Radio Caracas, dirigido por Iván Ballesteros, el cual lee la carta en mención, la misma que se encuentra transcrita a continuación.

Ballesteros lee la carta de fidel castro a hugo chavez


http://www.youtube.com/watch?v=mhs1DTgYURM

Sigue leyendo “Carta de Fidel Castro a Hugo Chávez”

Venta de títulos profesionales

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil

El viernes 29 de febrero de 2008, Jorge Vivanco, en su artículo “Si así
llueve que no escampe”, a propósito de las declaraciones del presidente
del Conesup, doctor Gustavo Vega, dijo que “la creación por compromiso
de las universidades particulares llegó a dar resultados alarmantes,
por cuanto en varias ocasiones se las toma como negocio, tanto que se
descubrieron prácticas tan repudiables como la venta de títulos al
punto de que muchos ciudadanos distinguidos, cuando recibían un
nombramiento que requerían un título superior, acudían a esas
universidades y los obtenían con gran facilidad a cambio de una buena
paga”.

Debo decirle a mi querido amigo
Jorge que esto no es exacto. No es cierto que en las universidades
particulares se dé “la venta de títulos profesionales”. Ninguna
Universidad particular del Ecuador ha incurrido jamás en semejantes
delitos. Tampoco las universidades públicas. Hasta la fecha funcionan
72 universidades, para atender una demanda de más o menos 300.000
alumnos del país que se supone rebasa los 12 millones de habitantes.

Lo realmente grave y que confunde, es que sujetos corruptos, ajenos a
la educación superior, con audacia sin límite, engañan con falsas e
ilegales ofertas de educación superior. Así como el “cuentero de
Muisne” sigue estafando a decenas de “interesados”, (fingiendo ser hijo
de un Embajador), estos n.n., mercantilistas, (veedores de aduanas
corruptas) siguen impunes haciendo de las suyas. Big business. Jet set.
Crónica social. Cuenteros o como quiera llamárseles, nada tienen que
ver con la Academia. Podría haber errores. Pero venta de títulos en
universidades públicas o privadas, lo dudo. No conozco ni se lo ha
determinado por las vías regulares.

Lo que ocurre es que los propietarios de una fundación privada, con el
membrete de “Estudios Superiores”, nunca autorizada para ofertar
educación superior, usando una etiqueta fantasma de un “Internacional
College”, y que no son parte ni jamás han pertenecido al “Sistema
nacional de Educación superior”, fueron sancionados precisamente por el
Conesup por realizar falsa oferta de educación superior y emisión
ilegal de más de 300 títulos profesionales, cuya inscripción se
prohibió hace tres años por el delito de estafa, según consta en las
Resoluciones del Conesup RCP. S0 1.No.032.A-05 y RCP. S0 1.No.032.A-05,
ambas del 26 de enero de 2005 basados en los Arts. 74 de la
Constitución Política, 11, 13, 46, 103 y 104 y Disposición General
Décimo Cuarta de la LOES y los Arts. 31 y 47 de su Reglamento General.

Cuando el Conesup dispuso que su rector titular, único promotor de la
Universidad, la traslade a otro lugar, n.n. usurpó el nombre y
dignidades, agregando el membrete de “Internacional” y nombró, como
empleados, a 4 falsos rectores, que no lograron que el Tribunal
Constitucional ni el Conesup les respalde.

Pese al tiempo transcurrido los perjudicados sufren la impunidad. Es la
mayor corrupción en oferta académica ilegítima y la más grande estafa y
emisión de títulos profesionales falsos realizada en Ecuador por los
dueños de esa Fundación, sancionados por el Conesup en enero de 2005.

Ese n.n. autor de la estafa, que no tiene título profesional, ni
académico de cuarto nivel, que no es bachiller ni ha concluido la
secundaria, expide (en inglés), firma y vende los “títulos
profesionales” falsos.

Ante el rechazo del rector titular, ahora pretende que la Universidad
que usurpó sea otra vez “intervenida”, para él “legalizarlos”, o se
derogue la Ley de creación y evadir la justicia. Estas son las
prácticas repudiables aludidas, con razón, por Jorge Vivanco.

Desnutrición Intelectual

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil

Es posible lograr desarrollo económico mejorando la “calidad” de la educación por sobre la “cantidad” de los años de estudios, dice el Banco Mundial.

Por esto, el desafío de América Latina es el “nivel de aprendizaje” de los estudiantes. Por alcanzar la “matrícula universal” para la educación primaria, se descuida el “nivel de aprendizaje”. En las competencias estudiantiles tienen los puntajes más bajos. Sus niveles de “competencia”, en todas las materias, están debajo del mínimo. El “examen de ingreso” es la herramienta más idónea para lograr calidad en la educación. La construcción de escuelas, a veces, descuida la calidad de enseñanza.

