La filosofía del fracaso

Hay países que ya pasaron por economías planificadas, centralizadas, redistributivas e intervencionistas, es decir el socialismo, y fracasaron. Ahora cambian de estrategia y crecen rapidamente disminuyendo la pobreza en forma acelerada. No hace falta saborear el fracaso que otros han padecido. Imitemos lo bueno. Pongo a disposición del blog el siguente análisis publicado en el editorial de un diario porteńo.

En los noventa, Manmohan Singh [Economista, Primer Ministro de la India desde 2004] reconoció que el socialismo era, como bien decía Churchill: “La filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia, y la prédica a la envidia. Su defecto inherente es la distribución igualitaria de la miseria”.

Filosofía del fracaso
por Guillermo Arosemena Arosemena – Diario Expreso
domingo, septiembre 9 de 2007

El fracaso del socialismo en las anteriores repúblicas soviéticas, China, Vietnam y países africanos, también fue nefasto en India, ex colonia de Inglaterra que se independizó en 1947, después de pertenecer a los ingleses durante dos siglos. Su historia conviene comentarla, tomando en consideración la encrucijada que vive Ecuador. India comenzó por la ruta equivocada, lejos de llevarla al progreso, las políticas económicas impuestas, la llevaron al fracaso. Como estaba de moda el socialismo en 1947, Nehrú, quien fue el primer hindú, en ocupar por primera vez el cargo de Primer Ministro, optó por aplicar políticas socialistas en su país: incremento de los impuestos, planificación estatal, control de precios, incrementos en subsidios, etc.

Fue el mismo libreto que Chávez ha impuesto 50 años más tarde en Venezuela y el que quiere seguir el gobierno de Correa. En poco tiempo, se presentó la escasez de alimentos provocando la inflación. El discurso nacionalista de Nehrú quedó en ofertas no cumplidas. Su sucesor continuó con las mismas políticas y lejos de elevar el nivel de vida de la población, 30 años más tarde, India se encontraba en peores condiciones que cuando era colonia. Para los ochenta, Rajiv Ghandi inició las primeras reformas, en el área educativa, comunicaciones y tecnología, pero no fueron suficientes. En los noventa, Manmohan Singh reconoció que el socialismo era, como bien decía Churchill: “La filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia, y la prédica a la envidia. Su defecto inherente es la distribución igualitaria de la miseria”.

Cada una de estas definiciones se había hecho realidad en India. Singh extendió las reformas a todos los sectores de la economía. Su plan de reformas incluyó irse contra el status quo que desesperadamente quería mantener el antiguo orden de cosas. Se inició el proceso de privatizaciones en forma correcta, reducción de subsidios, eliminación del control estatal, apertura a la inversión extranjera, mayor libertad económica, surgimiento del emprendimiento, etc. En pocos años se inició el despegue; el crecimiento económico sostenido tiene más de una década, cada año, lejos de desacelerarse, toma fuerza; en el último trimestre, el producto interno bruto creció en 9,4%, aproximadamente tres veces más que el ecuatoriano. Actualmente India tiene científicos, ingenieros, médicos y demás profesionales, de clase mundial.

En el Primer Mundo, especialmente en Estados Unidos, ocupan los puestos más elevados en el mundo empresarial. Sus empresas son auténticas multinacionales, una de ella, el Grupo Tata, tiene ventas anuales aproximadas al producto bruto de Ecuador. En algo más de medio siglo, ha enviado cohetes al espacio, duplicado la esperanza de vida de 32 a 65 años, construido 1,25 millones de millas de nuevas carreteras, multiplicado la producción de acero en 50 veces y la de cemento, 20 veces. La corporación Mittel es la acería más grande del mundo. Las exportaciones han aumentado de pocos millones de dólares a 125.000 millones.

El factor multiplicador se aproxima a 250 veces, mientras que en 35 años, las exportaciones ecuatorianas aumentaron 60 veces y al ritmo que vamos, nos tomará entre 12 y 15 años duplicarlas, si se mantiene elevado el precio de petróleo. Uno de los grandes logros es la Revolución Verde que transformó a India de un país deficitario de alimentos a una economía con excedente de granos; de importador pasó a exportador. De tener escasez aguda de leche, actualmente es el mayor productor mundial.

La reserva monetaria internacional ha aumentado de 1.500 a 220.000 millones de dólares, entre 1991 y el 2006. En el área tecnológica, el progreso es asombroso: las exportaciones de tecnologías de información se han incrementado de 150 millones en 1992 a 31.400 millones de dólares en el 2006. Los interesados en recorrer por breves minutos 60 años de historia económica, me pueden enviar un email y les haré llegar un vídeo de lo que era y es India.

arosemenag@granasa.com.ec

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