La “calidad” de la educación influye más en el crecimiento social y económico que la “cantidad” de años estudiados. Es la responsable de perpetuar las desigualdades en los ingresos. En economía y negocios no aprendemos a “competir”. Se nos induce a depender de favores y decisiones de tecnoburócratas, teóricos, quizás con buenas intenciones pero ignorantes de la dinamia e incertidumbres de los mercados eficientes y productivos.

“América Latina tiene niveles de desigualdad en educación junto con elevados niveles de desigualdad de ingresos”, dijo Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial. “Si bien han ampliado la educación a mayoría de niños y brindan oportunidades de aprendizaje, persisten las desigualdades en los ingresos, el subdesarrollo y la pobreza”.

Por ello, se asegura que, para garantizar la calidad de la educación, lograr mayores ingresos a nivel personal y superiores tasas de crecimiento económico se requiere un entorno económico y laboral “competitivo” (de competencia) que logre mayor producción (productivo).

Es dramático observar, en el trato diario con “profesionales”, no solo imprecisiones culturales sino ignorancia en Matemáticas, Lenguaje, Ciencias, Urbanidad, Moral y Cívica así como Derecho Territorial, (soporte del patrimonio de la patria), olvidados a nivel de primaria y secundaria. Incluso en lectura, caligrafía, ortografía, dicción y cálculo revelan pobreza intelectual y práctica. El “título”, cualquiera que fuese su origen, es la llave del empleo y del “estatus”. No estudian y hasta los compran a avezados y delictuosos “empresaurios”, usurpadores de universidades y autores de falsas ofertas de educación superior. La “economía del conocimiento” nos obliga a superar la mala calidad educativa.

China, India y Europa del Este están saliendo del marasmo (desnutrición) intelectual y ético, causados por el pasado estatista, la imposición ideológica y la superficialidad académica.

Impulsan “calidad” en la educación para producir bienes sofisticados con énfasis en tecnología, historia e investigación científica, directa a la competencia mundial. Sus productos arrasan mercados por sus precios bajos, asombrosas innovaciones y estimulante utilidad social. Satisfacen las demandas populares. Crean empleo más que Ecuador, ancestral productor de materias primas, productos primarios, “comodities” o bienes con poco valor agregado.

La “sustitución de importaciones” y las teorías de “economía mixta” de la Cepal nos legaron una industria famélica, dependiente, hambrienta, esquelética. Una agricultura esmirriada, escuálida, flaca y un comercio saturado de trabas que, para subsistir, lo direccionan a la informalidad (contrabando), frente a un Estado obeso, lerdo y ladrón, que se espera lo cambie la Asamblea. El estatismo, protector del mercantilismo, impide la competencia libre, con subsidios, privilegios e “incentivos” estatales corruptos que contradicen la eficiencia, la productividad y la competitividad.

La educación superior

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil

Según un reciente informe presentado en Berlín por “Transparencia Internacional”, la corrupción es una práctica extendida en Bolivia y Ecuador. El director de programas de Transparencia Internacional en América, Alejandro Salas, dijo que el grado de corrupción varía, pero los ámbitos en los que se impone el soborno a cambio de una prestación son los mismos: la Policía, el sistema judicial, la política, el sistema de salud, la educación y los servicios.

El 27 de agosto el Conesup, (Consejo Nacional de Educación Superior), alertó a la ciudadanía y a los jóvenes estudiantes que, para proseguir sus estudios universitarios, deben matricularse sólo en las universidades, escuelas politécnicas e institutos superiores técnicos y tecnológicos aprobados legalmente en el Ecuador, y con ello evitar ser perjudicados por universidades falsas y estafas públicas.

Advirtió que, para acceder a programas académicos de nivel tecnológico, pregrado y de posgrado, que el Conesup registre, sólo podrán hacerlo en universidades y escuelas politécnicas creadas por el Congreso Nacional mediante ley, previo informe favorable y obligatorio del Consejo Nacional de Educación Superior. Y los institutos superiores, mediante Resolución con estatutos legalmente aprobados por el Conesup, según lo establece el Art. 76 de la Constitución Política de la República, en concordancia con el Art. 13, literales a), c) y h) y el Art. 17 de la Ley Orgánica de Educación Superior.
Si no se cumplen estas condiciones básicas, no pueden funcionar en el Ecuador ni ofertar, legalmente, programas académicos.

Cientos de perjudicados por fundaciones y colleges “tipo americano” inexistentes en Ecuador, están entrampados por ofertas educativas corruptas y falsos títulos profesionales firmados por n.n. que no han terminado la secundaria y que, para ocultar sus estafas, y lucrar programas académicos fuera de la Ley, usurpan universidades e incurren en el delito de estafa tipificado en Art. 563 del Código Penal de conformidad con el Art. 104 de la Ley Orgánica de Educación Superior, que dice: “Los promotores o representantes de entidades o empresas que promocionen o pretendan ejecutar programas académicos de educación superior bajo la denominación de Universidad, Escuela Politécnica o Instituto Superior técnico o tecnológico, sin sujetarse a los procedimientos de creación o aprobación establecidos en esta Ley, serán sancionados, civil y penalmente, por infracción contra la fe pública y estafa, debiendo el Conesup disponer la inmediata clausura del establecimiento e iniciar de oficio las acciones legales ante los jueces correspondientes. Los actos y contratos que celebren no tendrán valor alguno”.

Así manda la Ley de Educación Superior que, por ser Orgánica, tiene prelación sobre cualquier otra norma de índole aparente. Según los artículos 74 y 75 de la Constitución Política y 17, 18, 19, 44, 46 y demás normas de dicha Ley, sólo las universidades y escuelas politécnicas, aprobadas previamente por el Conesup y creadas mediante Ley del Congreso Nacional, están facultadas para dar instrucción superior y conferir títulos profesionales y grados académicos.

Tamaña corrupción impide que la inversión en tecnologías de la información (TI) sea aplicable en Ecuador pese a que va por su cuarto año de crecimiento consecutivo, hasta alcanzar $ 42.000 millones. En América Latina, la cifra apenas llega a 1,5% del PIB regional. “Es una proporción menor a la de otras economías emergentes, como Asia Pacífico, que invierte un 2,5%”, dice Ricardo Villate, director de soluciones empresariales de IDC en Miami.

Ripley en la educación

Por Rómulo López Sabando

Publicado originalmente en El Expreso de Guayaquil y el Independent

Hace poco el presidente Correa declaró que la reforma educativa irá desde las escuelas a las universidades. No cabe duda que la crisis moral y el desorden social tienen que ver con cambios seudorrevolucionarios que se dieron en las últimas décadas.

La eliminación de materias fundamentales como Urbanidad, Moral y Cívica y Derecho Territorial (soporte del patrimonio de la patria) del pénsum de estudios (en escuelas, colegios y universidades) han devastado la moral pública y la ética ciudadana. Pese a que su enseñanza es obligatoria en la Ley que, precisamente, yo como diputado logré en 1991 que el Congreso Nacional aprobara, no se cumple.

La reforma educativa debe reiterar que, en primaria y secundaria, se vuelva al estudio de Historia y Geografía, reemplazadas por un vergonzoso y degradante popurrí denominado “ciencias sociales”, generador de ignorantes. Física, Química y Matemáticas deben regresar, tanto más que la tecnología de punta y el acceso electrónico, con navegación dinámica al ciber espacio, las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), la Internet, imponen su dominio puesto que la telecomunicación móvil, el GPS (localización por medio de 24 satélites que proveen longitud, latitud, altitud e información de tiempo y espacio) son las que ubican a la juventud en la “sociedad de la información”.

¿Es verdad que hay colegios y universidades que venden títulos?, preguntaba Jorge Vivanco. Claro que es verdad. Son centenas los estafados en educación superior. La venta de títulos profesionales, así como la oferta de estudios superiores en mercados tipo college americano, ilegales en el país, y que el Conesup no autoriza ni avala, son “big business”. Decenas de miles de dólares cobran por “la carrera”, para después pedir al Conesup se los “legalice”.

Ninguna fundación educativa, college, o academia puede ofertar estudios superiores. Peor emitir títulos profesionales o grados académicos. Los Arts. 74 de la Constitución Política, 11, 13, 13 literal l), 46, 103 y 104 y disposición general décimocuarta de la Ley de Educación Superior, en concordancia con los Arts. 31 y 47 de su reglamento general, previenen a la ciudadanía sobre ofertas de estudios superiores que no tienen la debida autorización del Conesup.

Pero la audacia sin límite de mercantilistas que presumen ser dueños de universidades, ajenas a sus delitos, usurpan sus nombres, designan a dedo seudoautoridades y rectores ficticios violando procedimientos de designación establecidos en la ley, ofertan estudios superiores, firman títulos profesionales, en inglés. Y lo más grave, sin tener cuarto nivel académico ni tercer nivel profesional ni ser bachilleres pues nunca terminaron la secundaria, es lo “corriente” en Ecuador.

El Art.104 de la Ley de Educación Superior, dice: “Los promotores o representantes de entidades o empresas que promocionen o pretendan ejecutar programas académicos de educación superior bajo la denominación de universidad, escuela politécnica o instituto superior técnico o tecnológico, sin sujetarse a los procedimientos de creación o aprobación establecidos en esta ley, serán sancionados civil y penalmente por infracción contra la fe pública y estafa, debiendo el Conesup disponer la inmediata clausura del establecimiento e iniciar “de oficio” las acciones legales ante los jueces correspondientes. Los actos y contratos que celebren no tendrán valor legal alguno”.

Pero pese a los delitos evidentes, se pretende que la víctima quede en manos del violador o pedir la derogatoria de la Ley de creación de la Universidad usurpada. Cosas de Ripley.